Academia Mexicana de Pediatría

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Bibliografía de interés

2006

Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

 

 

 

 

Sarrell, E.M.; Wielunsky, E.; Cohen, H.A

ANTIPYRETIC TREATMENT IN YOUNG CHILDREN WITH FEVER - ACETAMINOPHEN, IBUPROFEN, OR BOTH ALTERNATING IN A RANDOMIZED

Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine Vol: 160, Nro: 2, P�gs. 197 - 202, Mi�rcoles 1 de febrero de 2006

28 de febrero 2006

 

Objetivo

Comparar los beneficios antipir�ticos de la monoterapia con acetaminofen o ibuprofen con un r�gimen alternativo de ambas drogas en chiquillos de edades de 6 a 36 meses.

 

Dise�o

Aleatorio, dos veces ciego, prueba de grupo paralelo. Sitio de estudio: Tres centros ambulatorios primarios de comunidad pediátrica en el centro de Israel.

 

Participantes

Un total de 464 niños con fiebre entre 6 a 36 meses.

 

Intervenci�n

Los infantes fueron asignados para recibir uno u otro, acetaminophen (12.5 mg/kg por dosis cada 6 horas) (n=154) o ibuprofen (5 mg/kg por dosis cada 8 horas) (n=155) o para recibir alternativamente acetaminophen e ibuprofen (cada 4 horas) (n=155) durante 3 d�as despu�s de una dosis de carga.

 

Medidas de Resultado Principales

Temperatura, puntaje de de tensi�n, la cantidad de antipir�ticos recibidos, total de d�as es que el infante o el cuidador se ausentaron de la guarder�a o el trabajo, respectivamente, en un per�odo de tiempo de 3 d�as, recurrencia de la fiebre, y el n�mero de visitas al servicio de urgencias.

 

Resultados

El grupo que recibi� el r�gimen alternativo se caracteriz� temperatura menor, m�s r�pida reducci�n de la fiebre, menos medicación antipir�tica, menos tensi�n, y menos ausentismo de la guarder�a comparado con otros grupos; todas las diferencias fueron estadísticamente significativas (P <.001). Ninguno de los reg�menes fue asociado con un n�mero considerablemente m�s alto de visitas al servicio de urgencias (P =.65) o complicaciones serias a largo plazo (P =.66). La medicina usada para la carga inicial no tuvo ning�n efecto sobre el resultado en cualquiera de los grupos.

 

Conclusiones

Un r�gimen de tratamiento alternativo de acetaminophen (12.5 mg/kg por dosis) e ibuprofen (5 mg/kg por dosis) cada 4 horas durante 3 d�as, independientemente de la carga inicial , es m�s eficaz que la monoterapia para la reducci�n de la fiebre en infantes y niños.

 


O Sard�n Prado(1), E Gonz�lez Pérez-Yarza(1), A Aldasoro Ruiz(1), E O�ate Bergara(1), J Mintegui Aranburu(1), JI Emparanza Kn�rr(2)

S�NDROME DE APNEAS-HIPOPNEAS OBSTRUCTIVAS DEL SUE�O

An Pediatr (Barc) 2006; 64: 120 - 125, Mi�rcoles 1 Febrero

28 de febrero 2006

 

Se ha analizado una cohorte de 400 pacientes remitidos desde consultas de otorrinolaringolog�a (ORL) (40,05 %), de atenci�n primaria (AP) (36,52 %) y de la unidad de neumolog�a infantil (UNI) (17,63 %). El motivo de consulta fue la sospecha clínica de apneas en 191 pacientes (47,87 %), ronquido y apneas en 101 (25 %) y ronquido en 87 (21,80 %). En 211 casos (52,75 %) se constat� hipertrofia adenoamigdalar, en 87 (21,75 %) hipertrofia amigdalar y en 73 (18,25 %) hipertrofia adenoidea.


