
MANEJO NUTRICIONAL TEMPRANO, AGRESIVO EN EL INFANTE DE MUY BAJO PESO AL NACER: �CU�L ES LA EVIDENCIA?
Early, Aggressive Nutritional Management for Very Low Birth Weight Infants:
What Is the Evidence? Principio del formulario
Ehrenkranz RA Semin Perinatol 2007;31:48-55
El Comit� de Nutrici�n de la Academia Americana de Pediatría dirige
sus estrategias para proporcionarle al neonato extremadamente
pequeño para su edad gestacional, un aporte nutricio que le permita
ganacia en el �ndice de crecimiento postnatal y composici�n corporal
que lo aproxime al crecimiento de un feto normal de la misma edad
postmestrual. Por lo tanto, la falla en el crecimiento postnatal o
restricci�n en el crecimiento, sigue siendo un problema sufrido por
muchos de estos bebes y estan frecuentemente por debajo de la
percentila10 de las curvas de referencia al momento del egreso
hospitalario.
La variación en pr�cticas alimenticias, especialmente aquellas
referidas a la iniciación y el adelanto de la nutrici�n parenteral y
enteral, explica en gran parte la diferencia en el crecimiento
observado en diversas unidades de cuidado intensivo neonatal .
Aunque es limitada, la evidencia apoya recomendaciones de
administrar la nutrici�n parenteral y enteral temprana,
espec�ficamente iniciando con una infusi�n de amino�cido alrededor
de 3 g /kg/d a horas del nacimiento, iniciar una emulsi�n de l�pido
de 0.5 a 1.0 g /kg/d en un plazo de 24 a 30 horas del nacimiento, y
la iniciación de alimentaciones enteral m�nima en los primeros 5
d�as de la vida. Es importante que los cl�nicos neonatales
reconozcan las barreras y los obst�culos a la puesta en pr�ctica de
estas recomendaciones.

EL ELECTROCARDIOGRAMA PARA SEPSIS. �QUE TAN CERCA ESTAMOS?
The electrocardiogram for sepsis: how close are we? Levy MMCritical Care 2007, 11:144�����
En la pr�ctica clínica diaria el diagnostico de sepsis es impreciso
y retrasado a menudo. En parte, esto es debido a que el diagnóstico
esta basado en un cuadro cl�nico de signos y s�ntomas, Esta base
tiene implicaciones significativas, como la evidencia de que los
eventos en sepsis pueden determinar desenlaces tempranos. Un sistema
m�s objetivo de las medidas para confirmar el diagnostico de sepsis
se ha buscado hace tiempo. Varios biomarcadores de sepsis se han
evaluado y se ha demostrado que tienen un grado moderado de
sensibilidad y especificidad para diagnosticar la presencia de la
infección bacteriana. Los esfuerzos ahora se est�n dirigiendo hacia
la evaluación de la utilidad del perfil de los biomarcadores,
conteniendo marcadores múltiples, para valorar riesgo y diagnóstico
en pacientes con sospecha de sepsis.

LOS ADOLESCENTES QUE CONSUMEN POCA FRUTA TIENEN M�S RIESGO DE ASMA
Burns JS, Dockery DW, Neas LM, Schwartz J, Coull BA, Raizenne M and SpeizerFE. Low Dietary Nutrient Intakes and Respiratory Health in Adolescents Low Dietary Nutrient Intakes and Respiratory Health in Adolescents Chest. 2007; 132:238-245
El consumo de fruta, verdura y alimentos ricos en �cidos grasos
omega 3, como el pescado, no solo aporta beneficios sobre la salud
cardiovascular, sino que tambi�n pueden ayudarnos a respirar mejor
Seg�n un estudio, los adolescentes que toman un dieta pobre en estos
nutrientes son m�s propensos a desarrollar asma, bronquitis crónica
y otro tipo de problemas.
Mucho se ha hablado de las virtudes que algunos alimentos, propios
de la dieta mediterr�nea, generan sobre la salud de las arterias.
Sin embargo, son menos los estudios que han valorado su efecto sobre
otros �rganos y el que tienen en la adolescencia, una etapa de la
vida donde se produce un r�pido desarrollo.
