Academia Mexicana de Pediatría

Convocatoria Admisión de nuevos miembros 2009
Premio Nacional de Inv. Pediátrica 2009 Premio Dr. Rafael Soto Allande 2009 Premio Dr. Mario A. Torroella 2009

Bibliografía de interés


 

 

 

P�RPURA DE SCH�NLEIN-HENOCH. ESTUDIO DE FACTORES ASOCIADOS CON EL DESARROLLO Y EVOLUCI�N DE LA ENFERMEDAD

MM Mart�nez L�peza C Rodr�guez Arranza A Pe�a Carri�nb R Merino Muñozc J García-Consuegra Molinac�P�rpura de Sch�nlein-Henoch. Estudio de factores asociados con el desarrollo y evoluci�n de la enfermedad An Pediatr (Barc) 2007; 66: 453 - 458

Introducción: La p�rpura de Sch�nlein-Henoch (PSH) es la vasculitis m�s frecuente en la infancia. El objetivo fue investigar posibles factores asociados con el desarrollo y evoluci�n de la enfermedad.

Pacientes y m�todos: Se realiz� un estudio caso-control. Los casos fueron los pacientes con PSH vistos en Reumatolog�a y Nefrolog�a Pediátrica de un hospital terciario durante 2 a�os y los controles los atendidos en Reumatolog�a Pediátrica por problemas mec�nicos o funcionales. Se recogieron antecedentes infecciosos, ingesta de medicación previa y se investig� la seroprevalencia de diferentes virus. Se realiz� frotis far�ngeo y se cuantific� la cifra de antiestreptolisina O. Posteriormente los pacientes fueron seguidos de forma prospectiva y se compararon las diversas manifestaciones de la enfermedad con los factores epidemiológicos referidos.

Resultados: El n�mero de pacientes fue 70 y el de los controles 58. solo el antecedente de infección del tracto respiratorio superior (ITRS) y la ingesta de antibióticos se asociaron de forma independiente con el desarrollo de PSH. El 100 % de los pacientes present� p�rpura palpable. Las manifestaciones digestivas fueron las m�s frecuentes (63 %), seguidas de las articulares (50 %) y de las renales (18,6 %). Las artralgias fueron m�s frecuentes en las ni�as y el tiempo de duración de la p�rpura fue m�s prolongado cuando la enfermedad empez� en primavera o verano. Ninguno de los otros factores epidemiológicos estudiados se asoci� con el desarrollo de la enfermedad ni con par�metros de peor evoluci�n.

Conclusiones: El antecedente de ITRS y la ingesta de antibióticos se asociaron con el desarrollo de PSH. Otros factores epidemiológicos estudiados no se encontraron asociados con el desarrollo ni la evoluci�n de la enfermedad.

Palabras clave: P�rpura de Sch�nlein-Henoch. Vasculitis. Infancia.

 

 


 

diagnóstico PRENATAL DE HIDROFRENOSIS: UTILIDAD DEL RENOGRAMA ISOT�PICO DIUR�TICO

M�P García Alonsoa� M Mitjavila Casanovasa� FJ Pen�n Gonz�leza� M�A Balsa Bret�na� C Pey Illeraa�diagnóstico prenatal de hidronefrosis: utilidad del renograma isot�pico diur�tico An Pediatr (Barc) 2007; 66: 459 - 467 a

Servicio de Medicina Nuclear. Hospital Universitario de Getafe. Madrid. España.

Objetivo: Determinar el papel del renograma isot�pico diur�tico en los pacientes con diagnóstico prenatal de hidronefrosis unilateral.

Material y m�todo: Se estudiaron 44 pacientes a los que se les realiz� ecograf�a en la primera semana y al mes de vida, cistograf�a miccional seriada y renograma isot�pico diur�tico al mes de vida en el que se valor� la funci�n renal relativa y la curva de eliminación del radiotrazador. Los pacientes a los que se detect� reflujo vesicoureteral se siguieron mediante el protocolo de dicha patolog�a. Al resto de los pacientes se les realiz� ecograf�a y/o renograma cada 3-6 meses.

Resultados: En 4 de 44 pacientes se detect� reflujo como causa de la hidronefrosis. En los 40 pacientes restantes, el renograma mostr� un patr�n de eliminación del radiotrazador no sugerente de obstrucci�n en 32 (tan solo uno precis� cirug�a por desarrollar piohidronefrosis), en uno un patr�n indeterminado (precis� cirug�a por empeoramiento en la curva del renograma) y en siete un patr�n sugerente de obstrucci�n; de �stos, tres mejoraron sin necesidad de cirug�a y cuatro precisaron pieloplastia (tres por descenso de la funci�n renal relativa y uno por progresi�n ecogr�fica de la hidronefrosis).

Conclusiones: El renograma isot�pico diur�tico muestra un alto valor en la estratificación del riesgo y en el manejo de los neonatos con hidronefrosis ya que los patrones de eliminación no sugerentes de obstrucci�n raramente desarrollar�n hidronefrosis obstructiva y pueden seguirse, en principio, exclusivamente con ecograf�a, mientras que los patrones de eliminación indeterminado y obstructivo obligan a un seguimiento estricto en el que debe incluirse el renograma isot�pico diur�tico.

Palabras clave:
diagnóstico prenatal. Hidronefrosis unilateral. Renograma isot�pico diur�tico.

 

 


GLUCOCORTICOIDES INHALADOS Y METABOLISMO �SEO EN Niños ASM�TICOS

C Galv�n Fern�ndeza� C Oliva Hern�ndezb� RS Su�rez L�pez de Vergarac� PJ Rodr�guez Hern�ndezd� A Allende Rierae� V García-Nietof� A Aguirre-Jaimeg� Glucocorticoides inhalados y metabolismo �seo en niños asmáticos An Pediatr (Barc) 2007; 66: 468 - 474

Objetivo: Explorar la asociación entre tratamiento con glucocorticoides inhalados (GCI) y metabolismo �seo.