En todos los casos se realiz� poligraf�a respiratoria del sue�o (PR) y se diagnostic� s�ndrome de apneas-hipopneas obstructivas del sue�o (SAHOS) en 298 casos (74,5 %), distribuido en leve en 96 casos (24 %), moderado en 148 casos (37 %) y grave en otros 54 casos (13,5 %). Los resultados de la PR del sue�o expresados en medias y desviación est�ndar fueron los siguientes: n�mero de apneas 21,38 (24,47); n�mero de hipopneas 19,81 (20,74); �ndice de apneas-hipopneas por hora 5,29 (7,10); saturación media de ox�geno 94,60 (11,80); saturación m�nima 83,14 (13,45); n�mero de ronquidos 98,27 (254,55) e �ndice de ronquidos por hora 5,68 (6,5). Se han encontrado diferencias significativas entre saturación de ox�geno y el �ndice de apneas e hipopneas por hora. No se han encontrado diferencias entre edad, saturación media, procedencia, motivo de consulta e �ndice de apneas e hipopneas por hora. Se realiz� adenoamigdalectom�a en 289 casos (72,25 %) de la cohorte inicial.


En conclusi�n, el SAHOS en la infancia es una patolog�a frecuente, el estudio mediante poligraf�a respiratoria del sue�o facilita el diagnóstico y la hipertrofia adenoamigdalar es la principal causa de SAHOS en niños.

Palabras clave: S�ndrome de apneas-hipopneas del sue�o. Apneas obstructivas. Poligraf�a respiratoria. Hipertrofia adenoamigdalar.


 

(1) Unidad de Neumolog�a. Servicio de Pediatría. Hospital Donostia. San Sebasti�n. España.
(2) Unidad de Epidemiología Clínica e Investigación. Hospital Donostia. San Sebasti�n. España.

 


Knuf, M.; Habermehl, P.; Zepp, F.; Mannhardt, W.; Kuttnig, M.; Muttonen, P.; Prieler, A.; Maurer, H.; Bisanz, H.; Tornieporth, N.; Descamps, D.; Willems, P.

IMMUNOGENICITY AND SAFETY OF TWO DOSES OF TETRAVALENT MEASLES-MUMPS-RUBELLA-VARICELLA VACCINE IN HEALTHY CHILDREN

Pediatric Infectious Disease Journal

21 de febrero 2006

 

Immunogenicidad y seguridad de dos dosis de vacuna tetravalente " varicela-rub�ola- paperas-sarampi�n " en niños sanos.


Introducción

La combinación de vacunas contra enfermedades comunes de la infancia es ampliamente usada, proporcionan una mayor cobertura y son m�s convenientes y rentables que múltiples inyecciones. Se realiz� un estudio para evaluar la seguridad e immunogenicidad de un combinado " varicela-rub�ola-paperas-sarampi�n " (MMRV) en comparación con la administración separada de vacunas autorizadas �rub�ola-paperas-sarampi�n" (MMR; Priorix) y varicela (V; Varilrix).

 

M�todos

Niños sanos de 12-18 meses recibieron dos dosis de vacuna MMRV, con diferencia de 6-8 semanas (grupo MMRV) o 1 dosis de vacuna MMR administrada de manera concomitante con 1 dosis de vacuna de varicela, seguida de una segunda dosis de MMR 6-8 semanas m�s tarde (MMR+V grupo). S�ntomas locales (enrojecimiento, dolor e inflamación) se registraron 4 d�as despu�s de la vacunación, y fiebre (axilar con temperatura >� = 37.5 o C, temperatura rectal > = 38.0 o C ; grado 3, temperatura axilar > 39.0 o C o temperatura rectal > 39.5 o C ) fue supervisada diariamente durante 15 d�as. Otros acontecimientos adversos fueron supervisados durante 6 semanas.

 

Resultados

Un total de 494 niños fueron vacunados (371 en el grupo MMRV y 123 en el grupo MMR+V). Dos dosis de vacuna MMRV fuerno al menos tan inmunog�nicas como 2 dosis de MMR y 1 dosis de vacuna de varicela. Despu�s de la segunda dosis, todos los niños tenían seroconverci�n a sarampi�n, rub�ola y varicela en ambos grupos, y el 98 % contra el 99 % tenían seroconverci�n a paperas en el MMRV y en el grupo MMR+V, respectivamente. La vacuna MMRV no indujo un incremento local o reactogenicidad general comparado con la administración separada, aunque una incidencia m�s alta de fiebre de grado bajo fuera vista despu�s de la primera dosis en el grupo MMRV ( 67.7 % despu�s MMRV contra 48.8 % despu�s MMR+V; P <0.05), esto no fue observado para la fiebre grado 3 (11.6 % despu�s MNIRV contra 10.6 % despu�s MMR+V; P = 0.87). Despu�s de la segunda dosis, ningunas diferencias de la incidencia de fiebre fueron encontradas en MMRV o en grupos MMR+V.

