Academia Mexicana de Pediatría

Convocatoria Admisión de nuevos miembros 2009
Premio Nacional de Inv. Pediátrica 2008 Premio Dr. Rafael Soto Allande 2009 Premio Dr. Mario A. Torroella 2009

Bibliografía de interés

 

 

Los ftalatos, componentes de los plásticos, se asocian con menor peso al nacer
The Journal of Pediatrics (doi:10.1016/j.peds.2009.04.007)


Se muestra la presencia de ftalatos en la sangre del cordón umbilical y las primeras deposiciones de más del 70% de los bebés.

De acuerdo con los resultados del presente estudio llevado a cabo por investigadores del Population Council estadounidense, la Fudan University (China) y la Second Military Medical University de Shanghai (China), la exposición de las embarazadas a los ftalatos, compuestos químicos que se encuentran en varios plásticos, podrían relacionarse con un bajo peso al nacer en los hijos.

Los autores encontraron niveles notables del compuesto, que se utiliza para hacer que los plásticos duros se vuelvan suaves y flexibles, en la sangre del cordón umbilical y las primeras deposiciones de más del 70% de los bebés incluidos en el estudio. Se encontraron niveles más elevados de ftalatos entre los nacidos con un bajo peso.

Los resultados mostraron que la exposición a los ftalatos era ubicua entre estos recién nacidos y que la exposición prenatal a los ftalatos podría constituir un factor de riesgo ambiental para el bajo peso al nacer en los bebés. Se  evaluaron a 201 bebés y a sus madres entre 2005 y 2006. De los recién nacidos, 88 tuvieron bajo peso al nacer.

Aunque los investigadores no pudieron establecer una relación directa entre los compuestos y el peso en el alumbramiento, el estudio confirma, a la vez que amplía, la evidencia negativa acumulada sobre la exposición a los ftalatos, que ya se ha relacionado con daños en la función endocrina. Los ftalatos se encuentran en muchos artículos comunes del hogar, entre ellos los recipientes de alimentos, los juguetes y el champú.






Pertussis durante la infancia temprana: la carga de la enfermedad y las estrategias de prevención

McIntyre P, Wood N. Pertussis in early infancy: disease burden and preventive strategies. Infectious Diseases 2009, 22:215–223

La enfermedad grave por pertussis durante la infancia temprana sigue siendo un problema de importancia, tanto en países en desarrollo con largos periodos de inmunización contra pertussis, así como en países con menos recursos. En este estudio se examina la información actual respecto a la carga de la enfermedad y a las potenciales estrategias de prevención.

Incluso con cuidados de salud intensivos, aún mueren lactantes de neumonía por pertussis, mostrando que la prevención es clave. La fuente de contagio de pertussis en niños menores de 3 meses de edad suele ser confusa, pero en países con altas tasas de coberturas en niños, la fuente de contagio son generalmente los adultos.

La estrategia para proteger a estos lactantes podría ser indirecta (mediante la inmunización primaria a tiempo y el refuerzo en niños mayores y adultos) o directa (inmunizando a las madres durante el embarazo o a los niños al nacimiento). La “Estrategia de Capullo”, que consiste en la inmunización de los contactos cercanos del recién nacido, es probablemente la estrategia indirecta más efectiva, pero necesitaría encontrar un soporte programático para que su implementación sea exitosa. La inmunización maternal es atractiva pero no ha sido probada y posee algunos obstáculos particulares.

La inmunización de refuerzo en el adulto, ya sea universal o por grupo de poblaciones (mediante la Estrategia de Capullo), probablemente sea efectiva pero su implementación es todo un desafío. Si la inmunización al nacimiento resulta segura y efectiva, esta estrategia tiene varias ventajas prácticas. Serían necesarias diferentes estrategias (ya sean solas o combinadas), en diferentes escenarios.






Errores en la vacunación pediátrica: aplicación de “5 principios correctos” como marco de una base de datos nacional de reportes de errores

DG Bundy. Pediatric vaccination errors: Application of the “5 Rights” framework to a national error reporting database. Vaccine 27 (2009) 3890–3896

Las vacunas son uno de los logros más importantes de la salud pública en la prevención de enfermedades. La vacunación previene más de 3.000.000 de muertes anualmente en todo el mundo.