Pacientes y m�todos: La muestra est� compuesta por 151 niños entre 1 y 17 a�os, 71 asmáticos en tratamiento con GCI al menos durante 6 meses (grupo 1), 44 asmáticos que recibieron GCI ocasionalmente durante las crisis (grupo 2) y 36 sanos (grupo 3). Se determin� la densidad mineral �sea (DMO) y marcadores de formación y de resorci�n �sea. Se compararon estos valores, y factores asociados a ellos, entre los grupos. Se emplearon modelos de regresi�n para osteopenia y DMO con el grupo como variable independiente ajustados por factores con diferencia entre grupos. Las pruebas emplean un nivel bilateral p < 0,05.

Resultados: No se encontraron diferencias de DMO entre grupos 1 y 2, pero s� entre grupos 1 y 3 (p = 0,003). No se hallaron diferencias en los marcadores de formación, ni de resorci�n �sea entre grupos. La DMO no se asoci� con el tipo, dosis diaria, ni acumulada de GCI. El grupo 1 present� una odds ratio (OR) respecto al 3 a osteopenia de 2,94 (intervalo de confianza del 95 % [IC 95 %]: 1,49-5,78) y se obtuvo una reducci�n media de la z-DMO de 0,50 (IC 95 %: 0,32-0,68) en el paso del grupo 3 al 2 y del 2 al 1. En el grupo 1 los pacientes con osteopenia presentaron un aumento significativo de marcadores de resorci�n �sea respecto a los pacientes sin osteopenia.

Conclusiones: El tratamiento con GCI en niños asmáticos parece afectar la DMO. Los marcadores de formación y resorci�n �sea no se ven afectados. La osteopenia en estos niños adem�s podr�a estar relacionada con alg�n factor que incremente la resorci�n �sea.

Palabras clave: Densidad mineral �sea. Marcadores �seos. Glucocorticoides inhalados. Asma.


 

 


LA EXPOSICI�N AL HUMO DE TABACO EN EL HOGAR AUMENTA LA FRECUENTación POR PATOLOG�A RESPIRATORIA EN LA INFANCIA

A Marco Tejeroa A Pérez Trull�nb R C�rdoba Garcíac N García Sánchezd MJ Caba�as Bravod La exposición al humo de tabaco en el hogar aumenta la frecuentación por patolog�a respiratoria en la infancia An Pediatr (Barc) 2007; 66: 475 - 480

Objetivos: Los niños son muy vulnerables al tabaquismo pasivo dado que no pueden evitar la exposición al tabaco si �sta se presenta. Hay datos indicativos de que la exposición dom�stica al humo de tabaco puede aumentar la patolog�a respiratoria en la infancia. El objetivo de este estudio fue comprobar si la exposición se asociaba a la aparici�n de nuevos episodios respiratorios.

M�todos: Se estudiaron 410 menores de 14 a�os. Se trata de un estudio retrospectivo descriptivo. Variables: a) fumadores entre los convivientes; b) cigarrillos/d�a; c) escolarización; d) hermanos; e) antecedentes patol�gicos respiratorios en los padres/hermanos; f) tabaquismo materno durante la gestación, y g) episodios respiratorios registrados en el ultimo a�o. Se hizo análisis univariante, bivariante y multivariante.

Resultados: El 50,2 % de los niños conviven con fumadores en el hogar. La media de episodios de v�as altas por cada ni�o con hogar libre de exposición al tabaco fue de 2,53 frente a 3,52 episodios que aparecieron en caso de existir fumadores en la casa. Para el conjunto de patolog�a respiratoria se observ� relación inversa con la edad: odds ratio (OR): 0,83 (intervalo de confianza del 95 % [IC 95 %]: 0,76-0,90) y directa con el h�bito tab�quico de la madre: OR: 4,56 (IC 95 %: 1,84-11,34). Patolog�a de v�as altas, si la madre fuma 11-20 cigarrillos, OR: 1,4, y si fuma m�s de 20, OR: 1,9. Patolog�a de v�as bajas, si la madre fuma: OR: 3,48 (IC 95 %: 2,07-6,06).

Conclusiones: Uno de cada 2 menores est� expuesto al humo de tabaco en el hogar. Los riesgos son mayores cuando menor es la edad. El h�bito tab�quico de la madre es el que m�s influye y se incrementa en funci�n del n�mero de cigarrillos. La educación sanitaria es fundamental para proteger a los niños del humo del tabaco.

Palabras clave: Lactante. Ni�o. Tabaquismo pasivo. Alteraciones respiratorias.

 

 


 

�C�MO SE CONTAGIAN LOS Niños CON TOS FERINA?

Pediatric Infectious Disease Journal 2007;26:293-299
 

La mayor parte de casos de tos ferina en reci�n nacidos se contagian de sus familiares.

Los familiares constituyen la fuente en m�s de tres cuartos de los casos de tos ferina transmitida a los lactantes, seg�n indica un estudio que publica �Pediatric Infectious Disease Journal�.

Para conocer mejor c�mo los niños se contagian la tos ferina, el equipo dirigido por la Dra. Annelies Van Rie, de la Universidad of North Carolina, en Chapel Hill, reuni� datos sobre los contactos m�s pr�ximos de un grupo de niños con tos ferina confirmada en laboratorio.

El equipo hall� "evidencia s�lida" de que los integrantes de una familia son responsables del 73 al 82% del contagio infantil de tos ferina, en aquellos casos en los que se puede determinar la fuente "y del 39% del contagio de todos los chicos con tos ferina en este estudio".

"Por lo tanto, es probable que la implementación de la nueva recomendación de las autoridades sobre la vacunación de adultos y adolescentes reduzca significativamente la carga de la tos ferina infantil, si se puede alcanzar una cobertura elevada de aquellos en contacto con niños".

Los padres fueron la fuente m�s frecuente de la infección, seguidos por los hermanos, los t�os, los amigos y los primos, los abuelos y los cuidadores de los niños.

