La infección urinaria nosocomial (IUN) m�s com�n es causa por la
inserci�n de cat�teres con un 40 %. La bacteriur�a o candidur�a
ocurre en el 25 % de los pacientes con cat�ter por periodo de 7 o
m�s d�as, con un riesgo diario de 5 %; y es la segunda causa de
infección hemat�gena.
Una sonda vesical favorece el crecimiento y la adhesi�n bacteriana.
Prevención: evitar sondeos innecesarios; inserci�n as�ptica y por
personal capacitado; permanencia por el tiempo m�nimo necesario;
mantenimiento de drenaje cerrado; manipulación m�nima; aislamiento
del paciente, cambio de cat�ter urinario cada 72 horas; urocultivo
previo al retiro; y adem�s se implemento un programa de educación
continua a todo el personal del hospital; se toma urocultivo de
control al instalar el cat�ter; el laboratorio solo acepta muestras
para urocultivo cuando la orina se recolecta instantes antes.
De el 1-I-2002 al 30-XII-2002 la IUN se presento en el 12.9 % y en
el periodo de control fue de 60.1 %. La tasa de IUN en el 2001 fue
de 1.5 por 100 egresos y en el 2002 fue de 0.6 por 100 egresos. En
el 75 % se aisl�: Klebsiella pneumoniae, C�ndida albincans,
Echerichia coli y Enterococo faecium.
Un programa de prevención como este requiere de medidas universales
y de la colaboración de todo el personal del hospital.
A texto completo en revistas mexicanas

Gonz�lez-Salazar F,
Cerda-Flores RM, Robledo-García JA, Valdovinos-Ch�vez S, Vargas-Villareal
J, Said-Fern�ndez S.
La consejer�a en lactancia y contacto temprano en parejas de
madre-hijo est�n asociadas a la lactancia materna exclusiva. Estudio
hospitalario de casos y controles no apareados.
Gac M�d M�x 2005; 141(2): 99-103
19 de julio de 2005
Introducción:
Desde 1989 la Organización Mundial de la Salud, la Fundación de las
Naciones Unidas para la protecci�n de la Infancia y la Organización
Panamericana de la Salud han realizado una serie de esfuerzos con la
finalidad de promover la lactancia, entre ellos en 1991 la creación
de los �Hospitales amigos del ni�o y de la madre�, en 1994 �La
consejer�a en lactancia� para aumentar su frecuencia y su
duración.
En el Hospital Nova de la
ciudad de Monterrey, Nuevo Le�n desde 1996 se inicio un programa
denominado �Los 10 pasos hacia una lactancia materna feliz�.
El objetivo fue investigar
la fuerza de asociación entre la pr�ctica de la lactancia materna
exclusivas (LME) y un grupo de factores relacionados.
Material y m�todo:
Es un trabajo retrospectivo, observacional, con grupo control no
apareado. Periodo de estudio I-2002 a I-2003. Se analizaron todos
los nacimientos atendidos en el Hospital Nova sin complicaciones. El
universo fue de 376 binomios, de estos 158 practicaron LME (42 %),
se calculo el tama�o de la muestra que fue de 124 parejas. Se
defini� como LME por lo menos 4 meses recibi� alimentación al seno
exclusivamente. Se tomaron en cuenta 10 variables.
Resultados:
No se encontraron diferencias estadísticas entre los dos grupos en
las variables estudiadas, excepto en contacto temprano y consejer�a
en lactancia (p<0.05).
Discusión:
Incluso factores como madre trabajadora fuera del hogar, escolaridad
no muestran asociación con LME. Por los hallazgos se recomienda
incluir la consejer�a en lactancia como una herramienta �til para
aumentar la LME. La tasa de LME de 42 % esta por arriba del promedio
nacional y mundial.
A texto completo en imbiomed