Investigadores de la facultad de Salud Pública de la Universidad de
Harvard y del Brigham and Women's Hospital, ambos en Boston (EEUU),
junto con médicos del Departamento de Salud de Canadá, han llevado a
cabo un trabajo con los datos de 2.112 estudiantes, en torno a los
17 a�os de edad, para evaluar si un determinado tipo de dieta ten�a
alg�n efecto sobre su funci�n respiratoria.
Para ello los investigadores realizaron diferentes cuestionarios
sobre la frecuencia con la que consum�an determinados alimentos
(fruta, verdura, micronutrientes como la vitamina C o E, etc), los
suplementos que a�ad�an a su dieta, etc. Tambi�n se examin� la
funci�n pulmonar de cada participante, si habían tenido alg�n
s�ntoma bronqu�tico, ataques de asma, si realizaban ejercicio o si
fumaban.
Un tercio de los adolescentes del estudio, publicado en la revista 'Chest',
ten�a sobrepeso, casi un 25% fumaba y en una tercera parte el
consumo de frutas y verduras y de micronutrientes como las vitaminas
estaba por debajo de lo recomendado.
Tras analizar los datos, se observ� que aquellos adolescentes que
tomaban poca fruta, vitamina C y E, y �cidos grasos omega 3
presentaban una peor funci�n respiratoria y un mayor riesgo de
s�ntomas de bronquitis crónica, sibilancias y asma. Esa tendencia
era todav�a mayor en aquellos estudiantes que, adem�s de realizaron
una dieta pobre en esos alimentos, tambi�n fumaban.
'Me gustar�a decir que una manzana al d�a puede mantenernos lejos
del asma, pero �sta es una enfermedad compleja con un componente
genético. Sin embargo, puede ser que determinados alimentos puedan
atenuar o prevenir los s�ntomas del asma', explica la doctora Jane
Burns, de la facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard
y principal autora del estudio. 'Lo que debemos recordar es que la
dieta puede tener un impacto significativo sobre la salud
respiratoria de los adolescentes. Les animo a que la comida sana la
convierta en una parte importante de su rutina diaria y les insisto
en que fumar es malo', afirma Burns.
La explicación que los investigadores dan a esta relación es que los
antioxidantes, como la vitamina E, modifican la reacci�n de la
membrana celular hacióndola menos susceptible al estr�s oxidativo.
Tambi�n los �cidos omega 3 posiblemente afectan a la funci�n inmune
e inhiben la cascada inflamatoria.

CALIDAD DE VIDA DE LOS PADRES DE Niños ASM�TICOS
Carl-Axel Hederosa, Staffan Jansonb and Gunilla Hedlina . A gender perspective on parents� answers to a questionnaire on children's asthma Respiratory Medicine 101(3):554-560 Mar 2007
La preocupación de los padres puede modificarse a trav�s de la
participación en programas educativos
En las respuestas del cuestionario referido a la calidad de vida y
dirigido a los padres de niños con asma, el contenido de �stas
resulta independiente del sexo con excepci�n de algunos puntos en
los cuales los hombres manifiestan un menor grado de trastorno
inicial.
El asma comprende una enfermedad que afecta la calidad de vida no
solo de los niños que la presentan sino tambi�n la de sus padres.
Debido a que actualmente se considera que esta variable presenta
tanta importancia como otras mediciones objetivas en la evaluación
terap�utica de los pacientes asmáticos, se han creado y validado
diversos cuestionarios dirigidos a su determinación. La mayoría de
las investigaciones llevadas a cabo en padres de niños con asma con
relación a su calidad de vida han incluido solo a las madres. En el
presente estudio, el objetivo de los autores fue evaluar si exist�an
diferencias con respecto a la calidad de vida entre las madres y los
padres de los pacientes pedi�tricos con asma. Al mismo tiempo, se
estudiaron las potenciales consecuencias de estas diferencias en la
medicación y la salud de los niños afectados por la enfermedad.
La población estudiada comprendi� 119 padres de 60 niños asmáticos.
Los primeros fueron invitados a participar en una investigación
prospectiva en la cual a la mitad de ellos se les brind� información
adicional y apoyo a trav�s de grupos de discusión. Los restantes
(controles) recibieron la atenci�n y la información regular. Al
inicio de la investigación y en los meses 6 y 18, todos los padres
respondieron a un cuestionario referido a la calidad de vida de los
adultos responsables de niños con asma (denominado PACQLQ, por su
sigla en ingl�s). Este �ltimo comprende el dominio emocional y la
realización de actividades, y cada una de sus 13 preguntas debe ser
respondida a trav�s de un puntaje de 1 (afectación grave) a 7 (sin
afectación).
