Academia Mexicana de Pediatría

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Bibliografía de interés


 

 

SURFACTANTS IN THE MANAGEMENT OF RDS: A COMPARISON
Rangasamy Ramanathan R. Surfactants in the Management of Respiratory Distress Syndrome in Extremely Premature Infants. J Pediatr Pharmacol Ther 2006;11: 132-144


A review on surfactant biology and efficacy shows important differences among different surfactants available


El s�ndrome de dificultad respiratoria (RDS) es principalmente debido a la producci�n disminuida de surfactante pulmonar, y es asociado a una mortalidad y morbilidad significativa. La terapia de opci�n para RDS es surfactante ex�geno pulmonar, que es capaz de disminuir la morbilidad RDS-ASOCIADA y la mortalidad reduciendo la tensi�n superficial en el interfaz aire-l�quido en el pulm�n y previniendo el colapso de los alv�olos. Los Surfactantes puede ser sint�ticos o derivados de fuentes naturales: esto influye enormemente su composici�n.

El surfactante pulmonar humano es una mezcla precisa de fosfol�pidos (FL), l�pidos neutrales y prote�nas (SP-A, SP-B, SP-C, SP-D) con funciones sin�rgicas. El surfactante sint�tico actualmente disponible no contiene estas prote�nas espec�ficas asociadas a surfactante. Sin embargo, tambi�n el surfactante natural puede variar en composici�n con respeto al contenido de prote�na y l�pidos. Por ejemplo, poractant alfa (Curosurf) presenta una concentración m�s alta de FL poliinsaturados y plasmal�geno, que han mostrado incrementar la fluidez de las capas de l�pidos y que protegen a las c�lulas del estr�s oxidativo a diferencia de otros surfactantes naturales. Tambi�n se ha sugerido que la presencia de estos dos componentes puede reducir el riesgo de desarrollar displasia broncopulmonar (DB). Adem�s, poractant alfa tienen un mayor nivel de SP-B, que determina una viscosidad inferior. Esto puede facilitar la administración de surfactante.

La eficacia de los surfactantes puede ser investigada con ensayos cl�nicos. Resultados de un ensayo cl�nico multic�ntrico en 146 RN con RDS severo, tratados con una dosis de poractant alfa (200 mg/kg) como terapia de rescate, muestran una reducci�n de la mortalidad de 28 d�as del 51 % al 31 % comparado con el control. Adem�s, hab�a mejora en la oxigenación y el porcentaje de sobrevivientes sin BD ( 55 % contra el 26 %), y una incidencia disminuida de enfisema pulmonar intersticial (el 23 % contra el 39 %) y el neumot�rax (el 18 % contra el 35 %).
Desde entonces, muchas ESTUDIOS comparativos han sido conducidos usando los surfactantes disponibles. La eficacia de surfactantes sint�ticos ha sido comparada a la de surfactantes naturales en 14 pruebas clínicas desde 2006. En general, RN con RDS, el surfactante natural mejor� la supervivencia con menos comorbilidad que los productos sint�ticos. Beneficios adicionales de los productos naturales incluyeron una acci�n m�s r�pida y disminuci�n de la dependencia del ox�geno suplementario y de la ventilación mec�nica. Estos resultados ben�ficos asociados con surfactantes naturales fueron probablemente debido a la presencia de las prote�nas surfactante-asociadas. Diferentes surfactantes naturales se han comparado en unas pocas pruebas clínicas.

En una estudio realizado en 73 RN prematuros con RDS, poractant alfa fue asociado a menos ox�geno y exigencias de ventilador durante las primeras 24 primeras horas que beractant, as� como menos complicaciones y una necesidad baja de dosis adicionales. Resultados similares fueron obtenidos en dos estudios, que mostraron tambi�n una mortalidad inferior en RN de 32 semanas, asociada a poractant alfa (el 3 % contra el 11 %). Un meta-análisis reciente confirma estas conclusiones, en donde en uso de poractant alfa (200 mg/kg) se asocia a una mortalidad considerablemente menor que con beractant 100 mg/kg (RR 0.29). En un estudio, tambi�n se suger�a que poractant alfa puede ser asociado con una incidencia inferior de conducto arterioso permeable. Es probable que grandes cantidades de l�pidos polares y SP-B de poractant alfa pueden estar influyendo en la respuesta m�s r�pida observada con este surfactante.

