Academia Mexicana de Pediatría

Convocatoria Admisión de nuevos miembros 2009
Premio Nacional de Inv. Pediátrica 2009 Premio Dr. Rafael Soto Allande 2009 Premio Dr. Mario A. Torroella 2009

Bibliografía de interés

 

 

Atenci�n temprana y toxina botulínica. Nuestra experiencia en el siglo XXI

Pe�a-Segura JL, Marco-Olloqui M, Cabrerizo de Diago R, Pérez-Delgado R, García-Oguiza A, Lafuente-Hidalgo M, Sebasti�n-Torres B, Rebage V, L�pez-Pis�n J. Atenci�n temprana y toxina botulínica. Nuestra experiencia en el siglo XXI REV NEUROL 2008;47:S0-S33] PMID: 18767014

Introducción. En neuropediatría, el diagnóstico etiol�gico pocas veces permite un tratamiento causal. En muchas ocasiones solo podemos ofrecer la derivación a atenci�n temprana (AT) y la toxina botulínica tipo A (TBA). Ambas intervenciones solo precisan para su inicio el diagnóstico funcional o sindr�mico. Pacientes y m�todos. Se analiza la experiencia en el programa de AT para Arag�n desde febrero de 2003 y con la consulta de TBA de la Unidad de Neuropediatría del Hospital Universitario Miguel Servet desde noviembre de 2003.

 

Resultados. El n�mero de solicitudes al programa de AT hasta finales de 2007 ascend�a a 2.629, y en 2007 se atend�a a 702 niños. En cuatro a�os y cuatro meses se ha infiltrado con TBA a 122 niños con par�lisis cerebral infantil, con resultados positivos del 70%, y efectos adversos leves y transitorios del 13,1%.

 

Conclusiones. La AT y la TBA se perciben con alta satisfacci�n por niños, padres y profesionales implicados. La neuropediatría es una de las especialidades médicas m�s adecuadas en los equipos de atenci�n temprana (CDIAT). El neuropediatra participa en todas las etapas de AT: detecci�n, diagnóstico, información e intervenci�n. Puede ser el elemento coordinador y homogeneizador de la AT, el enlace entre CDIAT y servicios sanitarios. Es necesario en programas de formación y docencia de AT, en campa�as de sensibilización, información y formación de familias, atenci�n primaria, servicios sociales y guarder�as.

 

El tratamiento con TBA no puede entenderse como una t�cnica aislada, sino dentro de un programa donde son fundamentales fisioterapia, ortesis y, en ocasiones, cirug�a. Es imprescindible la coordinación con los profesionales implicados en el tratamiento del ni�o con par�lisis cerebral infantil.


Palabras clave:  Atenci�n temprana - Neuropediatría - Par�lisis cerebral infantil - Toxina botulínica

 


 

Neuropediatría y atenci�n primaria. Nuestra experiencia en el siglo XXI

L�pez-Pis�n J, Pérez-Delgado R, García-Oguiza A, Lafuente-Hidalgo M, Sebasti�n-Torres B, Cabrerizo de Diago R, Rebage V, García-Jim�nez MC, Baldellou-Vázquez A, Arana-Navarro T, Alonso-Mart�nez V, Mengual-Gil JM, Bastar�s-García JC, Pe�a-Segura JL. Neuropediatría y atenci�n primaria. Nuestra experiencia en el siglo XXI REV NEUROL 2008;47:S0-S53] PMID: 18767016

Introducción. La calidad asistencial de gran parte de la neuropediatría se beneficia de una adecuada comunicación y de estrategias consensuadas con los pediatras de atenci�n primaria (AP). Pacientes y m�todos. Se analizan los niños valorados en la consulta de neuropediatría del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza en ocho a�os y se exponen las l�neas m�s importantes de actuación en los problemas m�s prevalentes.