Al momento de la inclusi�n en el estudio no se observaron
diferencias significativas en las respuestas del cuestionario entre
los padres y las madres, aunque los primeros mostraron un mayor
nivel de seguridad. En general, el promedio del �ndice del PACQLQ
demostrado por los padres en dicho momento fue de 5.79 (5.92 en el
campo emocional y 5.54 en el campo de las actividades), mientras que
el promedio correspondiente a las madres fue de 5.59 (5.81 y 5.10,
respectivamente, en los campos emocional y de las actividades). A
los 18 meses, los respectivos �ndices generales en los padres y las
madres fueron de 6.44 y 6.51. En el campo emocional, los respectivos
�ndices fueron de 6.46 y 6.57, mientras que en el campo de las
actividades, �stos fueron de 6.56 y 6.39, respectivamente. Antes de
la intervenci�n, el 44% de los padres calificaron sus respuestas con
un puntaje de 7, mientras que entre las madres este porcentaje fue
de 40%. Por su parte, a los 18 meses los respectivos porcentajes
fueron de 68% y 71%. Al momento de la inclusi�n, la mayor diferencia
entre los sexos comprendi� la preocupación referida a los
despertares nocturnos como consecuencia de la enfermedad del ni�o
(los padres dorm�an mejor que las madres). Despu�s de 18 meses se
observaron mejor�as significativas en todos los �ndices en ambos
sexos, aunque en las madres �stas fueron de mayor importancia. La
mayor mejor�a se observ� con relación a la preocupación de
despertarse durante la noche; por su parte, las madres tambi�n
presentaron una mejor�a significativa con relación a las
preocupaciones por la medicación. Sin embargo, estos cambios no
fueron significativos en el grupo control ni en los padres que
participaron del programa especial. Los hijos de los participantes
que recibieron la intervenci�n mostraron, a los 18 meses, una mayor
adhesi�n al tratamiento y una menor frecuencia de exacerbaciones con
respecto a los del grupo control.
Los padres y las madres de los niños con asma presentan ciertas
diferencias con respecto a la afectación de su calidad de vida. Sin
embargo, la participación en un programa con información y apoyo
adicional determina que estas diferencias se reduzcan, con una mejor
evoluci�n clínica del ni�o como consecuencia de la responsabilidad
compartida en su cuidado.

GLUCOCORTICOIDES INHALADOS Y METABOLISMO �SEO EN Niños ASM�TICOS
Glucocorticoides inhalados y metabolismo �seo en niños asmáticos C Galv�n Fern�ndez C Oliva Hern�ndez RS Su�rez L�pez de Vergara PJ Rodr�guez Hern�ndez A Allende Riera V García-Nieto A Aguirre-Jaime An Pediatr (Barc) 2007; 66: 468 - 474
Ensayo que explora la asociación entre tratamiento con
glucocorticoides inhalados (GCI) y el metabolismo
Objetivo: Explorar la asociación entre tratamiento con glucocorticoides inhalados (GCI) y metabolismo �seo.
Pacientes y
m�todos: La muestra est� compuesta por 151 niños entre 1 y 17 a�os,
71 asmáticos en tratamiento con GCI al menos durante 6 meses (grupo
1), 44 asmáticos que recibieron GCI ocasionalmente durante las
crisis (grupo 2) y 36 sanos (grupo 3). Se determin� la densidad
mineral �sea (DMO) y marcadores de formación y de resorci�n �sea. Se
compararon estos valores, y factores asociados a ellos, entre los
grupos. Se emplearon modelos de regresi�n para osteopenia y DMO con
el grupo como variable independiente ajustados por factores con
diferencia entre grupos. Las pruebas emplean un nivel bilateral p <
0,05.
Resultados: No se encontraron diferencias de DMO entre grupos 1 y 2,
pero s� entre grupos 1 y 3 (p = 0,003). No se hallaron diferencias
en los marcadores de formación, ni de resorci�n �sea entre grupos.
La DMO no se asoci� con el tipo, dosis diaria, ni acumulada de GCI.