 

Conclusi�n

La administración de 2 dosis de la vacuna combinada MMRV fue tan inmunog�nica y bien tolerada como las inyecciones separadas de la vacuna de varicela y MMR.
 

 


Bech BH, Nohr EA, Vaeth M, Henriksen TB, Olsen J.

COFFEE AND FETAL DEATH: A COHORT STUDY WITH PROSPECTIVE DATA.

Am J Epidemiol 2005; 162(10): 983-990

21 de febrero 2006

 

Introducción

La ingesta de caf� es un h�bito com�n considerado inofensivo en muchos países. El consumo de cafe�na a trav�s del caf� es alto en Dinamarca y se le ha asociado a varios efectos adversos sobre el embarazo incluyendo p�rdida fetal, defectos al nacimiento, retrazo en el crecimiento intrauterino. La cafe�na cruza libremente la placenta, alcanzado iguales concentraciones en el feto y en la madre. La vida media se triplica al final del embarazo. La cafe�na incrementa los niveles de AMP, lo que puede influenciar el crecimiento celular, incrementa los niveles de catecolaminas e interfiere con la circulación placentaria por medio de vasoconstricci�n. El objetivo del estudio es evaluar la asociación entre el consumo de caf� en el embarazo y el riesgo de muerte fetal.

Material y m�todo

Es un estudio de cohorte y causalidad en donde se evaluaron por medio de entrevistas telef�nicas a 88 482 mujeres embarazadas reclutadas entre marzo de 90 y noviembre de 2002. Criterios de inclusi�n: Estar accesible por teléfono, dominio del idioma dan�s, intenci�n de llevar el embarazo al t�rmino. Se interrogo sobre h�bitos en la toma de caf�, cantidad en tazas, calidad en tipo de caf�, otras sustancias con cafe�na como t� o bebidas con cola. Se recabaron potenciales confusores como muerte fetal previa, paridad, tabaquismo, alcoholismo, talla, peso antes del embarazo, estatus socio-ocupacional. Como desenlaces de embarazo de registraron casos de muerte fetal en sus variantes de aborto espont�neo, aborto inducido, nacido muerto, adem�s de embrazo ect�pico, casos de migración durante el embarazo. Para el análisis de riesgo se realiz� análisis de regresi�n de Cox, prueba de verosimilitud para evaluar interacci�n con edad gestacional, tabaquismo, alcohol o paridad.

Resultados

El 55.4% de las entrevistadas no tuvo ingesta de caf�, el 31.4% tomo entre 1/3 - 3 tasas, el 9.7% ingiri� de 4 - 7 tasas al d�a y el 3.4% mas de 8 tasas al d�a. El riesgo relativo (RR) ajustado fue de 1.59 (1.19-2.13). No hubo asociación significativa de la ingesta de caf� y desenlace de embarazo al evaluar tabaquismo, alcoholismo t� o bebidas de cola y embarazo m�ltiple. El riesgo de nacidos muertos debido a disfunci�n placentaria se increment� entre consumidores de 4 o mas tazas de caf� por d�a RR 2.27 (1.21-4.28)

Discusión

Se encontr� un elevado riesgo de muerte fetal (2.27 veces m�s) de acuerdo al consumo de caf� en el embarazo y el riesgo incremento al aumentar el consumo de tazas al d�a. Se observ� la asociación en todos los grupos de edad.
 

 


 

Bertrand J, Floyd L, Weber M.

GUIDELINES FOR IDENTIFYING AND REFERRING PERSONS WITH FETAL ALCOHOL SYNDROME.

FETAL ALCOHOL SYNDROME PREVENTION TEAM

CDC Atlanta. 2005

14 de febrero 2006

 

La exposición al alcohol durante el embarazo da�a el desarrollo del  feto y es una causa previsible de defectos al nacer y alteraciones del  desarrollo. Estos niños expuestos al alcohol pueden sufrir múltiples efectos negativos incluyendo d�ficit cognitivos y f�sicos, sutiles o series y manifiestos toda la vida.