 

 


 

RESONANCIA NUCLEAR MAGN�TICA EN EL PER�ODO NEONATAL Y PREDICCI�N DE LA EVOLUCI�N DEL NEURODESARROLLO EN RECI�N ANCIDOS PREMATUROS

Vilma Oreir. o Resonancia nuclear magn�tica en el per�odo neonatal y predicci�n de la evoluci�n del neurodesarrollo en reci�n nacidos prematuros Arch Argent Pediatr 2007; 105(3):195-196 / 195
 

La utilidad de la RMN como herramienta para laborar un pron�stico precoz merece, sin embargo,

algunas reflexiones:

 

1. La RMN es un recurso que nos acerca al conocimiento del desarrollo del SNC.

2. Nos permite advertir las diferencias en las im�genes halladas en el RN de t�rmino y en el

prematuro a la edad equivalente del t�rmino. T�ngase en cuenta que un ni�o nacido, por

ejemplo, 12 semanas antes de la fecha esperada, al arribar a las 40 semanas, posee un caudal de

información logrado a trav�s de vivencias que no posee el que complet� su desarrollo en el

h�bitat adecuado.

3. Habr�a un factor anat�mico para comprender las diferencias clínicas del neonato de t�rmino y el

prematuro (aun libre de patolog�a), a igual edad posconcepcional; aunque se destaca nuevamente

que este concepto es a la luz de los conocimientos que posibilita la tecnolog�a actual.

4. Debemos ser cautos al interpretar la capacidad pron�stica del m�todo. Quiz�, en este momento

cabe preguntarse �qu� es hacer un pron�stico? a. Pron�stico de vida: como padres queremos

saber si nuestro hijo va a vivir o no. En general, no alcanza la respuesta de cu�nta probabilidad de sobrevivir tiene nuestro hijo.

b. �C�mo va a vivir? Y esta es una pregunta que evoluciona en etapas, las mismas que ir�

atravesando la familia con el crecimiento de su hijo. No es posible aventurar en base a im�genes, cu�les ser�n las potencialidades del beb�. Seguramente nos equivocaremos. c. Hablar de pron�stico no es equivalente a calidad de vida y menos aun a percepción de calidad de vida.

5. Es menester tener en cuenta que reconocer una patolog�a en las im�genes o, por el contrario, no

detectarla, no exime de la intervenci�n terap�utica temprana y oportuna. El cerebro aprende por

sensaciones de posturas y de movimientos antes de poder desarrollarlos, por ende, la facilitación

de estas experiencias, sobre todo las placenteras, brindan una información important�sima al momento

de integrar estas percepciones, en especial cuando van acompa�adas del entorno emocional y afectivo que los pap�s pueden percibir y ofrecer a su hijo durante esta etapa.

6. Siempre debe pensarse que el pron�stico de hoy puede ser en el futuro, si no incorrecto, por lo

menos pasible de haberse modificado.

 

 


 

 

EFECTIVIDAD DE LA ALIMENTación SUPLEMENTARIA EN paísES EN V�AS DE DESARROLLO: REVISI�N SITEM�TICA

Yanina Sguassero*, Mercedes de Onis** y Guillermo Carroli*Efectividad de la alimentación suplementaria en países en v�as de desarrollo: revisi�n sistem�tica Arch Argent Pediatr 2007; 105(3):198-205 / 198
 

Introducción. La alimentación suplementaria es una intervenci�n nutricional ampliamente utilizada en países en v�as de desarrollo. Sin embargo, existe controversia acerca de la magnitud de su efecto sobre el crecimiento f�sico de los niños de edad preescolar.

 

Objetivo. Realizar una revisi�n sistem�tica de estudios cl�nicos aleatorizados sobre alimentación suplementaria contra �no intervenci�n� o placebo, que eval�en resultados antropom�tricos. Población. Niños de 0-5 a�os de países en v�as de desarrollo.
 

Materiales y m�todos. Se hicieron b�squedas en MEDLINE, EMBASE, CINAHL, LILACS y otras bases de datos. Dos de los autores de la revisi�n seleccionaron y evaluaron separadamente los estudios. Se utiliz� el programa inform�tico RevMan 4.2.7. Los datos se presentan como diferencia ponderada de la media con intervalo de confianza (IC) del 95%. Resultados. Se incluyeron 4 estudios. El estudio de Jamaica mostr� un efecto positivo sobre la talla de los niños del grupo que recibi� alimentación suplementaria comparado con el grupo control luego de 12 meses de intervenci�n [Diferencia Ponderada de la Media 1,3 cent�metros (IC del 95%: 0,03-2,57)]. Los estudios de Indonesia no mostraron beneficios en el grupo que recibi� la intervenci�n. El enfoque anal�tico del estudio guatemalteco no permite estimar la magnitud de los efectos durante la intervenci�n.


Conclusiones
. La insuficiencia de datos de alta calidad no permite a los autores extraer conclusiones firmes acerca de los efectos de la alimentación suplementaria sobre el crecimiento infantil. Aspectos metodol�gicos, como el c�lculo del tama�o muestral y el adecuado enmascaramiento, deben ser considerados en estudios futuros.


Palabras clave: crecimiento infantil, nutrici�n infantil, alimentación suplementaria, revisi�n sistem�tica
.


 


 

ADMINISTRación PRENATAL DE CORTICOIDES Y RETINOPAT�A DEL PREMATURO

Diana C. Rodr�guez*, Jos� M. Ceriani Cernadas*, Verónica Cravedi* y Carlos Fusti�ana* Administración prenatal de corticoides y retinopat�a del prematuro Arch Argent Pediatr 2007; 105(3):206-210 / 206
 

RESUMEN


Introducción.
La retinopat�a del prematuro es la principal causa de ceguera en Argentina. En algunos estudios, pero no en otros, se observ� que los corticoides antes del nacimiento disminu�an la incidencia de retinopat�a. Objetivo. Evaluar el efecto de los corticoides prenatales sobre la incidencia de retinopat�a del prematuro en reci�n nacidos con peso al nacer < 1.250 g.