 

Resultados. El 86% de las primeras visitas se reparte entre ocho motivos de consulta: trastornos parox�sticos (33%), cefalea (27%), retraso psicomotor (11,5%), alteraciones de la forma o tama�o de la cabeza (5,6%), problemas escolares y/o atenci�n deficiente (4,5%), alteraciones del comportamiento (4,25%), trastornos de la marcha (3,5%) y sufrimiento perinatal (3,4%). Los diagnósticos m�s frecuentes son cefaleas/migra�as (26%), trastornos parox�sticos no epil�pticos (16,5%), encefalopat�a prenatal (10,5%), epilepsia (8%), retardo mental (7,5%), par�lisis cerebral infantil (4,6%), trastorno por d�ficit de atenci�n con hiperactividad (TDAH) criptog�nico (3,8%) y autismo criptog�nico (3,6%).

 

Conclusiones. El pediatra de AP cercano a los niños y sus familias en todos los casos es el principal responsable del seguimiento de algunos de los problemas m�s prevalentes, como cefaleas, muchos trastornos parox�sticos no epil�pticos y TDAH. Los procesos deben estar establecidos, claramente explicitados, basados en las mejores evidencias, con la participación y al alcance de todos los profesionales involucrados, en beneficio de la homogeneidad y reducida variabilidad de las actuaciones.

 

Es necesario establecer v�as de comunicación, incluidas las tecnolog�as de la información y comunicación para una continua actualización y el mejor control de los pacientes



 


 

Enfermedades neurometab�licas: orientación para el neuropediatra

García-Cazorla A. Enfermedades neurometab�licas: orientación para el neuropediatra REV NEUROL 2008;47:S0-S63] PMID: 18767017

Introducción y desarrollo. Las enfermedades neurometab�licas constituyen un �rea compleja y en constante expansi�n. Si bien inicialmente consideradas como rarezas o curiosidades médicas, su crecimiento continuo y desarrollo hacen que, en la actualidad, tomen una relevancia especial por razones diversas. Por un lado permitir�n que comprendamos mejor los mecanismos de enfermedad neurol�gica; por otra parte, desde un punto de vista cl�nico, se presentan de manera heterog�nea y con frecuencia mediante s�ntomas muy prevalentes en neuropediatría como pueden ser la ataxia, el retraso mental o la epilepsia.

 

Conclusiones. Poco a poco, el neurometabolismo nos ofrece un lenguaje a trav�s del cual descifrar la fisiopatolog�a de las enfermedades neurol�gicas independientemente de su causa. Todo esto hace que el neuropediatra necesite una formación continua y unas gu�as b�sicas a trav�s de las cuales afrontar en la actividad clínica estos trastornos. Este art�culo pretende dar una orientación pr�ctica en este sentido.
 



 


 

Surviving sepsis: a guide to the guidelines

Vincent JL, Marshall JC. Surviving sepsis: a guide to the guidelines Critical Care 2008, 12:162doi:10.1186/cc6924

La revisi�n de los [Surviving Sepsis Campaign ] (CDC) lineamientos para el tratamiento de la sepsis grave y shock s�ptico han sido recientemente publicados. Estas directrices representan el producto final de un intenso proceso y proporcionan una plantilla para la pronta reanimación y el apoyo de los pacientes con sepsis, sobre la base de una s�ntesis de las pruebas que han demostrado mejorar los resultados en los pacientes s�pticos.

 

La gu�a del CDC surgi� de un reconocimiento de que la atenci�n de los pacientes s�pticos fue sub�ptima al menos por tres razones. En primer lugar, la entidad de la sepsis con frecuencia no se diagnostica de manera oportuna, permitiendo que el proceso pueda convertirse en una amenaza para la vida, s�ndrome de disfunci�n organica y sist�mica. En segundo lugar, aun cuando se reconoci� la sepsis, la urgencia del tratamiento no fue valorada suficientemente - y por lo tanto la reanimación hemodin�mica fue provisional, y la administración de terapia antibi�tica eficaz es a menudo retrasada.

 

Por �ltimo, el tratamiento suele ser sub�ptimo, y fallido para tomar ventaja de las nuevas ideas que surgen para el manejo del paciente. Las directrices revisadas est�n lejos de ser perfectas, pero representan la mejor s�ntesis de los conocimientos en este �mbito y como tal, deben ser promovidos.
 