Actualmente, poractant alfa es el �nico producto disponible con la capacidad de entregar una dosis de 200 mg/kg en un pequeño volumen. Estos resultados apoyan la superioridad de surfactante natural en la reducci�n de morbilidad y mortalidad asociada con RDS neonatal en comparación con los sint�ticos y sugieren que el tratamiento con poractant alfa a200 mg/kg es m�s eficaz que beractant a 100 mg/kg.


 

 


 

PREVENTION OF NECROTIZING ENTEROCOLITIS IN PRETERM INFANTS: A 20-YEAR EXPERIENCE
Jeff Pietz, MD, Babu Achanti, MD, Lawrence Lilien, MD, Erin Clifford Stepka, MD, PhD, Sudhir Ken Mehta, MD Prevention of Necrotizing Enterocolitis in Preterm Infants: A 20-Year Experience. Pediatrics 2007;119 (1): e164-e170 (PubMed)


El análisis de 20 a�os sugiere que los protocolos de alimentación de inicio tard�o, con goteo lento y continuo, el evitar la administración temprana de indometacina y dexametasona puede prevenir la ECN y la perforación intestinal que son emergencias muy comunes en RN de peso muy bajo al nacimiento (VLBW) y est�n asociadas con alta mortalidad y la morbilidad. Se ha sugerido que la alimentación precoz con leche artificial pueden ser precursores de NEC, ya que pueden hacer sensible al intestino a la atrofia.

Otro factor de riesgo puede ser la exposición a indometacina: en neonatos de peso de nacimiento extremadamente bajo, la perforación intestinal fue asociada a la indometacina y a altos niveles de cortisol end�genos, y, en un amplio análisis, la indometacina fue identificada como un factor de riesgo independiente para la perforación espont�nea de intestino.

Sobre estas bases, un grupo americano reporto su experiencia en neonatos prematuros en un per�odo de 20 a�os (1986-2005). Por lo general, los neonatos no fueron expuestos a tratamiento temprano con indometacina o dexametasona. Adem�s, este grupo adopt� el protocolo de inicio tard�o, a goteo lento y continuo de alimentación enteral.

En los VLBW (501-1500 g) se evaluaron par�metros morfol�gicos, NEC, perforación de intestino, el empleo del protocolo alimenticio (LOSD), y la terapia con indometacina. Las tasas de morbilidad se compararon con la base de datos de la red de Vermon Oxford (VON) de los �ltimos 4 a�os. Durante el periodo analizado, 1158 infantes recibieron el LOSD y no se expusieron tempranamente a indometacina o dexametasona (grupo I), mientras que 81 infantes tenían al menos una modificación en estos par�metros (grupo II). La tasa de NEC en el grupo I (el 0.4 %) era considerablemente inferior que en el grupo II (6 %). La comparación de grupo I con la base de datos VON indica que el LOSD, sin la exposición temprana a indometacina o dexametasona, se asocia con las tasas considerablemente inferiores de NEC (0.4 % contra el 5.9 %), NEC quir�rgico (0.4 % contra el 3.1 %), y la perforación de intestino (0.35 % contra el 2.2 %).

Aunque estas conclusiones no apoyen relaciones causales entre la dieta, la exposición temprana a indometacina o el empleo de dexametasona y NEC, se puede sugerir que el LOSD y la carencia de exposición a indometacina pueden contribuir a la prevención de NEC y a perforación. De hecho, el LOSD est� basado en un inicio diferido de la nutrici�n oral con cantidades peque�as, en goteo continuo y de manera prolongada y la supervisi�n para residuos y distensi�n abdominal; as� , esto no arremete fuertemente al intestino inmaduro y tambi�n ofrece una higiene intestinal total. Adem�s, ya que el empleo de indometacina ha sido implicado en perforaciones de intestino espont�neas, el delicado manejo del tracto gastrointestinal y la carencia de exposición temprana a indometacina y dexametasona podr�an haber contribuido a las tasas menores de morbilidad intestinal. Este protocolo tambi�n puede ayudar en el cuidado de la resistencia sist�mica baja, as� como al mejoramiento de la capacidad de infantes de tolerar un conducto arterioso permeable.
 