Sobre las bases de una revisi�n de evidencia cient�fica y clínica, se hacen las siguientes recomendaciones acerca de la referencia de niños y diagnóstico de S�ndrome Alcohol Fetal (SAF):
 

diagnóstico
Se puede realizar su diagnóstico cuando existe documentación de: 1) tres caracter�sticas de dismorfia facial: fisuras palpebral es cortas, filtrum largo y aplanado, labio superior delgado, tercio medio de la cara alargado y maxilar superior aplanado, 2) d�ficit de crecimiento pre o postnatal en peso y talla, y 3) anormalidades de sistema nervioso central (SNC). El diagnóstico debe clasificarse sobre la base de una historia clínica de exposición prenatal a alcohol conformada o no.


Las anormalidades del SNC pueden ser documentadas como estructurales, neurol�gicas o funcionales.
 

Referencia
Si la exposición prenatal al alcohol es conocida, el ni�o o la madre deben ser referidos para evaluación completa de SAF, cuando el abuso de alcohol es definido como siete o mas copas de alcohol a la semana, o tres o mas copas en múltiples ocasiones o ambas. Si la exposición es desconocida, el ni�o o la madre deben referirse para la evaluación completa de SAF.


�Cuando?
El padre o la persona que lo cuida (padre adoptivo) reporta que el ni�o tiene o puede tener SAF; Cuando est�n presentes las tres caracter�sticas faciales (filtrum plano, fisura palpebral peque�a y labio superior delgado); una o mas caracter�sticas faciales mas d�ficit en el crecimiento en peso, talla o ambas; una o mas caracter�sticas faciales y una o mas anormalidades de SNC; o una o mas caracter�sticas faciales con d�ficit de crecimiento y una o mas anormalidades de SNC.


En adici�n a caracter�sticas especificas asociadas con el diagnóstico de SAF, los siguientes factores de historia familiar y social, asociados con exposición a alcohol. Pueden indicar una necesidad de referencia: muerte materna prematura relacionada con el uso del alcohol (enfermedad o trauma), vivir con un padre alcoh�lico, abuso previo o com�n o abandono, implicación previa o cotidiana con niños con SAF, historia de cuidadores temporales, o haber sido dado en custodia o adopci�n (incluyendo cuidados de parientes)

Servicios
El diagnóstico SAF y el proceso diagnóstico (especialmente la valoración neuropsicol�gico ) debe ser considerado como parte de un continuo de cuidados que identifican y facilitan los cuidados de salud adecuados, educación y servicios a la comunidad.


Se necesitan �reas de servicio general para personas con SAF y sus familias debiendo incluirse estrategias que estabilicen el hogar, mejoren la relación padres-hijos a trav�s de educación a los cuidadores, abogar para acceso a los servicios, y servicio de profesionales comprometidos con personas afectadas y sus familias en relación al SAF y sus consecuencias.


Servicios de intervenci�n espec�fica que deben ajustarse a las necesidades y d�ficit individuales de las personas. Estos pueden incluir comunicación y t�cnicas sociales; desarrollo emocional, habilidades verbales y de comprensi�n, uso de lenguaje, y si es adecuado referir a valoración medica.

Prevención
Agencias federales, de estado y locales; investigadores y cl�nicos; servicios profesionales educacionales y sociales, y las familias deben trabajar en conjunto para educar a las mujeres en edad de procrear y a las comunidades a lo ancho del país en relación al riesgo de tomar alcohol durante el embarazo.


Es recomendado un chequeo universal por los encargados del cuidado de la salud, en el uso del alcohol por todas las mujeres en edad de procrear. Para mujeres que toman con niveles de riesgo y que no usan
efectivamente la anticoncepci�n, se han realizado breves intervenciones para reducir el riesgo de un embarazo expuesto al alcohol.


Ya que no hay l�mites seguros del uso del alcohol en el embarazo, se ha establecido que mujeres embarazadas, aquellas que planean un embarazo o que est�n en riesgo de embarazo, deben ser advertidas de no beber alcohol. Las mujeres que no est�n embarazadas, que no planean estarlo o sin riesgo de embarazo, deben ser advertidas de no beber mas de siete copas por semana y no mas de 3 tragos en una sola ocasi�n.
 

 


Committee On environmental health

EXPOSICI�N AL PLOMO EN Niños: PREVENCI�N, DETECCI�N Y MANEJO.