 

Trastorno por d�ficit de atenci�n e hiperactividad: un problema actual

García García MD, Prieto Tato LM, Santos Borbujo J, Monz�n Corral L, Hern�ndez Fabi�n A. San Feliciano Mart�n L. Trastorno por d�ficit de atenci�n e hiperactividad: un problema actual. An Pediatr (Barc) 2008; 69: 244 - 250   

El trastorno por d�ficit de atenci�n e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del desarrollo normal del ni�o, manifestado por una exagerada e inapropiada hiperactividad, impulsividad y dificultad para mantener la atenci�n. Su etiolog�a es desconocida. El diagnóstico se fundamenta en criterios cl�nicos recogidos en la 4.� edici�n del Manual diagnóstico y estad�stico de los trastornos mentales (DSM-IV). Una detecci�n y tratamiento precoces ayudar�n a controlar los s�ntomas, mejorando el aprendizaje escolar y las interacciones sociales.

 

Objetivo. Describir las caracter�sticas epidemiol�gicas y clínicas de los pacientes con TDAH valorados en la consulta de Neurolog�a Pediátrica del Hospital Universitario de Salamanca durante un per�odo de 2 a�os. Material y m�todos. Estudio observacional transversal, en niños diagnosticados de TDAH en la consulta de Neurolog�a Pediátrica desde enero de 2004 hasta diciembre de 2005, ambos meses inclusive. Se analizan las variables de edad, sexo, antecedentes personales y familiares relacionados con el TDAH, s�ntomas al diagnóstico, tratamiento y respuesta terap�utica.

 

Resultados. El n�mero de niños estudiados fue de 83 (87 % de varones). El 32,5 % fueron diagnosticados durante el per�odo de estudio. El 84 % de los pacientes tenían edades comprendidas entre los 3 y los 8 a�os en el momento del diagnóstico. La principal v�a de derivación a la consulta fue a trav�s de los equipos psicopedag�gicos del

Ministerio de Educación. Se hallaron antecedentes familiares relacionados con TDAH en un 38,5 % de los pacientes, entre los cuales destacaban: ansiedad, depresi�n, epilepsia, debilidad mental y TDAH. La mitad de los pacientes tenían antecedentes personales de interés: prematuridad (16,5 %), s�ndrome fetal alcoh�lico (SFA) (14,4 %), crecimiento intrauterino retardado (CIR) (4,8 %) y convulsiones (19,2 %).

 

La asociación de d�ficit de atenci�n e hiperactividad se observ� en el 65 %. El d�ficit de atenci�n como �nico s�ntoma se observ� en un 7,2 % de los casos. M�s de un tercio de los pacientes presentaron retraso motor. Se constat� un retraso escolar en el 62 % de los niños y del lenguaje, en un 41 %. Ambos retrasos se asociaron en un 20,3 % de los niños. En 44 pacientes se realiz� un estudio psicom�trico; se hall� un cociente intelectual inferior al normal en el 40 %. El tratamiento con metilfenidato se paut� en el 65 % de los niños, manifestando efectos secundarios el 27,7 % de los niños tratados (anorexia, cefalea y alteraciones del sue�o).

 

La evoluci�n con tratamiento multidisciplinario fue favorable, con mejor�a del comportamiento y del rendimiento escolar en un 61 % de los niños valorados.

 

Conclusiones. El TDAH presenta una elevada incidencia, predominando en varones de 3-8 a�os. Los antecedentes familiares y personales est�n presentes en la mitad de los pacientes. El principal motivo de la derivación a la consulta m�dica fue el retraso escolar. El subtipo cl�nico predominante es la combinación de d�ficit de atenci�n e hiperactividad con predominio de la hiperactividad. La asociación del retraso motor y del lenguaje es frecuente en estos niños. El tratamiento con metilfenidato fue efectivo en un porcentaje elevado de niños.