Para concluir, estos resultados de una experiencia de 20 a�os con 1239 infantes de peso extremadamente bajo al nacer sugiere que el LOSD y la anulación de indometacina y dexametasona tempranas pueden contribuir a la prevención de NEC.

 

 

 


 

PREVALENCIA DE DEFECTOS DE LA PARED ABDOMINAL AL NACER
NAZER HJ, CIFUENTES OL, AGUILA RA. Prevalencia de defectos de la pared abdominal al nacer: Estudio ECLAMC. Rev chil pediatr. 2006;77(5):481-6.


Introducción: Onfalocele y gastrosquisis son los defectos de la pared abdominal (DPA) m�s frecuentes. Ambos necesitan un diagnóstico precoz y tratamiento quir�rgico oportuno para sobrevivir.

Objetivos: Determinar la prevalencia al nacimiento de los DPA en la maternidad del Hospital Cl�nico de la Universidad de Chile (HCUCH) y compararla con la del total de maternidades chilenas (MCh) y los resultados del Estudio Colaborativo Latino Americano de Malformaciones Cong�nitas (ECLAMC).

Resultados: La prevalencia global de onfalocele fue de 3,4/ 10 000 nacimientos y 3,8/10 000 para gastrosquisis. La prevalencia de onfalocele fue 9/10.000 en HCUCH y 2,77/10 000 en MCh (p = 0,006) y la de gastrosquisis fue 1,9/10 000 en HCUCH y 1,1/10 000 en MCh (p = 0,036). El promedio de edad materna fue 24,2 a�os para gastrosquisis y 33,6 para onfalocele (p < 0,004). La sobrevida de gastrosquisis fue 100% versus 31,7% en onfalocele (p < 0,0425). Todos los RN con onfalocele, salvo uno, presentaban asociación con otras MC graves. El peso de nacimiento y edad gestacional fueron significativamente menores en onfalocele.

Conclusi�n: La prevalencia de DPA fue significativamente mayor en el HCUCH que en el resto de las maternidades chilenas. Gastrosquisis se present� en hijos de mujeres m�s jóvenes y onfalocele en las de mayor edad

Palabras claves: onfalocele; gastrosquisis; defectos de pared abdominal.

 

 


 

MORTALIDAD INFANTIL RECIENTE EN CHILE: �XITOS Y DESAF�OS
KAEMPFFER RA, MEDINA LE. Mortalidad infantil reciente en Chile: �xitos y desaf�os. Rev chil pediatr 2006;77(5):492-500.


Para que contin�e la reducci�n de la mortalidad infantil en Chile se requiere conocerla en detalle para formular las pol�ticas y acciones pertinentes.

Objetivo: Evaluar la din�mica del proceso de la mortalidad infantil y de los factores de riesgo en la actualidad.

Material y M�todo: Se han calculado los riesgos de mortalidad infantil en las regiones, provincias y comunas chilenas, como igualmente las tendencias en el tiempo y los factores determinantes asociados utilizando los datos b�sicos existentes en el INE, Ministerio de Salud, OPS y OMS.

Resultados: Las causas actuales de mayor importancia son las afecciones perinatales y las malformaciones cong�nitas registr�ndose bajas cifras de desnutrici�n, diarreas y enfermedades trasmisibles y una ubicación intermedia de las muertes de origen respiratorio. Como factores asociados de mayor importancia aparecen factores sociales como la desocupación del jefe de familia junto a la desnutrici�n materna, el bajo peso de nacimiento, la atenci�n profesional del parto y la disponibilidad de recursos t�cnicos en el S.N.S.S.