Población, material y m�todos.
Estudio anal�tico de cohortes. Fueron elegibles todos los pacientes <1.250 g nacidos en el Hospital Italiano entre 1996 y 2005. Los datos se recogieron prospectivamente en base electrónica. Se incluyeron reci�n nacidos con control oftalmol�gico cuyas madres recibieron corticoides (grupo estudio) y que no los recibieron (controles). La evaluación de la retina fue realizada por oftalm�logos que desconoc�an si las madres habían recibido corticoides.

Resultados.
Nacieron 181 prematuros < 1.250 g, 36 (19,5%) fallecieron antes del mes y en 4 (2%) faltaban datos. Los restantes 141 fueron incluidos. Recibieron corticoides 94 madres (66,6%) y no los recibieron 47 (33,3%). Las incidencias de retinopat�a y de los estadios ≥3 fueron similares, 30% contra 32% y 15% contra 13%, en los grupos estudio y control, respectivamente. La hemorragia intraventricular fue significativamente menos frecuente en el grupo estudio (OR= 0,39; IC 95%: 0,17-0,92). La ruptura prolongada de membranas fue m�s frecuente en el grupo estudio (OR= 3,74; IC 95%: 1,34-10,45). No hubo diferencias en otras variables.


Conclusiones.
En nuestra población, los corticoides antes del nacimiento no redujeron la incidencia ni la gravedad de la retinopat�a del prematuro, aunque s� disminuyeron la hemorragia intraventricular.

Palabras clave: retinopat�a del prematuro, corticoides prenatales, prematuros.



 


 

TRASTORNO ESPEC�FICO DEL DESARROLLO DEL LENGUAJE
Arboleda-Ramirez A, Lopera-Vasquez JP, Hincapie-Henao L, Giraldo-Prieto M, Pineda DA, Lopera F, Lopera-Echeverri E. Specific impaired language development: a selective or generalised cognition problem. Rev Neurol. 2007 May 16-31;44(10):596-600.


Universidad de Antioquia. Facultad de Medicina. Grupo de Neurociencias, Medellin, Colombia.

Introducción. El trastorno espec�fico del desarrollo del lenguaje (TEDL) es una entidad diagn�stica en la que se espera que el lenguaje sea la �nica funci�n cognitiva afectada. Sin embargo, es posible que se puedan presentar dificultades en otras funciones cognitivas, sea porque la alteración ling��stica es expresi�n de una afecci�n de base o porque el retraso ling��stico lleve a falencias cognitivas en general.

Objetivo. Determinar si existen diferencias en el rendimiento cognitivo de niños con TEDL respecto a niños con un desarrollo normal. Sujetos y m�todos. Participaron 51 niños con TEDL, con edades entre los 6 y 16 a�os, y 49 niños de un grupo control, pareados por edad cronol�gica, sexo y estrato socioeconómico. Se evalu� la capacidad cognitiva verbal, atenci�n, memoria, praxia visuoconstruccional y funci�n ejecutiva.

Resultados. Se encontraron diferencias estadística y clínicamente significativas en las habilidades de tipo verbal, como son la comprensi�n ling��stica y la capacidad cognitiva verbal, las cuales tuvieron un tama�o de efecto de �1,31 y �1,33, respectivamente. En las dem�s funciones evaluadas el rendimiento del grupo con TEDL fue levemente menor que el del grupo control, sin mostrar una diferencia clínicamente significativa.

Conclusi�n. Estos hallazgos muestran que el grupo de niños con TEDL est� muy bien seleccionado, ya que los dos grupos solo se diferencian en aspectos ling��sticos; adem�s, es una evidencia que apoya la concepci�n de que el lenguaje y otras funciones cognitivas son relativamente independientes, y que una alteración ling��stica solo generar�a un efecto general inespec�fico en las dem�s funciones cognitivas.

Palabras clave: 
-
Atenci�n
-
Funci�n ejecutiva
-
Funciones cognitivas
-
Memoria
- Praxias
-
Trastorno espec�fico del desarrollo del lenguaje

 

 

 


 

TRASTORNO POR D�FICIT DE ATENCI�N/HIPERACTIVIDAD: PERFIL INTELECTUAL Y FACTOR DE INDEPENDENCIA A LA DISTRACCI�N

J.A. L�pez-Villalobos, I. Serrano-Pintado, J. Delgado Sánchez-Mateos, F. Ruiz-Sanz, M.I. Sánchez-Az�n, A.M. Sacrist�n-Mart�n Trastorno por d�ficit de atenci�n/hiperactividad: perfil intelectual y factor de independencia a la distracci�n REV NEUROL 2007;44:589-595] PMID: 17523116
 

Introducción. El trastorno por d�ficit de atenci�n/hiperactividad (TDAH) suele presentar un perfil neuropsicol�gico, donde el factor de independencia a la distracci�n (FID) se encuentra mas afectado que el factor de comprensi�n verbal (FCV) y el factor de organización perceptiva (FOP). Objetivo. Conocimiento del perfil intelectual de casos cl�nicos con TDAH. Se implement� un análisis espec�fico del FID en el que se valoran las diferencias con FCV y FOP, entre tipos de TDAH y con baremos del WISC-R. Se analizaron las variables que influyen en la probabilidad de FID < FCV y FOP. Pacientes y m�todos. Muestra clínica de 167 casos de TDAH, entre 6 y 16 a�os. Los casos fueron definidos seg�n criterios del DSM-IV y la evaluación incluye las pruebas WISC-R, Child Symptom Inventory y escala de evaluación de actividad social y laboral. Utilizamos estad�sticos descriptivos y exploratorios. La comparación entre medias utiliz� pruebas t y/o ANOVA. Se acept� alfa menor o igual a 0,05. Se utiliz� un m�todo de regresi�n log�stica y en cada factor se determin� odds ratio e intervalo de confianza al 95% (alfa menor o igual a 0,05).