Trastorno por d�ficit de atenci�n e hiperactividad: un problema actual

García García MD, Prieto Tato LM, Santos Borbujo J, Monz�n Corral L, Hern�ndez Fabi�n A, San Feliciano Mart�n L. Trastorno por d�ficit de atenci�n e hiperactividad: un problema actual. An Pediatr (Barc) 2008; 69: 251 - 257

Introducción. Uno de los aspectos clave del tratamiento de los niños con trastorno por d�ficit de atenci�n e hiperactividad (TDAH) es la valoración de la comorbilidad que dicho trastorno presenta. Uno de los trastornos com�rbidos que asocia son las alteraciones del sue�o.

 

Objetivo. El objetivo de este trabajo es conocer la frecuencia con la que se presentan los trastornos del sue�o en la población afectada de TDAH. Material y m�todos. Se utiliz� la versi�n espa�ola del Paediatric Sleep Questionaire, que se distribuy� entre una muestra representativa de la población de estudiantes de la ciudad de Gand�a. El estudio fue aprobado por el Comit� de Investigación del hospital.

 

Resultados. Contestaron la encuesta un total de 887 sujetos (68 % de respondedores). Las alteraciones del sue�o que se asocian de forma clara con las tres variables del TDAH estudiadas son: ronquido (roncar m�s de las mitad de la noche), enuresis, trastorno del movimiento r�tmico, presentar m�s de dos despertares nocturnos y resistencia a acostarse.

 

Se relacionan solamente con alguna de las tres variables estudiadas el trastorno respiratorio relacionado con el sue�o, bruxismo, somniloquia, excesiva somnolencia diurna, despertares precoces y responder afirmativamente a la pregunta "�Le cuesta dormirse por la noche?".

 

Conclusiones. Nuestro trabajo demuestra que la población afectada de TDAH tiene un mayor n�mero de trastornos del sue�o. De particular interés pensamos que es la relación con la enuresis por las implicaciones clínicas que puede tener.

Palabras clave: Enuresis. Parasomnia. Ronquido. Trastorno del sue�o. Trastorno por d�ficit de atenci�n e hiperactividad. Trastorno respiratorio relacionado con el sue�o.
 



Derrame pleural en niños con neumon�a. Estudio de 63 casos

Esp�nola Docio B,  Casado Flores J,  de la Calle Cabrera T,  L�pez Guinea A,  Serrano Gonz�lez A Derrame pleural en niños con neumon�a. Estudio de 63 casos An Pediatr (Barc) 2008; 69: 210 - 214

Introducción. En los �ltimos a�os se ha venido observando en España un incremento en el n�mero de casos de neumon�a con derrame y en su gravedad. El objetivo de este estudio es describir la epidemiología, las caracter�sticas clínicas y el tratamiento de los pacientes ingresados con esta enfermedad en la unidad de cuidados intensivos pedi�tricos (UCIP) de un hospital pedi�trico.

 

Material y m�todos. Estudio retrospectivo de los pacientes que, entre enero de 2005 y mayo de 2006, ingresaron en la UCIP del Hospital Infantil Universitario Ni�o Jesús de Madrid con el diagnóstico de neumon�a con derrame. Resultados. Se incluy� en el estudio a 63 niños. La etiolog�a m�s frecuente fue Streptococcus pneumoniae. En el 65 % de los casos el derrame cumpl�a las caracter�sticas de empiema, y en el 33 % se trataba de un exudado. En todos los pacientes con prote�na C reactiva (PCR) < 100 mg/l el derrame era un exudado, mientras que el 81 % de los casos con PCR > 170 mg/l cumpl�an los criterios de empiema (p < 0,05). Los pacientes que cumpl�an criterios de exudado necesitaron significativamente un menor n�mero de dosis de fibrinol�ticos que aquellos que presentaban empiema (1,6 frente a 4,5; p < 0,05). El n�mero de d�as de mantenimiento del tubo de drenaje y de estancia en la UCIP fue tambi�n menor en los casos de exudado (3 d�as en ambos casos) frente a los pacientes con empiema (7 y 9 d�as, respectivamente) (p < 0,05).