El grupo 1 present� una odds ratio (OR) respecto al 3 a osteopenia
de 2,94 (intervalo de confianza del 95 % [IC 95 %]: 1,49-5,78) y se
obtuvo una reducci�n media de la z-DMO de 0,50 (IC 95 %: 0,32-0,68)
en el paso del grupo 3 al 2 y del 2 al 1. En el grupo 1 los
pacientes con osteopenia presentaron un aumento significativo de
marcadores de resorci�n �sea respecto a los pacientes sin osteopenia.
Conclusiones: El tratamiento con GCI en niños asmáticos parece
afectar la DMO. Los marcadores de formación y resorci�n �sea no se
ven afectados. La osteopenia en estos niños adem�s podr�a estar
relacionada con alg�n factor que incremente la resorci�n �sea.

RESPUESTA TRANSGENERACIONAL A LA NUTRICI�N, A LAS CIRCUNSTANCIAS TEMPRANAS DE LA VIDA Y A LA LONGEVIDAD
Gunnar�Kaati, Lars Olov�Bygren, Marcus�Pembrey and Michael�Sj�str�m Transgenerational response to nutrition, early life circumstances and longevity European Journal of Human Genetics (2007) 15, 784�790
Correspondence: Dr G Kaati Gunnar.Kaati@socmed.umu.se
La nutrici�n puede inducir cambios epig�nicos en algunos locis y
otros que pueden ser transmitidos a las siguientes generaciones
impactando a la salud. El breve periodo de crecimiento SGP antes del
pico de crecimiento prepuberal emerge como un periodo sensible en
donde la disponibilidad de diversos alimentos es seguida de de
diferentes respuestas transgeneracionales TGR .
El objetivo de este estudio es investigar en que momento
circunstancias de la niñez de los sujetos de estudios son
determinantes en los resultados . En el analisis los datos de 3
muestras aleatorizadas simples, comprendiendo 271 sujetos y sus 1626
padres y abuelos. La disponibilidad de alimentos durante algunos
a�os se clasifico bas�ndose en estadisticas regionales, El breve
periodo de creciomiento de los antepasados se determino entre los 8
y 12 a�os y la disponibilidad de alimento durante estos a�os fue
clasificadas cxomo buena, intermedia y pobre. Las circunstancias de
la niñez de los sujetos de estudio fueron definidas por la propiedad
del padre de la tierra, el n�mero de hermanos y de la orden en el
sibship, la muerte de padres ysu nivel cultural . Se ha confirmado
el hallazgo temprano de la influencia sexo especifica de la
nutrici�n de los antepasados durante el SGP, a partir de los abuelos
paternos del individuo en estudio femenino y de los abuelos paternos
al proband masculino. Adem�s, una respuesta a partir del padre al
hijo emergen cuando se consideraron las circunstancias sociales de
la niñez del hijo. Las circunstancias sociales tempranas influyeron
en la longevidad para el proband masculino. TGRs a la nutrici�n de
los antepasados prevalecieron como influencia principal en la
longevidad.

TRATAMIENTO DEL ASMA A LARGO PLAZO EN Niños GUIADO POR LA HIPERREACTIVIDAD DE LA V�A A�REA
Nuijsink M, Hop WC, Sterk PJ, Duiverman EJ, de Jongste JC. Long-term asthma treatment guided by airway hyperresponsiveness in children. a randomized controlled trial. Eur Respir J 2007, doi:10.1183/09031936.00111806
Los planes de manejo del asma en la infancia han conseguido un �xito
limitado en la optimización del control de la enfermedad. Evaluamos,
en niños asmáticos, si una estrategia del tratamiento guiada por la
hiperreactividad de la v�a a�rea (HRA) aumenta el n�mero de d�as
libres de s�ntomas y mejora la funci�n pulmonar, comparada a una
estrategia de referencia basada en s�ntomas. En un estudio
multic�ntrico, aleatorizado, a doble ciego, de grupos paralelos se
realiz� un ensayo de intervenci�n de 2 a�os de duración, estudiando
a 210 niños (6-16 a�os de edad) con asma at�pica moderada,
seleccionados sobre la base de los escores de s�ntomas y/o la
presencia de HRA. En las visitas cada 3 meses, se registraron los
escores de s�ntomas, se obtuvieron el FEV1 y desaf�os con metacolina
y se ajust� la medicación (5 niveles de fluticasona con o sin
salmeterol) seg�n algoritmos basados en los escores de s�ntomas
(estrategia de referencia, n=104), o HRA y escores de s�ntomas
(estrategia de HRA, n=102). Despu�s de 2 a�os, no encontramos
ninguna diferencia en el porcentaje de los d�as libres de s�ntomas
entre las dos estrategias de tratamiento. El VEF 1
prebroncodilatador fue m�s alto en la estrategia de HRA (2.3% del
predictivo, p=0.046). Esto se explica por un empeoramiento gradual
del VEF1 en un subgrupo de 91 niños con hiperrespuesta enrrolados
con bajos escores de s�ntomas (diferencia final entre los brazos del
estudio: 6%, p=0.017). En conclusi�n, dos a�os de tratamiento de
asma basados en la HRA no tuvieron beneficios en referencia a los
d�as libres de s�ntomas, pero produjo un buen resultado en los
niveles de VEF1 prebroncodilatador en niños asmáticos al�rgicos,
sobretodo en aqu�llos caracterizados por escores bajos de s�ntomas a
pesar de tener HRA.