Pediatrics 2005;116:1036-46

14 de febrero 2006

 

A partir de la d�cada de los 70s, en los EU se han disminuido considerablemente las emisiones contaminantes de plomo en el aire (plomo de la gasolina y de las chimeneas de fundidoras), lo que ha disminuido paulatinamente en el transcurso de las d�cadas los niveles de plomo en sangre en los niños (antes de las regulaciones, 15 microgramos por decilitro (mcg/dl), a finales de los 80s 3.6 y a finales de los 90s 1.mcg/dl). La raza negra y de bajo nivel socioeconómico sigue expuesta a humo o polvo de pintura vieja, combusti�n de bater�as de automóvil o derretimiento del plomo como diversi�n u oficio.. Aun cuando la pintura emplomada dej� de usarse en la d�cada de los 70as, en 1998 de 16.5 millones de casas, el 25 % tenían aun polvo contam�nate de pintura de plomo, en donde los niños descalzos en tierras y casas contaminadas tiene alto riesgo de intoxicación.


El plomo en el feto y la madre tiene concentraciones similares, dos tercios proviene de la dieta y el resto de la resorci�n �sea.. Las cantidades administradas a trav�s de la leche materna son muy bajas. El agua y la sangre de transfusi�n son otros medios contaminantes. Se recomiendan concentraciones menores a 0.09 mcmoles/dl en las unidades para transfusi�n.


Toxicidad.
Efectos subcl�nicos. La mayor manifestación se da a nivel de alteraciones cognitivas. La concentración alta de plomo en sangre esta relacionada con reducci�n del coeficiente intelectual. Si las concentraciones incrementan 10 mcg/dl el IQ disminuye 2-3 puntos (despu�s de los cinco a�os de edad hay mas confiabilidad) Tambi�n se ha observado alteración de la conducta, estos niños presentan baja atenci�n, hiperactividad, desorganización y menos capacidad de seguir ordenes, incapacidad para graduarse, des�rdenes de la lectura y mayor ausentismo al final del a�o escolar. Altas concentraciones �seas de plomo se relacionan con disfunci�n de la atenci�n agresividad y delincuencia. Se ha observado que el antecedente de exposición a plomo pre y postnatal y altos niveles �seos se asocian a delincuencia a la edad de 15-17 a�os, lo que sugiere que el efecto es duradero y permanente. .
 

Efectos cl�nicos.

A concentraciones >60mcg/dl experimentan cefalea, dolor abdominal, perdida del apetito, constipación, agitación, disminuci�n de la actividad y somnolencia. Estos son s�ntomas premonitorios de alteración de SNC y pueden evolucionar a v�mitos, estupor y convulsiones. . Este estado requiere tratamiento de emergencia.

Reversibilidad.
A pesar de los tratamientos instituidos a base de quelación con EDTA, y terapia con hierro, los resultados sobre la mejor�a son contradictorios, report�ndose desde mejor�a sustancial en el IQ, hasta mejor�a inconsistente. No hay evidencia de que la quelación revierta la alteración cognitiva y s� consistencia de asociación no causal de la reducci�n de los niveles de plomo en sangre con mejor�a en pruebas cognitivas.

Análisis de costo beneficio.

Si los costos implementados para reducir el plomo contaminante del aire y la tierra a trav�s de los mecanismos expuestos, redundan en una reducci�n del riesgo en dos tercios la exposición e intoxicación por plomo, tomando en cuenta los costos del tratamiento del efecto a largo plazo de esta intoxicación y de los efectos a largo plazo y costos familiares y sociales, entonces las medidas son �tiles para resolver el problema.

Estrategias federales para disminuir la intoxicación por plomo. Mas de 20 millones de hogares deben ser saneados en la d�cada 2000-2010, lo que redundar� en casas libres de plomo para los habitantes, implement�ndose seguimiento y monitorización permanentes.

diagnóstico.
Chequeo.- Entre 1991 y 1997 la CDS y la AAP establecieron como obligatorio el chequeo universal de plomo en sangre, entre 1 y 2 a�os de edad en toda la población.

Manejo de niños con altas concentraciones de plomo en sangre <10mcg/dl -----no hay exceso de exposición >10mcg/dl------ rechecar niveles e investigar si muchos niños tienen estos niveles. <20mcg/dl o >15 por mas de 3 meses requieren evaluación ambiental y m�dica.