 

Conclusiones. Existe un incremento en el n�mero de neumon�as complicadas que requieren ingreso en la UCIP, con S. pneumoniae como principal agente etiol�gico. El empleo de t�cnicas rutinarias como la PCR puede ayudar a diferenciar las caracter�sticas del derrame paraneum�nico. Las caracter�sticas del l�quido pleural parecen influir en la necesidad de fibrinol�ticos y el tiempo de mantenimiento del tubo de drenaje.

Palabras clave: Neumon�a complicada. Derrame pleural. Prote�na C reactiva. Empiema.
 



Estudio cl�nico-epidemiol�gico de la infección por Bordetella pertussis en la isla de Gran Canaria en el per�odo 2003-2007

Horcajada Herrera I,Hern�ndez Febles M, Gonz�lez Jorge R, Colino Gil E, Bordes Ben�tez A, Pena L�pez MJ . Estudio cl�nico-epidemiol�gico de la infección por Bordetella pertussis en la isla de Gran Canaria en el per�odo 2003-2007 An Pediatr (Barc) 2008; 69: 200 - 204

Objetivo. El objetivo del estudio fue conocer el patr�n cl�nico-epidemiol�gico de la tos ferina en niños diagnosticados en un hospital pedi�trico de la isla de Gran Canaria.

 

M�todos. Se revisaron retrospectivamente las historias clínicas de los pacientes con diagnóstico de infección por Bordetella pertussis mediante reacci�n en cadena de la polimerasa (PCR) en el per�odo septiembre 2003-septiembre 2007. Resultados. Se detectaron 49 casos de tos ferina, 47 en menores de 6 meses. La incidencia anual de hospitalización oscil� entre 103,9 y 204,5 por cada 100.000 niños menores de 12 meses. En al menos el 65,3 % de los casos, la posible fuente de contagio fue un adulto cercano. Se obtuvieron datos cl�nicos de 47 pacientes. Once niños (23,4 %) presentaron complicaciones, y tres de ellos fallecieron (6,4 %). El 33,3 % de los niños presentaron coinfección con virus.

 

Conclusiones. La tos ferina presenta una alta tasa de complicaciones en lactantes menores 6 meses y debe considerarse en el diagnóstico diferencial de la neumon�a grave del lactante. Deber�an revisarse las estrategias de vacunación en la población adulta para conseguir una mayor protecci�n de la población pediátrica m�s susceptible.

Palabras clave: Bordetella pertussis. Epidemiología. Presentación clínica. Coinfección. Mortalidad.

 



Neumon�a neumoc�cica invasiva en niños de 0 a 24 meses: �influye la resistencia bacteriana en la evoluci�n?

Pérez García MC, Giachetto Larraz G, Romero Rostagno C, Zabala Chain C, Algorta Rusi�ol G, Montano Lotito A, Ferrari Castilla, AM. Neumon�a neumoc�cica invasiva en niños de 0 a 24 meses: �influye la resistencia bacteriana en la evoluci�n? An Pediatr (Barc) 2008; 69: 205 � 209.

Introducción. En Uruguay, la neumon�a bacteriana adquirida en la comunidad causa una importante morbimortalidad. Streptococcus pneumoniae es el agente etiol�gico m�s frecuente. La enfermedad es m�s grave en niños menores de 2 a�os. Un interrogante a�n no totalmente aclarado es la relación que existe entre la susceptibilidad disminuida del neumococo a la penicilina y su evoluci�n.

 

Objetivos. Comparar la evoluci�n de niños de 0 a 24 meses de edad hospitalizados en el Hospital Pedi�trico del Centro Hospitalario Pereira Rossell con neumon�a invasiva por cepas de S. pneumoniae sensibles y con susceptibilidad disminuida a la penicilina. Pacientes y m�todos. Se incluy� a los niños de 0 a 24 meses, hospitalizados entre el 1 de enero de 1998 y el 31 de diciembre de 2005, con neumon�a neumoc�cica invasiva, en los que se determin� la concentración inhibitoria m�nima (CIM) para la penicilina. Se consideraron sensibles las cepas con CIM <0,06 g/ml y con una susceptibilidad disminuida las cepas con CIM entre 0,1 y 1 g/ml (susceptibilidad intermedia) y las cepas con CIM 3 2 g/ml (resistentes).