MANEJO DEL ASMA DE ACUERDO A LA MEDICI�N DE FENO VS. GU�AS
Dominick E. Shaw, Mike A. Berry, Mike Thomas, Ruth H. Green, Chris E. Brightling, Andrew J. Wardlaw y Ian D. Pavor The Use of Exhaled Nitric Oxide to Guide Asthma Management- A Randomized Controlled Trial . American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine Vol 176. pp. 231-237, (2007)
Este estudio ingl�s no consigui� demostrar ventajas en el manejo
basado en FENO sobre el manejo basado en las gu�as actuales
Los resultados de este estudio realizado en el hospital de Glenfield,
Leicester, Reino Unido, demuestran que una estrategia de tratamiento
del asma basada en la medici�n del �xido n�trico exhalado no reduce
de manera sustancial las exacerbaciones del asma o la cantidad total
de tratamiento con corticoesteroides inhalatorios utilizados durante
12 meses comparados con el tratamiento actual de acuerdo a las
gu�as.
La evidencia actual sugiere que el �xido n�trico exhalado, un
marcador no invasivo de la inflamación de la v�a a�rea, se pueda
utilizar en asma para reducir el tratamiento y para predecir y
prevenir exacerbaciones. Los investigadores condujeron un ensayo
controlado, y randomizado a simple ciego comparando la frecuencia de
exacerbaciones y las dosis de corticoesteroides en los pacientes que
basaron su manejo del asma en la medici�n de la concentración del
�xido n�trico en la respiración exhalada (FENO) o en las pautas de
la sociedad tor�cica brit�nica (BTS) y las pautas escocesas. Hubo 18
exacerbaciones en 12 de los 58 participantes asignados al
tratamiento basado en la medici�n de FENO, y 26 exacerbaciones en 19
de los 60 participantes asignados al manejo de acuerdo a las gu�as
BTS/SIGN (grupo de control). Traducido a frecuencia media de
exacerbaciones da una estimación de 0.33 por paciente por a�o en el
grupo de FENO, comparada con 0.42 por paciente por a�o en el grupo
de control. Esto represent� una reducci�n media no significativa del
21% de la frecuencia de exacerbaciones en el grupo FENO. Adem�s, la
cantidad total de corticoesteroides inhalados result� un 11% mayor
en el grupo FENO que en el grupo de control, aunque los autores
observaron que la dosis diaria final usada fue significativamente
m�s baja en el grupo FENO (557 ug contra 895 ug). Los investigadores
concluyen que la estrategia del manejo del asma midiendo FENO es
factible en pacientes atendidos en atenci�n primaria pero que �sta
no conduce a una reducci�n en las exacerbaciones de asma o en el uso
de corticoesteroides inhalatorios en comparación con la estrategia
actual de tratamiento.

LA OBESIDAD AGRAVA EL ASMA
Los datos proceden de cuatro muestras de la Encuesta Nacional de Asma de los Estados Unidos, uno de los estudios m�s amplios de pacientes con asma
Europa Press Jueves, 24 de mayo 2007
La obesidad agrava el asma, seg�n sugiere un estudio del 'Emory
Crawford Long Hospital' que se ha hecho p�blico durante la
Conferencia Internacional 2007 de la Sociedad Tor�cica Americana que
se celebr� en San Francisco (Estados Unidos). Los investigadores
tras analizar los resultados de m�s de 3.000 adultos con asma han
descubierto que los pacientes obesos que padecen esta afecci�n son
m�s propensos a padecer un asma m�s grave en comparación con los que
no sufren de sobrepeso.