Subcomit� on chronic abdominal
pain. American Academy of Pediatrics.
Chronic abdominal pain in children
Pediatrics 2005; 115(3): 812-815.
12 de julio 2005
Introducción: Se define como dolor abdominal cr�nico (DAC)
al menos tres episodios en los �ltimos tres meses que interfieren
con la actividad normal del ni�o. Aunque los s�ntomas habituales
indican un problema benigno, los padres est�n asustados y
preocupados porque el ni�o puede tener una enfermedad grave y est�n
deseosos de que se le practique ex�menes de laboratorio. Tratar este
tipo de problemas consume mucho tiempo y es frustrante, debido a que
solo un pequeño porcentaje tiene una enfermedad org�nica.
Su fisiopatolog�a implica desregulación del sistema nervioso enteral
y el cerebro que se traduce en desordenes funcionales del intestino
como puede ser la hiperreactividad a estímulos fisiológicos
(alimentos, distensi�n abdominal, cambios hormonales), estímulos
nocivos (procesos inflamatorios) o estr�s psicol�gico (ansiedad,
separación familiar).
Crece la evidencia de que el dolor abdominal funcional (DAF) se
asocia con hiperalg�a visceral por cambios en la presi�n
intraluminal. La presencia de ansiedad, depresi�n, alteraciones de
conducta o eventos sociales o familiares negativos recientes son
dif�ciles para usar en el diagnostico diferencial entre funcional u
org�nico.
El ni�o con DAC se cree es m�s propenso a presentar cefalea,
anorexia, flatulencia, nauseas, vomito, alteraciones intestinales
pero esto tampoco ayuda al diagnostico diferencial.
Recomendaciones del subcomit�:
1.- El t�rmino de dolor abdominal recurrente no se debe utilizar. El
DAF es la causa
m�s frecuente y debe distinguirse del dolor de etiolog�a infecciosa,
anat�mica,
inflamatoria o metab�lica. El DAF puede tener una o varias causas
como: dispepsia
funcional, s�ndrome de intestino irritable, migra�a abdominal o
s�ndrome de dolor
abdominal funcional.
2.- El DAF puede ser diagnosticado en el primer nivel de atenci�n
pediátrica en niños
de 4 a 18 a�os, cuando no hay s�ntomas de alarma, la exploración es
normal y el
examen de sangre oculta en heces es negativo.
3.- Los signos y s�ntomas de alarma son: p�rdida de peso
involuntaria, desaceleración
del crecimiento lineal, sangre en heces, vomito, diarrea severa
crónica, persistencia
del dolor en hipocondrio derecho o en fosa iliaca derecha, fiebre
inexplicable,
cualquiera de ellas se debe estudiar.
4.- Tambi�n se debe estudiar si el dolor limita la calidad de vida
del ni�o.
5.- En niños la evaluación y el tratamiento del DAF es mejor en un
contexto de
biopsicosocial.
6.- Aleccionar y educar a los padres y familiares cercanos sobre que
el dolor es real pero
no es causado por una enfermedad grave y que solo es un s�ntoma.
Como podr�a ser
la interacci�n cerebro-intestino ante situaciones de estr�s como
ex�menes escolares
o competici�n que suele causar diarrea o alg�n tipo de dermatosis
7.- Es recomendable que la meta del tratamiento sea el retornar al
ni�o a su actividad
normal, m�s que la desaparici�n del dolor.
8.- Se debe considerar el uso de medicamentos por tiempo limitado
que puedan
disminuir la frecuencia o la severidad del dolor como: bloqueadores
de receptores
H2, antiespasmédicos, relajantes del m�sculo liso, o bajas dosis de
de agentes
psicotr�picos para el dolor, el uso de laxantes o antidiarreicos.
9.- El considerar continuar abriendo l�neas de investigación sobre
el DAC.
A texto completo en la p�gina web de la Academia Americana de
Pediatría.

Knijnenberg AY, Viterwaal CSPM,
Kinpen JLL, Van der Hoeven J, Buitelaar JK, Graeff-Meeder ER.
Children with unexplained chronic pain:
susbstantial impairment in everyday life.
Arch Pediatr Adolesc Med 2005; 90: 680-686.
12 de julio 2005
Objetivo: Describir y cuantificar las alteraciones que
causa el dolor cr�nico de origen desconocido en los niños.
Material y m�todo: Es un trabajo prospectivo y de observación. Se
estudiaron 149 niños que refer�an dolor al menos por 3 meses de
duración. Se investigo el n�mero de s�ntomas som�tico, se clasifico
la intensidad del dolor (mediante una escala), de acuerdo a un
cuestionario se evalu� la actividad f�sica, funcionamiento diario
(asistencia a la escuela, actividades sociales, sue�o) y como
percib�an su estado de salud.
Resultados: En promedio la edad fue de 11.8 a�os, el 73 %
fueron ni�as, al 72 % el dolor impidi� actividades deportivas, el 51
% tuvieron ausentismo escolar, el 40 % presentaron limitaciones
sociales, el 34 % dificultades para dormir. El promedio de s�ntomas
som�ticos en niños fue de 8.4 y en ni�as de 10.7. El cuestionario de
salud que valoro funci�n f�sica fue 76.4, en funci�n social de 70.7
y en percepción del estado de salud 57.5.
Conclusi�n: Los niños con dolor cr�nico de origen desconocido
fallan en llevar una vida normal y en general su autoestima es baja.