Si bien se da mucha importancia a la seguridad de las vacunas,  no se hace tanto foco en la seguridad del proceso de vacunación. Los calendarios recomendados actualmente son cada vez más complejos debido a la introducción de nuevas vacunas. Los eventos adversos posteriores a la vacunación pueden deberse a propiedades intrínsecas de la vacuna (eventos que no se hubiesen producido sin la vacunación), a la potenciación causada por la vacunación (eventos que igual se hubiesen producido pero fueron precipitados por la vacunación), a los errores programáticos (errores en la preparación de la vacuna, el manejo o la administración) y finalmente a causas coincidentales. Los errores programáticos son tal vez los menos tenidos en cuenta a pesar de que la Organización Mundial de la Salud enfatiza que las reacciones adversas post-vacunación por errores programáticos son más frecuentes que los ocasionados por las propiedades intrínsecas de las vacunas.

Se analizaron 607 reportes de errores programáticos de pacientes pediátricos externos de 149 instituciones que ocurrieron desde el año 2003 hasta el año 2006. Estos reportes fueron obtenidos de la red MEDMARK, un sistema nacional voluntario de reportes de errores de medicación. 

Se usaron los “5 principios correctos” (el medicamento correcto –la vacuna- debería ser administrada al paciente correcto en la dosis correcta por la ruta de administración correcta en el momento correcto) para determinar si los tipos de errores de vacunación son predecibles. Al respecto, encontraron que los errores por “vacuna incorrecta” fueron más frecuentes entre grupos de vacunas similares por su nombre o su composición que entre grupos de vacunas que no se asemejan en ninguno de estos aspectos.  Las vacunas del calendario suelen estar involucradas más frecuentemente con errores de “tiempos incorrectos” que las vacunas estacionales u ocasionales. Los errores de “dosis incorrecta” se observaron más en las vacunas para las cuales la dosis depende de la edad o en las inmunoglobulinas (cuyas dosis dependen del peso del paciente) que para las vacunas para las cuales la dosis es uniforme. Los errores relacionados con la “ruta incorrecta” y el “paciente incorrecto” fueron menos habituales.

Este análisis de los errores de vacunación pediátrica, el más extenso hasta el momento, sugiere que los tipos de errores de vacunación pueden ser predecibles y están basados en los factores humanos relacionados tanto con la vacuna como con el paciente Los esfuerzos para reducir los errores en la vacunación pediátrica deberían concentrarse más en estos factores humanos. 






La nutrición del niño en estado crítico

López-Herce JC. La nutrición del niño en estado crítico.  An Pediatr (Barc).2009; 71(01) :1-4

Los niños tienen menores reservas proteicas y grasas que los adultos y por esto tienen también un mayor riesgo de presentar malnutrición cuando tienen enfermedades graves. La incidencia de malnutrición en el niño crítico varía entre un 40 y un 70%1. La malnutrición impide una adecuada respuesta del organismo contra la enfermedad y predispone a la infección y al desarrollo de fallo multiorgánico, lo que aumenta la mortalidad1,2. Estos datos subrayan la importancia del tratamiento nutricional en el niño crítico.

En el niño sano, la nutrición tiene un papel fundamental para permitir el desarrollo y el crecimiento. Por el contrario, el niño enfermo en estado crítico utiliza fundamentalmente los nutrientes para defenderse de la enfermedad y aunque se le administre un elevado aporte calórico no es capaz de utilizarlo para el crecimiento1. Por tanto, en él el tratamiento nutricional debe orientarse a aportar sustratos que permitan el mantenimiento de las funciones orgánicas y la recuperación de la enfermedad.

A pesar de que cada vez se valora más la importancia de la nutrición en el tratamiento del niño crítico hay muy pocos estudios que analicen de forma sistemática su eficacia3,4 y las recomendaciones se basan casi siempre en opiniones de expertos1. En el momento actual hay muchos interrogantes y pocas pruebas sobre el aporte calórico y el tipo de nutrientes que debe recibir el niño crítico, el momento de inicio de la nutrición, la vía más indicada para administrarla y los métodos para controlarla.

Hace unos años se publicó en Anales de Pediatría un estudio prospectivo realizado en 23 unidades de cuidados intensivos pediátricos (UCIP) españolas que analizaba las características y las complicaciones de la nutrición en los niños críticos4. En este número se publica una encuesta realizada en 24 UCIP de 14 países de Latinoamérica5. Esta encuesta ofrece una amplia visión de la forma en que se realiza la nutrición en el niño crítico en Latinoamérica, aunque hay que tener en cuenta que la encuesta refleja la opinión de los intensivistas pediátricos y con frecuencia la práctica clínica real no coincide con la visión que tienen los médicos de lo que se debería hacer o lo que se cree que se hace en la UCIP.