Los autores del trabajo analizaron la asociación del �ndice de masa
corporal (IMC) para cuantificar el tama�o corporal de un paciente
con las medidas de gravedad de la enfermedad: s�ntomas
respiratorios, utilización de asistencia sanitaria, uso de
medicación, d�as de baja laboral y clasificación de acuerdo con la
Iniciativa Global del Asma.
'Nuestro análisis mostr� que en m�s de 3.000 pacientes con asma, los
pacientes obesos eran un 66 por ciento m�s propensos a informar de
s�ntomas continuados, un 36 por ciento m�s propensos a perder m�s
d�as de trabajo y un 52 por ciento m�s propensos a ser clasificados
como pacientes de asma persistente entre moderados y graves en
comparación con las personas sin sobrepeso', explica Brian Taylor,
uno de los investigadores que ha participado en el trabajo.
Los investigadores afirman que podr�a existir una conexi�n con la
hormona leptina, que es producida por las c�lulas de grasa y juega
un papel destacado en la regulación del peso corporal.
Investigaciones anteriores sugieren que la leptina podr�a contribuir
a la inflamación de las v�as a�reas observada en pacientes con asma.
http://www.periodistadigital.com/salud/object.php?o=652074

HIPOACUSIA NEONATAL, SECUNDARIA A HIPERBILIRRUBINEMIA
Garay-Mendoza DI, Murillo-Hern�ndez M. Hipoacusia neonatal, secundaria a hiperbilirrubinemia Rev Mex Pediatr 2007; 74 (3): 106-108
Objetivo:. Explorar mediante potenciales evocados del tronco cerebral
(PEATc) el posible da�o auditivo por lesión cerebral en neonatos con
hiperbilirrubinemia.
Material y m�todos: Se estudiaron con PEATc 30
reci�n nacidos con ictericia e hiperbilirrubinemia. Ninguno hab�a
sido tratado con aminogluc�sidos ni tenían deformaciones cef�licas u
otras manifestaciones agregadas.
Resultados :La concentración de
bilirrubina fue de 16 mg/dL o m�s y los PEATc fueron anormales al
egresar del hospital, en 6 de los 30 niños.
Conclusiones: Los
hallazgos hacen pensar en la necesidad de considerar que una
concentración de bilirrubina entre 16 mg/dL en un neonato con
ictericia es suficiente para estudiar posibles da�os en el sistema
nervioso central.
Palabras clave: Hiperbilirrubinemia neonatal, hipoacusia,
potenciales evocados auditivos.

VELOCIDAD DE CRECIMIENTO EN LA RECUPERación DE Niños DESNUTRIDOS
Vega FL, I��rritu PM, Robles MB
Rev Mex Pediatr 2006; 73 (6): 268-271
Objetivo: Estudiar la velocidad de recuperación de niños con
desnutrici�n severa.
Material y m�todos: Se analiz� el peso y la
talla de niños < 5 a�os durante su recuperación. Se calcularon los
puntajes z: peso-edad (P/E), peso-talla (P/T) y talla-edad (T/E) y
el aumento de peso g/d�a y g/kg/d�a.
Resultados: El P/T al ingreso
fue de -2 z, al egresar vari� entre cero y -0.5 en los grupos de
edad. El P/E y T/E tuvieron un patr�n parecido: en el primer
semestre de edad fue de -3, y en > 6 meses fue de -4, en T/E los < 6
meses tuvieron -2 z y a los > 6 meses -2.5. Los niños < 6 meses
inicialmente incrementaron peso en 58.7 g/d�a y despu�s en 29.3
g/d�a y los > 6 meses lo hicieron a 41 g/d�a; en los > 6 la ganancia
descendi� de 26.5 a 9.1 g/d�a.
Comentarios: La mayor velocidad
ocurre las primeras seis semanas; la relación peso-talla no se
recupera.
Palabras clave: Desnutrici�n, recuperación nutricional, velocidad de
crecimiento.