Lie Rolv T, Wilcox
Allen J, Taylor Jack, Gjessing Hakon K, Ola Didrik, Aabyholm Frank,
Vindenes Halvard Maternal Smoking and Oral Clefts: The Role of
Detoxification Pathway Genes. Epidemiology 2008;19:606-615
Tabaquismo materno y labio leporino del hijo . El papel de los
genes detoxificadores
Un estudio noruego revela que las gestantes fumadores duplican las
probabilidades de que su hijo nazca con este defecto, y que el
tabaquismo pasivo tambi�n incrementa el riesgo Un nuevo estudio
firmado por investigadores de la Universidad de Bergen (Noruega)
indica que las embarazadas que fuman o son fumadoras pasivas se
enfrentan a un mayor riesgo de tener un hijo con labio leporino.
En este trabajo se encontr� que las mujeres que fumaban m�s de 10
cigarrillos diarios durante el primer trimestre tenían el doble de
probabilidades de dar a luz un ni�o con labio leporino que las no
fumadoras. Lo mismo ocurri� con las no fumadoras que pasaban por lo
menos dos horas al d�a cerca de un fumador. en estos casos, el
riesgo era un 60% mayor que para las embarazadas que no estaban
expuestas al humo del tabaco.
Trabajos previos relacionaron el tabaquismo materno con el labio
leporino y, con menos evidencia, al paladar hendido. Los nuevos
resultados aumentan esas evidencias y sugieren tambi�n que el
tabaquismo modifica las probabilidades de que un ni�o desarrolle
labio leporino, independientemente de ciertos genes.
Se estudiaron 1.336 niños (573 con paladar hendido) ciertas
variaciones de los genes de "desintoxicación", que son los que
ayudan al organismo a eliminar las toxinas del humo de tabaco.
Tambi�n se evalu� a la mayoría de los padres. En teor�a, ciertas
variaciones en esos genes aumentar�an o reducir�an la vulnerabilidad
de las personas a los efectos t�xicos del humo de tabaco.
No hubo evidencia de que esos genes modificaran el riesgo de
desarrollar labio leporino seg�n el tabaquismo materno y la
exposición pasiva al humo. "Fumar durante el primer trimestre del
embarazo estuvo relacionado claramente con el riesgo de labio
leporino", concluyeron los autores. "Este efecto no cambi� seg�n las
variaciones de los genes responsables de la eliminación org�nica de
compuestos qu�micos del humo del cigarrillo".

Nowak-Wegrzyn A, Bloom
K, Sicherer S, Shreffler W, Noone S, Wanich N, Sampson H, MD
Tolerance to extensively heated milk in children with cow's milk
allergy Journal of Allergy and Clinical Immunology2008;doi:10.1016/j.jaci.2008.05.043.
Tolerancia a la leche caliente en niños con alergia
Ciertas prote�nas espec�ficas que disparan la reacci�n al�rgica
pueden destruirse casi por completo si se exponen a altas
temperaturas
El 75% de los niños al�rgicos a la leche de vaca tal vez la
tolerar�a si la tomase caliente.
Los niños con alergia a los l�cteos producen anticuerpos que
reaccionan ante ciertas prote�nas l�cteas que el sistema inmunitario
reconoce como extra�as.
Los niños que superan la alergia a los l�cteos a�n poseen esos
anticuerpos, pero las prote�nas espec�ficas que disparan la reacci�n
pueden destruirse casi por completo si se exponen a altas
temperaturas. Por lo tanto, el equipo dedujo que los niños con
alergia a la leche la podr�an tolerar si se calienta.
En el estudio, 100 niños recibieron distintas cantidades de leche.
Si la toleraban, luego se les daba leche sin calentar. Los
participantes que solo toleraban la leche caliente siguieron
recibiendo productos comerciales u horneados en el hogar que
contenían leche, durante tres meses. Despu�s, se les volvi� a
evaluar.
En general, 68 niños pudieron tolerar la leche caliente, pero no sin
calentar; 23 reaccionaron a la leche caliente y 9 toleraron la leche
caliente y sin calentar.
A diferencia de los otros grupos, los participantes que no toleraron
la leche caliente tuvieron una reacci�n mayor durante las pruebas de
escarificación y un nivel m�s alto de anticuerpos contra la case�na
y la leche. Los s�ntomas que produc�a la leche caliente en esos
niños eran m�s graves que los s�ntomas en los niños que toleraron la
leche caliente, pero no sin calentar.
Los participantes que tomaron leche caliente durante tres meses
tuvieron reacciones menores en las pruebas de escarificación y una
mayor tolerancia a la case�na que al inicio del estudio. No se
registraron cambios en otras �reas del sistema inmune.
Si otros estudios confirman estos resultados, los autores opinan que
deber�a modificarse el enfoque para diagnosticar y manejar a los
niños al�rgicos a la leche.
"Ingerir productos l�cteos calientes mejorar� la calidad de vida de
la mayoría de las personas al�rgicas a la leche al elevar la
variedad de alimentos que pueden consumir", se�alan los autores.