Resultados. El criterio FID < FCV y FOP representa el 71,3% de los casos con TDAH y FID < (FCV + FOP) / 2 el 81,4% (sensibilidad: 81,4%). El FID es significativamente m�s bajo que la media correspondiente a baremos factoriales derivados del WISC-R y que el FCV y FOP de los casos analizados. El FID presenta puntuaciones medias significativamente m�s altas en TDAH-H (tipo con predominio hiperactivo-impulsivo) que en TDAH-C (tipo combinado) y TDAH-I (tipo inatento). La comorbilidad, la actividad social o escolar y el cociente intelectual no influyen significativamente en la probabilidad FID < FCV y FOP. Conclusi�n. El FID es una dimensi�n neuropsicol�gica �til en la evaluación del TDAH.

 

Palabras clave:�Atenci�n
- Factor de independencia a la distracci�n
- Infancia y adolescencia
- Perfil WISC-R

- Tipos de TDAH
- Trastorno por d�ficit de atenci�n/hiperactividad (TDAH)

 

 

 


 

TRATAMIENTO DE LA HIDROCEFALIA SECUNDARIA A HEMORRAGIA INTRAVENTRICULAR EN EL PREMATURO

P. Pulido-Rivas, F.J. Mart�nez-Sarries, M. Ochoa, R.G. Sola Tratamiento de la hidrocefalia secundaria a hemorragia intraventricular en el prematuro. Revisi�n bibliogr�fica REV NEUROL 2007;44:616-624] PMID: 17523121


Introducción.
La hemorragia intraventricular en los prematuros de poco peso tiene una incidencia actual de un 20%. El porcentaje de pacientes que van a desarrollar hidrocefalia secundaria a esta hemorragia es muy variable. En los �ltimos 20 a�os se han descrito diferentes tratamientos médicos y quir�rgicos para evitar que se produzca la hemorragia y que se desarrolle una hidrocefalia.

Desarrollo.
En este trabajo se ha realizado una revisi�n bibliogr�fica de los diferentes tratamientos para controlar y tratar la hidrocefalia. Desde el punto de vista m�dico se ha comprobado que los tratamientos con f�rmacos como la acetazolamida o furosemida presentan m�s desventajas que beneficios en cuanto a la capacidad para prevenir la hidrocefalia. Los tratamientos con fibrinol�ticos tienen un alto riesgo de provocar nuevas hemorragias, pero en los �ltimos a�os se ha reiniciado su utilización combinada con drenajes ventriculares. En cuanto al tratamiento quir�rgico de la hidrocefalia por la hemorragia, a pesar del riesgo de infección, es m�s aconsejable el drenaje ventricular que la colocación de reservorios subgaleales. En el momento actual, el mejor tratamiento definitivo para la hidrocefalia del prematuro continua siendo la derivación ventriculoperitoneal. El momento m�s oportuno es cuando el neonato presente un peso superior a 1.500 g y el l�quido cefalorraqu�deo tenga una cifra de prote�nas inferior a 200 mg/dL.

Conclusi�n.
El desarrollo neurol�gico a largo plazo de estos niños depende principalmente de la gravedad de la hemorragia, pero se observa un peor pron�stico en aquellos casos en los que existen complicaciones derivadas de las revisiones de los sistemas derivativos valvulares.

 

Palabras clave: 
-
Drenaje subgaleal Drenaje ventricular
-
Hemorragia intraventricular prematuro
-
Hidrocefalia posthemorragia ventricular

- Reservorio ventricular
-
V�lvula ventriculoperitoneal


 

 


PROMOCI�N DE LA SEGURIDAD INFANTIL EN PRIMER NIVEL DE ATENCI�N

Kendrick D, Illingworth R, Woods A, Watts K, Collier J, Dewey M, Hapgood R, Chen CM. Promoting child safety in primary care: a cluster randomised controlled trial to reduce baby walker use. Br J Gen Pract. 2005 August 1; 55(517): 582�588
 

Prevención de lesiones no intencionales en la infancia

Estudio controlado randomizado para disminuir el uso de andador.
 

(Comentario y resumen objetivo: Dr. Fernando Torres)

Las lesiones no intencionales constituyen la causa mas frecuente de morbimortalidad en la infancia. La mayoría pueden ser prevenidas mediante intervenciones costo / efectivas correctamente realizadas. Las lesiones relacionadas con el uso de andador son muy frecuentes y a menudo de gravedad.

Toda consulta en el nivel primario de atenci�n debe incluir un comentario sobre la alimentación del ni�o, estado de vacunación y la prevención de lesiones no intencionales, seg�n la edad del paciente.

El presente, muestra una cohorte de madres seguidas desde el embarazo, sobre las que se realiz� una intervenci�n para la disminuci�n del uso de andador. Hasta el momento de la publicación de este trabajo no habían trabajos randomizados de este tipo.

Si bien, se asume que el menor uso de andador se asociar� a un menor n�mero de lesiones relacionadas con su uso, toda intervenci�n sobre prevención de lesiones no intencionales debe tener como medida de resultado la incidencia de las mismas, esperando una disminuci�n posterior.


Introducción:
En Inglaterra, el 50% de los niños de 3 a 12 meses usa andadera. Se estima que el 8 a 12,5% de los niños sufren una lesión no intencional relacionada al uso de andador. Son atendidos 3000 niños al a�o por este tipo de lesiones. Dentro de las lesiones m�s comunes se encuentran, traumatismo de cr�neo, laceraciones en cuero cabelludo, ca�das por escaleras, quemaduras y escaldaduras.

Objetivo:
Evaluar la eficacia de un programa educativo administrado por parteras y asistentes sanitarios para disminuir el uso y la posesi�n de andador. En este trabajo, los autores describen un ensayo controlado randomizado para evaluar la eficacia de un programa educativo para la disminuci�n del uso de andador.