 

Se compar� la duración de la estancia hospitalaria y la evoluci�n de ambos grupos a trav�s de la presencia de los siguientes criterios de gravedad: empiema, sepsis, shock s�ptico, necesidad de asistencia ventilatoria mec�nica y muerte. Resultados. Cumplieron los criterios de inclusi�n 168 niños. Las cepas de S. pneumoniae fueron sensibles a penicilina en 90 niños y con susceptibilidad disminuida en 78. Ambos grupos fueron comparables en relación con la edad, la comorbilidad, el estado nutricional y el tratamiento antibiótico al ingreso.

 

La evoluci�n medida por los criterios de gravedad mencionados no mostr� diferencias significativas. El promedio de estancia hospitalaria fue similar en ambos grupos. Conclusiones. La resistencia de S. pneumoniae a la penicilina no influy� en la evoluci�n de la neumon�a en este grupo de niños.

Palabras clave: Neumon�a neumoc�cica. Resistencia a la penicilina. Evoluci�n.



 

Nuevos virus respiratorios en niños de 2 meses a 3 a�os con sibilancias recurrentes

Maffey AF, Venialgo CM, Barrero PR, Fuse VA, M�rques MA, Saia M,
Villalba A, Teper AM, Mistchenko AS. New respiratory viruses in children 2 months to 3 years old with recurrent wheezArch Argent Pediatr 2008; 106(4):302-309

Introducción. Los virus respiratorios son los agentes que con m�s frecuencia desencadenan sibilancias, especialmente, el virus sincicial respiratorio en los lactantes y los rinovirus en niños mayores. Objetivos. Conocer la prevalencia y la circulación estacional de los virus respiratorios nuevos y tradicionales en lactantes y niños pequeños con sibilancias recurrentes.
 

Material y m�todos. Estudio de corte transversal, prospectivo y descriptivo. Se incluyeron pacientes de 2 meses a 3 a�os con sibilancias recurrentes y factores de riesgo para desarrollar asma hospitalizados por obstrucci�n bronquial. Se obtuvo una muestra de secreciones respiratorias por aspirado nasofar�ngeo y se utiliz� la t�cnica de inmunofluorescencia para detectar Virus Sincicial Respiratorio, Adenovirus, Parainfluenza 1, 2 y 3 e Influenza A y B, y la Reacci�n en Cadena de la Polimerasa para determinar Rinovirus, Enterovirus, Virus Sincicial Respiratorio, Bocavirus, Adenovirus y Coronavirus.


Resultados. Se evaluaron 119 pacientes (61 femeninos), edad (x � DE) 1,5 � 0,9 a�os. Los d�as de internación y de requerimientos de ox�geno fueron (x � DE): 6,3 � 2,9 y 4,4 � 2,7 respectivamente. Se hallaron 102 (86%) casos positivos. El 55% de los virus se detect� por Inmunofluorescencia y el 45% por Reacci�n en Cadena de la Polimerasa. El 75% de las muestras respiratorias present� un solo agente viral, el 22% una coinfección doble y el 3% una coinfección triple.

 

Las prevalencias de los virus respiratorios detectados fueron: Virus Sincicial Respiratorio 55 (43%); Rinovirus 30 (23%); Metapneumovirus 13 (10%); Influenza A 8 (6%), Enterovirus 6 (5%); Bocavirus 6 (5%); Adenovirus 4 (3%); Coronavirus 3 (2%); Parainfluenza 1: 2 (1%); Influenza B, 1 (1%) y Parainfluenza 3: 1 (1%).

 

Conclusiones. Los lactantes y niños pequeños con sibilancias recurrentes hospitalizados por obstrucci�n
bronquial presentan una elevada prevalencia de virus respiratorios. Los picos de internaciones coinciden con los picos de mayor circulación viral.