Moster D, Terje Lie R,
Markestad T. Long-Term Medical and Social Consequences of Preterm
Birth . New England Journal of Medicine 2008;359:262-273
Consecuencias medicas y sociales a largo plazo de nacidos
prematuros
Alteraciones f�sicas, mentales y sociales afectan la vida de muchos
adultos que nacieron prematuramente
Lo que m�s sorprende fue la consistencia de la relación
dosis-respuesta entre la edad gestacional y casi todos los
par�metros estudiados. Esto significa que cuanto m�s prematuramente
naci� una persona, mayores son las alteraciones. Confirmamos que la
mayoría de los niños prematuros sin discapacidades tuvieron un buen
funcionamiento de adultos.
Se relacionaron datos de los registros nacionales para identificar a
los niños de distinta edad gestacional nacidos hasta el 2003. Los
participantes fueron casi 870.000 individuos con por lo menos 23
semanas de gestación al momento de nacer. No se incluyeron niños
nacidos con anomal�as cong�nitas.
Entre los m�s prematuros, el riesgo de par�lisis cerebral aument�
con el tiempo, lo que reflej� tasas m�s altas de supervivencia en
ese grupo.
En general, el 6% de niños beb�s nacidos entre la semana 28 y 30 de
gestación y el 9% de los nacidos entre la semana 23 y 27 tenían
par�lisis cerebral, una diferencia estadísticamente significativa en
comparación con los nacidos a t�rmino.
Un estudio que se est� haciendo con niños nacidos en Noruega en
1999-2000 registr� una tasa de supervivencia a los 5 a�os de edad
del 80% entre los nacidos con 23-27 semanas de gestación, un aumento
significativo comparado con el 20% de nuestro estudio. Las tasas de
par�lisis cerebral en ambos estudios son parecidas.
Los resultados mostraron tambi�n la existencia de una tendencia a
desarrollar retraso mental, trastornos del desarrollo psicol�gico,
del comportamiento y de las emociones, una alteración grave de la
visi�n o la audici�n y epilepsia.
Cuando excluyeron a las personas con enfermedades clínicas, las
diferencias fueron peque�as, pero muy significativas, entre la edad
gestacional y el logro educativo, el ingreso salarial, encontrar una
pareja y tener hijos. En cambio, no se registr� una diferencia
importante entre la tasa de desempleo, el consumo de drogas, la
conducta violenta y otros delitos. Hubo un mayor riesgo de
discapacidad aun entre los niños moderadamente prematuros, cuyas
edades superaban ampliamente a la de los niños m�s prematuros.