Boney ChM, Verma A, Tucker R, Vohr BR
Metabolic syndrome in childhood: Association with birth weight,
maternal obesity and gestational diabetes mellitus.
Pediatrics 2005; 115(3): e290-e296.
5 de julio 2005
Introducción: La epidemia de sobrepeso-obesidad (SO) infantil que
esta ocurriendo en los �ltimos 20 a�os es asociada con aumento de
diabetes mellitas tipo 2 (DMT2) en niños y adolescentes, de
aproximadamente 5 % de nuevos casos en 1982 a 45 % en 1999. El
s�ndrome metab�lico (SM) se describi� en 1950 y esta asociado a DMT2
y a enfermedades cardiovasculares. Se define como la asociación de
DMT2, resistencia a la insulina, intolerancia a la glucosa,
hipertensi�n arterial y dislipidemia. El prop�sito del estudio es
valorar el riesgo de SM en escolares con peso alto para la edad
gestacional al nacimiento (PAEG) con o sin antecedentes materno de
DMT2 durante la gestación.
Material y m�todo: 94 hijos de madres con DMT2 y 85 hijos de madres
sanas, se formaron cuatros grupos: Neonatos con PAEG hijos de madres
sanas y de madres con DMT2, y otros dos grupos con neonatos con peso
adecuado para la edad gestacional hijos de madres sanas y de madres
con DMT2. Se siguieron de los 6 a los 11 a�os y se analizaron peso,
talla, �ndice de masa corporal (IMC), toma de tensi�n arterial,
determinación s�rica de glucosa, insulina y l�pidos. Se defini� como
SM como m�nimo 3 de 5 criterios mayores [sobrepeso-obesidad IMC >
percentil 85, hipertensi�n arterial > percentil 95, niveles bajos de
lipoprote�nas de alta densidad < percentil 5 (menor de 35 mg/dl),
niveles altos de triglic�ridos > percentil 95 (> 150 mg/dl) e
intolerancia la glucosa (en ayuno > 110 mg/dl y postprandial 2 horas
> 140 mg/dl)].
Resultados: A los 7 a�os predomino el SO en grupo de PAEG hijos de
madres con DMT2, sin embargo a los 9 y 11 a�os no hubo diferencia. A
los 9 y 11 a�os tampoco hubo diferencias en cuanto a tensi�n
arterial, niveles de l�pidos, de glucosa, ni resistencia a la
insulina. Al evaluar mediante un análisis de regresi�n log�stica de
multivariansa se encontr� resistencia a la insulina en el grupo de
escolares con SO y con el antecedente de PAEG y ser hijos de madres
con DMT2. El SM se observo en el 50 % de los escolares con el
antecedente de PAEG y ser hijos de madres con DMT2. Aplicando la
prueba de regresi�n de Cox con PAEG tenían dos veces m�s el riesgo
de presentar el SM a los 11 a�os, al igual que los hijos de madres
con SO.
Discusión: El SO a los 11 a�os es un fuerte predictor de resistencia
a la insulina y su combinación con antecedentes de ser PAEG y adem�s
hijos de madres con DMT2 aumenta el riesgo del SM. En el grupo de
escolares estudiados el 50 % eran de riesgo alto a presentar SM y en
el 15 % cumplieron con el criterio. El SO en la madre mantiene
correlación con el SM en el hijo y esto no hab�a sido reportado.
Estos hallazgos implican un ciclo de obesidad, y posiblemente, se
este perpetuando junto con el SM en futuras generaciones. Por lo que
es un problema de salud que es urgente el prevenir la obesidad.
A texto completo en la pagina de la Academia Americana de Pediatría.

Vega-Franco L.
Obesidad. Espejismo de salud y belleza en niños lactantes.
Rev Mex Ped 2003; 70(6): 271-272
5 de julio 2005
La epidemia del siglo XXI es el sobrepeso y la obesidad, que se
inicio en el siglo pasado. Uno esperar�a que los países en v�as de
desarrollo o pobres estuvieran a salvo, pero no.
En los países de Am�rica latina no son la excepci�n e incluso tienen
la agravante de conceptos culturales y cambios alimenticios por
imitación que agravan la epidemia.
A continuación se reproduce un editorial al respecto, escrito por el
maestro Leopoldo Vega Franco en la Revista Mexicana de Pediatría.
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