Palabras clave: virus respiratorios, asma, sibilancias recurrentes, aspirado nasofar�ngeo.
 



Fibrosis qu�stica: diagnóstico molecular en 93 pacientes argentinos y detecci�n familiar de portadores. Impacto asistencial y proyecci�n a nuevos avances terap�uticos

Oller A, Ghio A, Melano M, Dodelson R. Molecular diagnosis of cystic fibrosis in 93 argentinean patients and detection of heterozygotes in affected families. Impact on health services and therapeutic advances Arch Argent Pediatr 2008; 106(4):310-319

Introducción. La fibrosis qu�stica es una enfermedad autos�mica recesiva causada por m�s de 1.500 mutaciones y variantes en el gen regulador de la conductancia transmembrana. Objetivos. Establecer el espectro y frecuencia de
mutaciones en este gen en pacientes argentinos. Detectar portadores en las familias involucradas. Material y m�todos. Se investig� en 91 pacientes, clínica y bioqu�micamente confirmados con 2 pruebas de sudor positivas y en 2 adultos est�riles. Se trabaj� con 165 familiares. El diagnóstico molecular comprendi� 3 etapas consecutivas:

  1. determinación de 29 mutaciones frecuentes;
  2. haplotipos por microsat�lites;
  3. pesquisa completa del gen por análisis conformacional de hebra simple
  4. y electroforesis en gel de gradiente desnaturalizante con secuenciamiento de los patrones anormales.

Determinado el genotipo de los pacientes, se investig� el estado de portador en los familiares. Resultados. 1er

 

Objetivo: Se identificaron 14 mutaciones, se detectaron otras 3 mutaciones y se caracterizaron otras 11 mutaciones, tres de ellas nuevas (p.G27R, c.622-2A>G, p.W277R). En total, se identificaron 28 mutaciones responsables del 90,3% de los alelos mutados, 14 con una frecuencia superior al 1%. 2� Objetivo: De 165 personas investigadas, 143 fueron portadores y 22 con genotipo normal. Conclusiones. Este trabajo contribuy� a la caracterización molecular de pacientes con fenotipos cl�sicos y at�picos y a la detecci�n de numerosos portadores. Las investigaciones f�rmaco-terap�uticas recientes se basan en el tipo de mutación.

 

Por lo tanto, conocer las mutaciones de los pacientes (genotipo) tiene significativa importancia para la futura aplicación de terapias espec�ficas.
 

Palabras clave: fibrosis qu�stica, autos�mica recesiva, gen CFTR, diagnóstico molecular, farmacogen�tica.
 

 



S�ndrome de QT largo en pediatría
G�mez-G�mez M, Danglot-Banck C, Santamar�a-D�az H
S�ndrome de QT largo en pediatría
Rev Mex Pediatr 2008; 75 (3): 121-131


El s�ndrome identificado por electrocardiograma como un QT largo y manifestaciones clínicas puede ser de origen cong�nito o adquirido y se le encuentra asociado con sordera cong�nita; se le conoce como s�ndrome de Jervell y Lange-Nielsen. Cuando no hay sordera se identifica como s�ndrome de Romano-Ward.

 

En este reporte se hace una revisi�n de los mecanismos moleculares y su correlación con la clínica, y se mencionan sus particularidades clínicas y los factores de riesgo asociados: sordera cong�nita, sexo femenino, presentación a una edad temprana, antecedente de s�ncope, duración del QTc mayor a 500 ms y torsades des pointes. La mortalidad por este padecimiento ha disminuido a menos de 10% con el empleo de beta (b) bloqueadores y la implantación de un marcapaso o de un desfibrilador autom�tico. Se incluye un algoritmo de manejo de estos pacientes.


Palabras clave: Canalopat�as, canales i�nicos cardiacos, s�ndrome de QT largo, s�ndrome de Romano-Ward, s�ndrome de Jervell y Lange-Nielsen, taquicardia helicoidal, torsades des pointes, muerte s�bita infantil.
 

 

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