 Aunque actualmente no hay suficientes pruebas científicas, sobre la base de la experiencia clínica se puede recomendar iniciar la NE en el niño crítico en las primeras 24 a 48h de su ingreso cuando no es posible la alimentación por vía oral. El aporte calórico debe adecuarse al consumo energético y, si esto no es posible, se deben administrar de 40 a 65kcal/100 calorías metabolizadas por día, con un aporte proteico de 2,5 a 3g/kg/día para alcanzar el aporte calórico en las primeras 48 a 72horas. La alimentación gástrica puede ser el método inicial de nutrición en la mayoría de los niños críticos, lo que reserva la vía transpilórica para los pacientes más graves, con ventilación mecánica y administración de sedantes y relajantes en dosis elevadas, los que tengan riesgo de aspiración pulmonar, y aquellos que no toleren la nutrición gástrica o en los que no se alcance un adecuado aporte calórico. La NP debe utilizarse sólo cuando se contraindica o no se tolera la NE. Deben realizarse frecuentes controles nutricionales, metabólicos y vigilancia de las complicaciones.

En un futuro próximo el objetivo será administrar una nutrición individualizada de acuerdo con las características específicas de cada niño crítico y poder ajustarla continuamente según los cambios metabólicos y del estado nutricional, al igual que ocurre con los fármacos vasoactivos y la ventilación mecánica. Para esto, es importante desarrollar estudios que evalúen métodos sensibles de valoración de la nutrición que sean aplicables a la mayoría de los niños críticos. Además, son necesarios estudios clínicos prospectivos que comparen la administración gástrica e intermitente, analicen la utilidad de la dieta orientada por la calorimetría, las dietas hiperproteicas, las hidrolizadas y las inmunomoduladoras, la efectividad de los procinéticos y laxantes para la prevención y tratamiento del aumento del residuo gástrico, la distensión abdominal y el estreñimiento y comparen los efectos metabólicos de los nuevos preparados de lípidos parenterales. 






Encuesta latinoamericana de nutrición en Cuidados Intensivos Pediátricos (ELAN-CIP)

Campos Miño S, Sasbón JS Encuesta latinoamericana de nutrición en Cuidados Intensivos Pediátricos (ELAN-CIP) An Pediatr (Barc).2009; 71(01) :5-12

Introducción El soporte nutricional artificial (SNA) es una técnica terapéutica importante en la atención del niño críticamente enfermo que no siempre se implementa en forma oportuna y correcta; adicionalmente, hay diferentes métodos para su aplicación que varían entre los diferentes centros e, incluso, entre los diferentes profesionales.

Material y métodos Encuesta transversal multicéntrica.

Resultados Participaron en la encuesta 14 países y 24 unidades de cuidados intensivos pediátricos (UCIP), la mayoría multidisciplinarias y pertenecientes a hospitales públicos y universitarios. El SNA preferido fue el enteral, administrado por vía gástrica e iniciado en las primeras 72h después del ingreso. Las técnicas de administración y de monitorización del SNA (enteral y parenteral) fueron variadas pero, en general, consistentes con las recomendaciones mundialmente aceptadas.

Conclusiones Las UCIP latinoamericanas prefieren un SNA enteral administrado precozmente después del ingreso por vía gástrica.

Palabras clave: Nutrición. Cuidados Intensivos Pediátricos. Nutrición enteral.





Registro de traumatismos craneoencefálicos leves: estudio multicéntrico de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas

García García JJ, Manrique Martínez I, Trenchs Sainz de la Maza V, Suárez Suárez A, Martín de la Rosa L, Travería Casanova FJ, Sebastián Barberan V, Crespo Rupérez E, Alcalá Minagorre PJ, Canals Baeza A, Sitjes Costas J, Nadal Amat J, Luaces Cubells C Registro de traumatismos craneoencefálicos leves: estudio multicéntrico de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas An Pediatr (Barc).2009; 71(01) :31-37

Objetivo Revisar la actuación habitual ante un traumatismo craneal (TCE) leve en los Servicios de Urgencias y determinar los factores predictivos más importantes de lesión intracraneal (LIC).

Material y métodos Estudio multicéntrico prospectivo de 18 meses de duración realizado en 9 hospitales españoles. Se recogieron los datos de los pacientes menores de 18 años atendidos en Urgencias por TCE leve (puntuación en la escala de Glasgow de 13 a 15) en las 72h previas.