Conclusiones: Una disminuci�n de la mortalidad infantil a valores de 5 por mil nacidos vivos podr�a obtenerse reduciendo la mortalidad neonatal en un tercio y la infantil tard�a a la mitad, lo que disminuir�a el n�mero actual de 1 935 fallecidos a 1 219. Como condiciones deseables para obtener esta reducci�n aparecen la alta escolaridad materna, una edad media de las madres (20 a 35 a�os) y un peso de los reci�n nacidos superior a 2 500 gramos. El objetivo del trabajo ha sido explorar la din�mica del proceso de la mortalidad y los factores determinantes de importancia en la actualidad

Palabras claves: mortalidad infantil; Chile; factores de riesgo; menor de un a�o.

 

 


 

ESTABILIZación POSRESUCITación Y TRANSPORTE
J L�pez-Herce Cida  A Carrillo Álvareza  C Mac�as Calvo C. ANALES DE PEDIATRIA 2006; 65:578-85   


La reanimación cardiopulmonar no termina con el restablecimiento de la circulación espont�nea, sino que debe continuar hasta que se instauren todas las medidas que permitan el mantenimiento de las funciones org�nicas.

El objetivo inicial del tratamiento hemodin�mico es conseguir una presi�n arterial normal para su edad, mediante la administración de l�quidos y/o f�rmacos vasoactivos. El objetivo del tratamiento respiratorio es conseguir una normoventilación y normooxigenación con el menor riesgo posible de da�o pulmonar, evitando tanto la hiperoxia e hiperventilación como la hipoxia e hipercapnia. El objetivo del tratamiento neurol�gico es reducir el da�o cerebral secundario, evitando la hipertensi�n e hipotensi�n, manteniendo una normoventilación y normooxigenación, controlando la hiperglucemia y la agitación, y tratando precozmente las crisis convulsivas. Aunque no existen estudios en niños, trabajos en adultos han encontrado que la hipotermia moderada precoz disminuye el da�o cerebral secundario a parada cardiorrespiratoria sin aumentar las complicaciones. Tras la recuperación de la parada cardiorrespiratoria es preciso valorar la necesidad de analgesia y/o sedación. En el proceso de traslado a la unidad de cuidados intensivos pedi�tricos (UCIP) hay que realizar los siguientes pasos: estabilizar al paciente; buscar e inmovilizar fracturas y heridas externas; asegurar la v�a a�rea y las v�as venosas; valorar la necesidad y posibilidad de sondaje nasog�strico y vesical y extracci�n de anal�tica; contactar con la UCIP e informar de las caracter�sticas del paciente; elegir un veh�culo de traslado adecuado seg�n las caracter�sticas del paciente y la distancia; revisar el material pedi�trico y la medicación del traslado antes de iniciar el traslado; realizar el traslado por personal experimentado y mantener una estrecha vigilancia y monitorización durante el traslado.

Palabras clave: Estabilización posreanimación. Reanimación cardiopulmonar y cerebral. Estabilización hemodin�mica. Estabilización respiratoria. Protecci�n cerebral. Hipotermia. Sedación. Transporte.
 

 


DEFINICIONES DE SEPSIS NEONATAL: UN LARGO CAMINO POR RECORRER
L�pez Sastre JB, Pérez Sol�s D. ANALES DE PEDIATRIA 2006;65:525-8   

La sepsis es sin duda uno de los grandes problemas en el ejercicio de la Neonatolog�a. Los estudios del Grupo de Hospitales Castrillo sit�an en España la incidencia de sepsis de transmisión vertical en 2,5 por 1.000 reci�n nacidos vivos, y la de sepsis nosocomial en 2,1 % de los ingresos en unidades neonatales, con una mortalidad del 8,7 y el 11,8 %, respectivamente . Las cifras son similares a las de otros países desarrollados como Estados Unidos, con una incidencia entre 1,5 y 3,5 �, y muy inferiores a las de los países empobrecidos.