Henriksen C, Haugholt K,
Lindgren M, Aurvag AK, Ronnestad A, Gronn M, et al Los suplementos
de �cidos grasos en la leche materna mejoran la funci�n cognitiva en
los prematuros .Journal of Allergy and Clinical
Immunology 2008;doi:10.1016/j.jaci.2008.05.043
Los suplementos de �cidos grasos en
la leche materna mejoran la funci�n cognitiva en los prematuros
Los prematuros
alimentados con leche suplementada con �cido docosahexaeico (DHA) y
�cido araquid�nico (AA) muestran signos de mejora en el desarrollo
cognitivo a los 6 meses de edad, seg�n una investigación publicada
en la revista Pediatrics.
Durante el
embarazo, estos �cidos grasos son transferidos al feto a trav�s de
la placenta e incorporados en las membranas celulares. Sin embargo,
los reci�n nacidos pret�rmino son privados prematuramente de estos
�cidos grasos, ya que su suministro a trav�s de la leche materna es
menor que el que recibe el feto a trav�s del �tero.
Para valorar el
efecto del suplemento, se a�adieron 32 mg de DHA y 31 mg de AA a
cada 100 ml de leche, adem�s de con prote�nas, minerales, vitaminas,
hierro y �cido f�lico. Los lactantes fueron asignados aleatoriamente
a un grupo a los que se les alimentaba con los suplementos DHA/AA o
a un grupo control sin estos suplementos hasta el alta hospitalaria
(media de 63 d�as).

Gu�a para
el manejo de las crisis febriles simples en niños . Steering
Committee on Quality Improvement and Management, Subcommittee on
Febrile Seizures Pediatrics 2008; 121:1281-1286
Gu�a para el manejo de las crisis febriles simples en niños
La American Academy of Pediatrics (AAP) ha publicado una gu�a de
pr�ctica clínica para el tratamiento a largo plazo de niños con
crisis febriles simples.
Las crisis febriles son uno de los trastornos m�s comunes en la
infancia, ya que afectan de un 2 a 5% de los niños de entre 6 y 60
meses. Las crisis febriles simples se definen como crisis
generalizadas breves (< 15 minutos) que ocurren una vez en un
periodo de 24 horas en niños con fiebre que no poseen ninguna
infección intracraneal, problema metab�lico o historial de crisis
afebriles. En casi todos los niños tiene un buen pron�stico y, a
excepci�n de que exista una alta tasa de recurrencia, no produce
secuelas a largo plazo.
Aunque el riesgo de que los niños con crisis febriles simples
desarrollen epilepsia es extremadamente baja, es ligeramente
superior al que existe en la población en general.
Esta gu�a aborda los riesgos y beneficios de la terapia
anticonvulsiva tanto continua como intermitente, as� como el uso de
antipir�ticos en niños con crisis febriles simples.

Hutchison JS,
Ward RE, Lacroix JA, H�bert PC, Barnes MA, Bohn DJ, et al La
hipotermia, perjudicial en el tratamiento de las lesiones cerebrales
traum�ticas en niños. N Engl J Med 2008; 358: 2447-2456
La hipotermia, perjudicial en el tratamiento de las lesiones
cerebrales traum�ticas en niños
Se sugiere que la hipotermia para tratar la hipertensi�n iniciada a
las 8 horas, y continuada durante 24 horas, en niños con lesiones
cerebrales traum�ticas severas no mejora los resultados neurol�gicos
y puede incrementar la mortalidad. Estudios previos, realizados
tanto en humanos como en animales, habían mostrado lo contrario, que
la terapia con hipotermia mejoraba la supervivencia y los resultados
neurol�gicos.
Sin embargo, este ensayo aleatorio y multic�ntrico, en el que se han
analizado un total de 225 niños con lesiones cerebrales, ha
demostrado que a los 6 meses, el 31% de 102 niños a los que se les
hab�a tratado con hipotermia tenían resultados desfavorables, en
comparación con el 22% de los 103 niños del grupo control. La
mortalidad tambi�n fue mayor en los que recibieron la hipotermia en
comparación con el grupo tratados con normotermia, con un 21% y un
12% de muertes respectivamente.