Material y m�todo: Se incluyeron embarazadas de mas de 28 semanas de gestación seguidas en cuatro Centros de Atenci�n Primaria de Nottigham, Newark y Sherwood. La intervenci�n consisti� en un programa educativo cuyos objetivos fueron desalentar la compra del andador por la madre, desaconsejar su uso a los que ya lo tenían y en aquellas que quer�an usar andador hacerlo de una forma segura El dise�o del programa se bas� en una revisi�n de la literatura y en un estudio previo sobre lesiones relacionadas con el uso de andador en el Reino Unido.

Tama�o muestral:
El c�lculo se realiz� para una diferencia en el uso de andador del 10%, con un 50% de uso esperado en el grupo control, potencia 80%, nivel de significancia 5%. Esto determin� una muestra total de 1173 madres participantes. 

Análisis estad�stico:
Se utiliz� media y desv�o est�ndar para variables continuas con distribuci�n normal y frecuencias y porcentajes para variables categ�ricas. Se realiz� regresi�n log�stica para las medidas de resultado primarias y secundarias. Se utiliz� un nivel de significación de 0,05 para los resultados primarios y 0,01 para los resultados secundarios. Para el análisis se utiliz� Stata versi�n 7 y MlwiN 1.1.

Resultados:
Se reclutaron 1174 mujeres entre el 12 de septiembre de 2000 y 23 de septiembre de 2002. Los cuestionarios fueron enviados entre el 28 de agosto de 2001 y el 23 de julio de 2003. En la l�nea de base, respecto del uso de andador, el 40,6% de las madres en el grupo control consider� �til su uso contra 55,3% en el grupo en estudio. Se demostr� una menor cantidad de madres en el grupo intervenci�n con posesi�n de andador (28,3% vs. 42,4%) y con menor uso del mismo (OR: 0,63 IC95% 0,43-0,93 p = 0,02) y (OR: 0,26 IC95% 0,08-0,84 p = 0,03) respectivamente. El n�mero de madres necesario a tratar para evitar que una tenga andador fue 7 (IC95% 5-12) y para que una no use andador fue de 11 (IC95% 7-27).

La intervenci�n mostr� ser efectiva en las madres indecisas respecto del uso de andador (OR: 0,50 IC95% 0,27-0,90), sin embrago no ocurri� lo mismo en aquellas madres que ya habían tomado la decisi�n.

Discusión.- Se debe incluir en la asistencia primaria de salud la prevención de lesiones relacionadas con el andador desde el comienzo del embarazo. 

Los autores describen que estudios recientes basados �nicamente en el consejo de una enfermera mostr� ser eficaz en aquellas madres que no estaban decididas respecto del uso de andador.

Sugiriendo que ser�an necesarias otras estrategias para aquellas madres decididas respecto del uso o que ya tienen andador para sus hijos.

Los autores concluyen que se necesitan nuevos estudios en otras poblaciones para confirmar los resultados obtenidos.

 

 


DES�RDENES CUT�NEOS EN PACIENTES TRANSPLANTADOS EN LA INFANCIA

Anna Vell�n Fortina, Stefano Piaserico y col. Desordenes cut�neos en pacientes transplantados en la infancia Transplant International. Vol�men 18. I: 3. P�gina 360- Marzo 2005.
 

El objetivo de �ste estudio fue determinar enfermedades mucosas y cutáneas en una larga serie de niños luego de transplantes de ri�ones, coraz�n, h�gado y pulmones.

(Comentario y resumen objetivo: Dra. Geraldina Rodriguez)

El transplante de �rganos s�lidos es utilizado como terap�utica de varias enfermedades agudas y crónicas. Con el transplante com�nmente se establece inmunosupresi�n usando regimenes combinados de drogas para evitar el rechazo. Las drogas inmunosupresoras m�s usadas son: corticosteroides, azatioprina, ciclosporina A, tacrolimus, rapamicina, y micofenalato mofetil. El uso de �stas drogas por largos per�odos crea un estado en el que la vigilancia inmunol�gica se deteriora y se ha demostrado un incremento en la incidencia de infección y malignidad. El objetivo de �ste estudio fue determinar enfermedades mucosas y cutáneas en una larga serie de niños luego de transplantes de ri�ones, coraz�n, h�gado y pulmones.

El estudio incluy� a 217 pacientes, menores de 18 a�os al momento del transplante. Comprend�an 131 varones y 86 mujeres (los �rganos transplantados fueron: 166 ri��n, 28 coraz�n, 19 h�gado, 2 h�gado y ri��n, 1 ri��n y coraz�n, 1 pulm�n). El seguimiento vari� de 1 mes a 28 a�os, se les examinaba la piel cada 6 meses. La mayoría de los pacientes (109, 50.2%) estaban tratados con triple terapia, una combinación de ciclosporina A, azatioprina, prednisona. Un total de 193 pacientes mostraron al menos una enfermedad cutánea; 149 presentaron m�s de una. Las infecciones m�s comunes de la piel fueron verrugas (24.4%), pitiriasis versicolor (20.7%), foliculitis (12.9%), intertrigo (6.5%); los efectos adversos a drogas m�s comunes fueron, hipertricosis (69.6%), acn� esteroideo (39.6%), hiperplasia gingival (29%) y xerosis severa (20.7%). Dos pacientes (0.9%) desarrollaron c�ncer de piel no melanoma.

Este estudio resume las principales complicaciones cutáneas en pacientes transplantados en la niñez y resalta la necesidad del seguimiento dermatol�gico regular de �stos pacientes. Existen pocos datos disponibles sobre trastornos cut�neos en pacientes pedi�tricos con transplante de �rganos s�lidos. Con el transplante debe establecerse inmunosupresi�n utilizando combinación de drogas, para evitar el rechazo del �rgano transplantado. Estas administradas a largo plazo crean un deterioro en la vigilancia inmunol�gica que ha sido asociado con incremento de la incidencia de infección y malignidad.