Exposición residencial.- el ni�o come por pica o bien por contaminación de manos y alimentos de polvo de plomo producto de pinturas viejas. La limpieza profesional del sitio, estabilización de la pintura y remoci�n y reemplazo de contaminantes puede interrumpir la exposición Investigaciones ambientales recomendadas: Historia ambiental, inspecci�n de la residencia del ni�o, medici�n de plomo en tierra, aire, agua, polvos, control de los riesgos inmediatos, reparación de la casa con reubicación el ni�o, instrucci�n familiar.
 

Manejo m�dico.

Los pacientes con niveles mayores a 45 mcg/dl deben ser tratados con succimer por un pediatra experimentado, los efectos adversos m�s comunes son problemas abdominales, erupción transitoria, concentraciones de enzimas hep�ticas elevadas, y neutropenia. La droga tiene un olor a huevo podrido y es dif�cil de administrar. No se recomienda en niveles inferiores al se�alado y no revierte as alteraciones cognitivas referidas. Niños con cifras mayores de 70mcg/dl que no toleran succimer, necesitaran tratamiento con EDTA y hospitalización. La d penicilamina es una droga de tercera elecci�n.

Dieta.- Dietas con cantidades adecuadas de calcio, hierro y vitamina c mejoran por un lado la eliminación renal y disminuyen (los dos primeros) la absorci�n intestinal

Recomendaciones para el pediatra:

  1. Proporcionar a los padres todos los lineamientos y herramientas para la prevención de las intoxicación por plomo en niños de 6 meses a 3 a�os, sobretodo si viven, trabajan o se divierten con elementos que
    contengan plomo.
  2. Preguntar acerca de los riesgos de plomo en casas y lugares en donde cuidan a los niños. Si se sospecha de contacto debe investigarse.
    Las casas deben ser reparadas por expertos en tanto los niños se instalan en otro sitio.
  3. Conocer el estado actual de lineamientos y niveles reconocidos de plomo en sangre.
  4. Si no hay lineamientos locales para el rastreo de niños en riesgo, deben tamizarse todos. Los niños deber�n ser examinados al menos a los dos a�os o a los 6 meses, al a�o y a los dos a�os. Los pediatras deben reconocer que la medici�n e los niveles de plomo hace un pico a los dos a�os de edad, y que a estas alturas es tarde para prevenir picos de exposición. Los rastreos tempranos al a�o de edad deber�n hacerse si la exposición es probable. Un nivel bajo al a�o de edad no excluye exposición por lo que debe monitorizarse a los dos a�os de edad.
  5. Deben identificase grupos de riesgo de prevalencia local, inmigrantes, niños adoptados, refugiados o niños cuyos padres trabajen con plomo o quienes vivan en casa viejas.
  6. En �reas de casas viejas o riesgo de exposición deber�n aplicarse recursos disponibles para reparación.

Recomendaciones para el gobierno:

  1. El objetivo primordial ser� identificar a todos los casos de exposición excesiva al plomo y prevenirles mas exposición. Los esfuerzos deben enfocase a los niños de m�s riesgos.
  2. El hallazgo de casos no disminuye el riesgo de intoxicación por plomo. Se deben integrar esfuerzos que faciliten e integren manejo m�dico y tratamiento.
  3. Continuar el objetivo de eliminar la intoxicación por plomo para el a�o 2010. Se debe apoyar los planes para tener casas libres de plomo, continuando el monitoreo, investigación de m�todos de bajo costo. Apoyo gubernamental �tico y cient�fico de acuerdo a la necesidad de la investigación.
  4. Minimizar al m�ximo la llegada de plomo al medio ambiente. Regulación de uso de plomo al m�nimo sobre todo si un ni�o puede estar en exposición.
  5. Fomentar la investigación cient�fica de estrategias de bajo costo que puedan disminuir la exposición al plomo.
  6. Encontrar estudios que confirmen o descarten que niveles menores de 10 mcg/dl de plomo en sangre est�n asociados con disminuci�n el CI.
  7. El gobierno debe mejorar el monitoreo de tendencias entre niños tamizados con reporte electrónico del plomo en sangre del CDC.

 


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