Schmidt LA,
Miskovic V, Boyle MH, Saigal S. Shyness and Timidity in Young Adults
Who Were Born at Extremely Low Birth Weight Bajo peso al nacer,
prematurez extrema y timidez en la edad adulta Pediatrics
2008;121:e181-e187
Bajo peso al nacer, prematurez extrema y timidez en la edad
adulta
Son menos extrovertidas aquellas personas que nacieron con menos de
1.000 gramos de peso. Los niños que nacen con un peso menor a 1.000
gramos presentan un riesgo m�s elevado que el resto de ser adultos
t�midos. Se hall� que los jóvenes nacidos con peso extremadamente
bajo eran m�s t�midos y menos extrovertidos que los adultos que
nacen con peso normal. Tampoco eran proclives a asumir riesgos.
"Este tipo de personalidad se caracteriza tambi�n por una baja
probabilidad de interacci�n en ciertas situaciones y, por lo tanto,
una mayor tendencia a tener sentimientos de soledad y menor
bienestar emocional, lo que colocar�a a las personas en riesgo de
sufrir problemas psiqui�tricos. Esto tendr�a, por lo menos, una
aplicación te�rica en c�mo estudiamos el desarrollo emocional en los
niños. Situaciones adversas en la vida inducir�an a algunos
individuos a desarrollar timidez y sabemos que en los niños en
desarrollo la timidez es un factor de riesgo de futuros problemas.
Se estudiaron a 71 jóvenes nacidos prematuramente, con un peso de
entre 501 y 1.000 gramos y a 83 jóvenes nacidos a t�rmino con peso
normal.
Se encontraron grandes diferencias en la personalidad de ambos
grupos. Las pruebas de personalidad demostraron que los adultos
nacidos con peso extremadamente bajo al nacer tenían m�s timidez e
inhibici�n y eran menos sociables que aquellos que nacieron con peso
normal. El grupo de participantes nacidos con peso extremadamente
bajo ten�a tambi�n menor bienestar emocional que el resto. Estos
resultados, "replican y ampl�an" los de estudios recientes, que han
identificado diferencias de personalidad en sobrevivientes adultos
de partos muy prematuros, incluidas tasas m�s altas de neurosis,
temor y menor extroversi�n.

Cady R,
Schreiber C. Botulinum Toxin Type A as Migraine Preventive Treatment
in Patients Previously Failing Oral Prophylactic Treatment Due To
Compliance Issues Headache: The Journal of Head and Face Pain 2008
Vol: 48- 6, Pages 900 - 913
Toxina botulínica tipo A como tratamiento preventivo de migra�a
en pacientes con fallo previo de terapia oral.
Se muestra que la toxina tuvo efectos positivos, aunque limitados, a
la hora de prevenir la frecuencia de ataques, pero que no logr�
reducir la gravedad de la cefalea. Las inyecciones de toxina
botulínica pueden ayudar a prevenir la migra�a en pacientes que
sufren ataques frecuentes y que son resistentes a las terapias
orales de prevención Durante seis meses, se evalu� la efectividad y
la seguridad de una �nica serie de inyecciones de toxina butolínica,
en comparación a placebo, para prevenir la migra�a.
Los resultados, confirman que la toxina butolínica tuvo efectos
positivos, aunque limitados, sobre la frecuencia de las migra�as,
pero que no logr� reducir la gravedad del dolor de cabeza. Con todo,
los pacientes tratados con toxina butolínica experimentaron menos
episodios migra�osos y pasaron menos d�as con migra�a que aquellos
tratados con placebo. Asimismo, mejor� objetivamente la calidad de
vida. Por ejemplo, el aumento del rendimiento en la Prueba de
Efectos del Dolor de Cabeza (una encuesta con seis �tems sobre el
dolor, el funcionamiento general, social y cognitivo, la fatiga, la
cognici�n y el estr�s emocional) fue significativamente mayor entre
los pacientes tratados con toxina butolínica que en el grupo que
recibi� placebo.
La toxina butolínica ser�a una opci�n terap�utica �til para los
pacientes con dolor de cabeza y resistencia a otros f�rmacos
preventivos.