Este estudio desarrolla las principales complicaciones cutáneas en niños transplantados y destaca la importancia del seguimiento dermatol�gico de �stos pacientes, por las complicaciones cutáneas que pueden presentar.
 

 

 


ASMA LEVE PRESISTENTE: COMPARación DE ESTRATEGIAS DE TRATAMIENTO. ESTUDIO MEDIANTE UNA COMPARación RANDOMIZADA DE F�RMACOS

The American Lung Association Asthma Clinical Research Centers Randomized Comparison of Strategies for Reducing Treatment in Mild Persistent Asthma NEJM, Volume 356:2027-2039 May 17, 2007 Number 20

 

Antecedentes Las gu�as de tratamiento recomiendan el uso de corticosteroides inhalados en los pacientes con asma que presentan s�ntomas persistentes y la reducci�n paulatina del tratamiento hasta el m�nimo necesario para mantener el control del asma. A�n no se ha determinado si los pacientes con asma que est�n bien controlados mediante el uso de corticosteroides inhalados dos veces al d�a pueden recibir un tratamiento "reducido" con montelukast una vez al d�a (nuestra hip�tesis principal) o propionato de fluticasona m�s salmeterol una vez al d�a (nuestra hip�tesis secundaria).

M�todos Asignamos aleatoriamente a 500 pacientes con asma que estaba bien controlada mediante fluticasona inhalada (100 �g dos veces al d�a) a recibir fluticasona de forma continuada (100 �g dos veces al d�a) (169 pacientes), montelukast (5 � 10 mg cada noche) (166 pacientes) o fluticasona (100 �g) m�s salmeterol (50 �g) cada noche (165 pacientes). El tratamiento se administr� durante 16 semanas seg�n un dise�o en doble ciego. El criterio principal de valoración fue el tiempo transcurrido hasta el fracaso terap�utico.

Resultados
Aproximadamente el 20% de los pacientes asignados a recibir fluticasona de forma continuada o a cambiar al tratamiento con fluticasona m�s salmeterol presentaron un fracaso terap�utico, frente al 30,3% de los pacientes que cambiaron a montelukast. La raz�n de riesgo instant�neo para las dos comparaciones fue de 1,6 (intervalo de confianza del 95%: 1,1 a 2,6; p=0,03). El porcentaje de d�as en los que los pacientes no presentaron s�ntomas de asma (el 78,7 al 85,8%) fue similar en los tres grupos.

Conclusiones Los pacientes con asma bien controlada mediante fluticasona inhalada dos veces al d�a pueden cambiar a fluticasona m�s salmeterol una vez al d�a sin incrementar las tasas de fracaso terap�utico. Un cambio a montelukast tiene como resultado una mayor tasa de fracaso terap�utico y una reducci�n del control del asma; sin embargo, los pacientes tratados con montelukast permanecieron asintom�ticos el 78,7% de los d�as de tratamiento.


 

 

 


IMPACTO DE LA EXPOSICI�N PRENATAL A COCA�NA. SU RELación CON PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO EN Niños EN EDAD ESCOLAR

Bada, H; Das, A; Bauer, C; Shankaran, S; Lester, B; LaGasse, L; Hammond, J; Wright, L; Higgins, R IImpact of Prenatal Cocaine Exposure on Child Behavior Problems Through School Age. Pediatrics 2007;119;348-359NTRAMED

Para los autores los resultados coinciden con reportes previos sobre la asociación entre EPC y problemas de comportamiento en la niñez, independientemente de los efectos de la exposición pre y postnatal a otras drogas o sustancias. Los resultados del análisis longitudinal indican mayores efectos con niveles m�s altos de EPC. Tambi�n la exposición prenatal al tabaco y al alcohol tendr�an efectos significativos a largo plazo sobre el comportamiento a partir de los 7 a�os de edad, potenciado por la exposición postnatal continuada a estas sustancias. EPC y comportamiento en la niñez Las revisiones sobre asociación entre EPC y comportamiento en la niñez temprana han revelado resultados dispares. Algunos estudios mostraron resultados de subpoblaciones seguidas para evaluar exposición a otras drogas, pero no a coca�na. Adem�s, los m�todos para la evaluación del comportamiento son diferentes para cada estudio. Análisis previos revelaron puntajes m�s altos en las escalas de evaluación de problemas de comportamiento en niños con EPC que en el grupo control a los 3 a�os de edad; persistiendo incluso despu�s de controlar otros factores. Lo mismo se observ� en un estudio realizado en niños mayores. Sin embargo, otros estudios no encontraron asociación entre EPC y problemas de comportamiento. El efecto de la EPC podr�a ser moderado por el sexo y la exposición prenatal al alcohol. Sood y col. reportaron la asociación entre EPC y alcohol con conductas delictivas en varones y entre EPC y comportamiento agresivo en mujeres. Otro estudio revel� que los varones con EPC tenían el doble de probabilidad de tener problemas de comportamiento que el grupo control. En el estudio realizado por los autores no se encontr� influencia del sexo sobre los problemas del comportamiento, incluso despu�s del control para la exposición prenatal a otras drogas. En base al informe de maestros sobre el comportamiento de escolares, aquellos con EPC tenían mayor �ndice de hiperactividad, distracci�n, imprevisi�n, y dificultades en la atenci�n en comparación con no expuestos. Sin embargo, solo el d�ficit de atenci�n fue estadísticamente significativo. Leech y col. notaron mayor predisposici�n a la impulsividad y a la falta de atenci�n en niños de 6 a�os con EPC. Aunque no fueron analizados espec�ficamente en este estudio, los problemas de atenci�n se incluyen dentro de las alteraciones totales del comportamiento, que se asociaron significativamente a EPC. EPC, comportamiento del ni�o y consecuencias psicosociales Los autores encontraron que la situación de vida del ni�o y sus cuidadores (stress psicol�gico, violencia familiar) actuar�a como mediador del efecto de la EPC en el comportamiento del ni�o. Esto coincide con Linares y col, que mostraron una correlación significativa entre agresi�n familiar y stress materno con problemas de comportamiento en la niñez. En este estudio, el bajo nivel socioeconómico y una situación marginal se asociaron a mayor puntaje en las escalas de comportamiento.