En 1995, con vistas a realizar estudios epidemiológicos prospectivos de �mbito nacional, los responsables de los servicios de neonatolog�a de los hospitales que formaban el Grupo Castrillo llegaron a un consenso para definir sepsis comprobada basado en la constatación de s�ntomas o signos cl�nicos de infección, marcadores biológicos de SRIS (recuento leucocitario alterado seg�n los criterios de Manroe et al. PCR > 12 mg/l) y hemocultivo positivo; sepsis clínica en caso de presencia de datos cl�nicos y marcadores biológicos de SRIS pero hemocultivo negativo; de bacteriemia asintom�tica por la ausencia de datos cl�nicos, normalidad de los marcadores biológicos y hemocultivo positivo; y de ausencia de infección en caso de falta de s�ntomas o signos cl�nicos, marcadores biológicos normales y hemocultivo negativo. Una vez tipificados los diagnósticos de sepsis comprobada, sepsis clínica y bacteriemia, en nuestros trabajos se estableci� un consenso para considerar cu�ndo las infecciones deb�an considerarse de transmisión vertical y cu�ndo de origen nosocomial, empleando no solo criterios temporales sino tambi�n epidemiológicos y microbiológicos . Esto permiti� un estudio pormenorizado de ambos tipos de infecciones de manera independiente. Posteriormente los criterios del Grupo Castrillo han sido empleados tambi�n en estudios sobre eficacia diagn�stica de marcadores de infección.

Es evidente, despu�s de los a�os transcurridos y tras la aparici�n de los consensos internacionales de sepsis en adultos y pedi�tricos, que las definiciones del Grupo Castrillo pueden mejorarse. En su momento no se llegaron a especificar al detalle los signos cl�nicos de sepsis, dejando un margen de subjetividad al neonat�logo responsable, si bien el car�cter prospectivo de los estudios en los que se aplic� permit�an confiar en su buen criterio como han mostrado los trabajos de Fischer et al. En cuanto al recuento leucocitario, estudios m�s recientes han mostrado las limitaciones de los trabajos de Manroe et al . Igualmente, hoy d�a disponemos de m�s información sobre marcadores biológicos como la PCR o procalcitonina.


 

 


DISPARIDAD EN LOS CRITERIOS PARA INCLUIR PACIENTES CON SEPSIS NEONATAL EN ESTUDIOS Médicos Científicos �NADAMOS EN UN MAR SIN L�MITES?
Reyna-Figueroa J,   Yuri-Toala E,  Ortiz-Ibarra FJ, Rodr�guez-Ramírez E.  AE Lim�n-Rojasa.  ANALES DE PEDIATRIA 2006;65:536-40   

Objetivo. Observar la disparidad de los criterios utilizados para incluir pacientes considerados con sepsis neonatal en la literatura m�dica cient�fica.

Material y m�todos. Buscamos mediante la base de datos Medline, art�culos que utilizaron poblaciones definidas como "sepsis neonatal", publicados en el idioma ingl�s de los a�os 1993 a 2005. Utilizamos como est�ndar arbitrario en cada uno de los art�culos los criterios del Consenso Internacional de Sepsis Pediátrica (CISP) publicada en 2005. Consideramos como art�culos que la definieron claramente, a los que mencionaron los criterios y describieron los valores utilizados. Se consideraron como art�culos con definici�n poco clara de sepsis neonatal a los que utilizaron el p�rrafo "se incluyeron pacientes s�pticos" sin describir variables ni valores utilizados para la inclusi�n.

Resultados. Fueron evaluados 150 art�culos, el 26,6 % especificaban los criterios y valores del CISP. Los restantes 110 no mencionaron los valores y/o las variables que tomaban en cuenta.
Conclusi�n. Existe disparidad en los criterios utilizados para definir operativamente sepsis neonatal en los estudios cl�nicos realizados a nivel mundial.

Palabras clave: Sepsis neonatal. S�ndrome de sepsis. Shock s�ptico. Septicemia. Reci�n nacido.
 

 


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