Carbajal R,
Rousset A, Danan C, Coquery S, Nolent P, Ducrocq S, Saizou C,
Lapillonne A, Granier M, Durand P, Lenclen R, Coursol A, Hubert P,
de Saint Blanquat L, Bo�lle P-Y, Annequin D, Cimerman P Epidemiology
and Treatment of Painful Procedures in Neonates in Intensive Care
Units JAMA. 2008;300(1):60-70.
Tratamiento del dolor en cuidados intensivos neonatales
Los analg�sicos suelen ser negados a los reci�n nacidos muy enfermos
a los que se somete a intervenciones estresantes y dolorosas.
Los analg�sicos suelen ser negados a los reci�n nacidos muy enfermos
a los que se somete a intervenciones estresantes y dolorosas
mientras est�n internados en unidades de cuidados intensivos. Muchas
l�neas de evidencia sugieren que la exposición prolongada y
reiterada al dolor altera el desarrollo y la conducta de los niños a
largo plazo. Es esencial, por lo tanto, prevenir o tratar el dolor
en los reci�n nacidos.
En el Centro Nacional de Recursos en la Lucha contra el Dolor, en
Par�s, se estudiaron a 430 reci�n nacidos tratados en 14 unidades de
cuidados intensivos (UCI) de hospitales parisinos. Durante los
primeros 14 d�as de admisión en las UCI de los pacientes, el
personal registr� todos las intervenciones que consideraron que
causaban dolor, estr�s o incomodidad junto con la correspondiente
medicina administrada. La cantidad media de intervenciones por beb�
al d�a fue de 16, incluidas 10 que eran dolorosas. Algunos beb�s
experimentaron hasta 62 intervenciones al d�a. No obstante, los
niños solo recibieron medicación espec�fica para aliviar el dolor en
el 20% de los casos dolorosos.
Lo que preocup� a los investigadores fue la elevada tasa de intentos
requerida para completar las intervenciones. Algunas pr�cticas
dolorosas necesitaron hasta 10 o 15 intentos para completarse. solo
el 21% de las intervenciones dolorosas fueron realizadas con
mecanismos espec�ficos para tratar el dolor, que solieron no ser
farmacol�gicos, como el empleo de soluciones dulces o succi�n. Rara
vez el beb� fue puesto en contacto directo con la piel de su madre
durante un procedimiento doloroso.
La cantidad de intervenciones dolorosas es tan alta que el primer
paso para mejorar el control del dolor debe ser reducir
significativamente esos n�meros

Leiva Henr�quez H, Alamos Lara L, Prossing Santib��ez L, Uriarte
Ruiz A. Intento de suicidio: caracter�sticas clínicas y
epidemiol�gicas. Sexta Regi�n de Chile 2002-2004 An Pediatr (Barc)
2008; 69: 110 - 114
Intento de suicidio: caracter�sticas clínicas y epidemiol�gicas.
Sexta Regi�n de Chile 2002-2004
Objetivo: El Servicio de Pediatría del Hospital Regional de
Rancagua es el m�s complejo del Sistema P�blico de Salud de la Sexta
Regi�n de Chile. Los intentos de suicidio en adolescentes que
requieren hospitalización han aumentado en los �ltimos a�os de forma
preocupante.
El objetivo del estudio es conocer las caracter�sticas clínicas y
epidemiol�gicas de los pacientes egresados con diagnóstico de
intento de suicidio y determinar los factores de riesgo que
precipitan la toma de la decisi�n del acto suicida.
M�todo: Se trata de un estudio retrospectivo de casos y
controles. Se definen como casos (43) aquellos pacientes que
presentaron el diagnóstico de envenenamiento por sustancias
medicamentosas con prop�sito suicida en el per�odo 2002-2004, y los
controles (67) son pareados por edad y sexo y se eligen dentro de la
misma base poblacional. Resultados: El 88 % de los casos son
mujeres, con una media de edad de 13,1 a�os.
Los f�rmacos usados son una combinación de varios tipos (53 %), y
la intencionalidad de morir se da en el 49 % de los casos. La
violencia intrafamiliar y la presencia de rasgos depresivos son los
factores que agregan riesgo significativo de suicidio.
Conclusiones: Existe un predominio del sexo femenino y se
aprecia que los adolescentes tienen acceso f�cil a una gran variedad
de medicamentos. Destaca la intenci�n de morir y la necesidad de
llamar la atenci�n para cambiar una situación no deseable para el
adolescente, como la motivación del acto suicida. El reconocimiento
de los factores de riesgo por parte del pediatra es fundamental para
la prevención del suicidio en adolescentes.
Palabras clave: Adolescentes. Intento de suicidio. Factores
de riesgo.