A pesar de que la circunferencia craneana podr�a ser un mediador significativo de los efectos de la EPC sobre el funcionamiento cognitivo, la falta de significancia en este estudio se podr�a explicar por el uso de la edad gestacional como criterio para estratificar la muestra.
Efectos prenatales de los opioides y de la marihuana.

En el estudio se encontr� efecto sobre el comportamiento solamente a los 5 a�os de edad; el n�mero de niños expuestos a opioides analizado fue pequeño como para detectar efectos significativos. No se encontraron efectos significativos por exposición prenatal a marihuana. Sin embargo, otros investigadores reportaron una asociación significativa entre su consumo prenatal e hiperactividad, impulsividad, inatenci�n y delincuencia.
Efecto de la exposición prenatal y postnatal al alcohol . Los hallazgos sobre la relación dosis-efecto de la exposición prenatal al alcohol sobre el comportamiento son consistentes con informes previos. Merece destacarse el hallazgo del efecto adicional que produce el consumo posnatal de alcohol por parte del cuidador. El abuso de alcohol dentro del núcleo familiar representar�a un marcador para un ambiente con stress psicol�gico y caos, siendo importante en familias con sospecha de maltrato infantil. Efecto de la exposición prenatal y postnatal al tabaco. En varios estudios la exposición prenatal se asoci� a problemas de comportamiento, agresi�n, alteraciones psiqui�tricas, d�ficit de atenci�n e hiperactividad. En este estudio, la relación exposición prenatal sobre el comportamiento sugiri� una relación dosis-efecto. 

En el estudio de los autores, la exposición postnatal tuvo un impacto negativo en el comportamiento del ni�o independiente del efecto prenatal. El consumo continuo de tabaco por el cuidador expone al cerebro del ni�o a los efectos de la nicotina y de otras toxinas por inhalación pasiva pudiendo afectar sus funciones cognoscitivas.
Fuerzas y limitaciones del estudio . Con los resultados obtenidos hasta los 7 a�os de edad, se encontr� un efecto significativo y sostenido de la EPC en la evoluci�n de los problemas de comportamiento en la niñez, sugiriendo una relación dosis-efecto, sin embargo, la causalidad no puede ser establecida. Se espera que los resultados del estudio permitan continuar la investigación acerca de los mecanismos subyacentes de los efectos de la coca�na sobre el cerebro para explicar los comportamientos asociados. La muestra fue reclutada de hospitales de suburbios y de zonas con alto nivel de pobreza; esto limitar�a la generalización de los resultados. Consistente con esto es el hallazgo de que los niños no expuestos tenían en promedio puntajes m�s altos en las escalas de evaluación que la población general. La determinación de los niveles de exposición pre y postnatal a coca�na, tabaco y alcohol se bas� en los datos reportados; por lo tanto, los resultados podr�an estar subestimados o sobrestimados. No se pudo determinar el efecto del consumo postnatal de coca�na debido al bajo n�mero de casos; adem�s un n�mero de niños tenían como cuidadores a otras personas distintas de sus madres consumidoras de coca�na. Aunque se incluy� el BDI en el análisis, se obtuvo solamente una medida aproximada de la salud mental de los cuidadores. Adem�s, no se evaluaron los efectos potenciales de la relación madre-ni�o como mediadora en situaciones de violencia sobre los resultados en el comportamiento del ni�o. Tampoco se controlaron otros factores negativos, como predisposici�n gen�tica, interacci�n con el ambiente, tendencia hereditaria para enfermedad mental, comorbilidad materna, retraso en el lenguaje y violencia en la comunidad, que podr�an influir en los resultados del comportamiento del ni�o. Dado que se continuar� el seguimiento, se podr�n tomar medidas adicionales en el hogar y el ambiente que puedan afectar el comportamiento del ni�o. Tambi�n se evaluar� el comportamiento del ni�o desde la perspectiva de los profesores para poder comparar los resultados de los investigadores que evaluaron el comportamiento del ni�o en base al informe de los maestros. Pr�ctica, salud p�blica, e implicaciones pol�ticas
La exposición prenatal y postnatal al tabaco y al alcohol son de preocupación significativa dentro de la salud p�blica. Su efecto combinado sobre el comportamiento del ni�o es mayor del que puede ser atribuido a la coca�na. Por lo tanto, los resultados del estudio destacan no solo una necesidad de continuar con los programas de prevención y tratamiento dirigidos a erradicar el uso ilegal de drogas, sino tambi�n la necesidad de un esfuerzo creciente hacia la prevención del uso del tabaco y del alcohol, problema m�s frecuente y con un impacto tan grande en los problemas del comportamiento de los niños como la EPC. Adem�s, en la evaluación de un ni�o con problemas del comportamiento, deben examinarse posibles alteraciones del comportamiento y salud mental de los cuidadores y factores adversos en el hogar o el ambiente, ya que potencian los efectos negativos de la exposición a drogas.

Comentario: El consumo prenatal de drogas y otras sustancias acarrea diversos problemas a corto y largo plazo en los niños expuestos, perpetuado muchas veces por el uso de las mismas luego del nacimiento. La posibilidad de que esta situación favorezca en el ni�o la aparici�n de problemas en el comportamiento dificultando el aprendizaje, debe alertar a las instituciones y a la población en general sobre las consecuencias futuras. Son necesarias no solo campa�as de prevención y tratamiento para erradicar el uso de drogas, sino tambi�n medidas dirigidas a evaluar y modificar el ambiente familiar y social del ni�o en aquellas situaciones donde pueda ejercer un efecto negativo sobre su desarrollo.

Art�culo comentado por: Dra. María Eugenia Noguerol
 

 


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