Resultados Se incluyeron 1.070 pacientes (61,2% de sexo masculino). La mediana de edad fue de 2,4 años (P 25-75%; de 0,9 a 6,4 años). La mediana de tiempo trascurrido desde el TCE hasta la consulta fue de 1h (P 25-75%; de 0,6 a 2,5h). Se practicó radiografía simple de cráneo al 64,5% de los niños y tomografía computarizada al 9%, resultó normal el 91,4% y el 84,4%, respectivamente. La prevalencia de LIC fue del 1,4% en la muestra total (intervalo de confianza [IC] del 95%: de 0,8 a 2,3). Precisó ingreso el 25,3% de los pacientes, 4 (3,7%) requirieron neurocirugía y ningún niño falleció. En el análisis multivariante, las variables que se asociaron a un riesgo incrementado de LIC fueron la pérdida de conciencia (odds ratio [OR] de 4,2; IC del 95%: de 1,1 a 17; p = 0,045), el deterioro neurológico (OR de 8,8; IC del 95%: de 2,1 a 37,6; p = 0,003) y la detección de un cefalohematoma (OR de 14,6; IC del 95%: de 4,9 a 44; p<0,001).

Conclusiones La combinación de parámetros clínicos permite seleccionar de forma adecuada a los pacientes con TCE leve que precisan exploraciones complementarias. En consecuencia, el uso rutinario de la radiografía de cráneo no parece justificado.

Palabras clave: Traumatismo craneal leve. Urgencias. Radiografía de cráneo. Tomografía axial. computarizada craneal.





Utilidad predictiva de ingreso por infección por virus respiratorio sincitial de diferentes asociaciones de factores de riesgo en prematuros de 32 a 35 semanas de gestación en España.

Figueras-Aloy J, Quero-Jiménez Q, Fernández-Colomer B, Guzmán-Cabañas J, Echaniz-Urcelay I, Doménech-Martínez I.  Utilidad predictiva de ingreso por infección por virus respiratorio sincitial de diferentes asociaciones de factores de riesgo en prematuros de 32 a 35 semanas de gestación en España. An Pediatr (Barc).2009; 71(01) :47-53

Introducción Se pretende evaluar los valores predictivos de ingreso por el virus respiratorio sincitial (VRS) de diferentes asociaciones de factores de riesgo en prematuros españoles de 32 a 35 semanas de gestación atendidos en 2 estaciones de VRS consecutivas.

Pacientes y métodos Se utilizó la base de datos del estudio FLIP-2. Se excluyó a los niños que recibieron palivizumab profiláctico. Se estudiaron 193 ingresos de VRS positivo y 4.568 niños no ingresados. Los factores de riesgo analizados fueron la edad cronológica inferior a 10 semanas al inicio de la estación o haber nacido en las 10 primeras semanas de la estación, hermano mayor que fuera a la escuela o asistiera a la guardería, madre fumadora durante la gestación, sexo varón, lactancia materna ausente durante 2 meses o menos, 4 o más adultos en casa, sibilancias en padres o hermanos, ser pequeño para la edad gestacional y 2 o más fumadores en casa.

Resultados El modelo de regresión logística incluyó los 4 primeros factores citados como variables independientemente significativas, con un coeficiente de determinación de 0,062 y un área bajo la curva de 0,687 (p<0,001). Los valores predictivos de ingreso de VRS positivo para un niño con los 4 factores de riesgo fueron los siguientes: el 6,2% de sensibilidad, el 98,6% de especificidad, el 16,2% de valor predictivo positivo, el 96,1% de valor predictivo negativo, el 94,9% de exactitud, un cociente de probabilidad positivo (CP+) de 4,581 y un cociente de probabilidad negativo de 0,951. El CP+ para un niño con los 2 factores mayores de riesgo es de 2,657.

Conclusiones La utilidad predictiva de ingreso de VRS positivo según la presencia de diferentes factores de riesgo en prematuros españoles de 32 a 35 semanas de gestación es escasa, aunque similar a otros modelos existentes.

Palabras clave: Prematuridad. Virus respiratorio sincitial. Hospitalización. Factores de riesgo.





Casi ahogamiento en pediatría: epidemiología y factores pronósticos

Torres SF, Rodriguez M, Lolster T, Siaba Serrate A, Cruz CI, Martinez EV, Schnitzler E, Roca MR. Casi ahogamiento en pediatría: epidemiología y factores pronósticos Arch Argent Pediatr 2009; 107(3):234-240.

Introducción. El ahogamiento por sumersión es un cuadro con alta  morbimortalidad; es la tercera causa accidental de muerte en la población infantil. El objetivo fue analizar y describir factores de riesgo, pronóstico y supervivencia de las víctimas por casi ahogamiento, admitidas en un hospital universitario de alta complejidad.

Población, material y métodos.
Estudio retrospectivo, observacional, analítico. Se estudiaron los pacientes admitidos en una Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, entre junio del año 2000 y enero de 2008. Se analizaron múltiples variables.

Resultados.
Ingresaron 30 pacientes, cuya mediana de edad fue 25 meses (intervalo: 11-144 meses), predominio masculino. El 41,3% de los episodios ocurrieron en verano, 60% de los niños estaba bajo supervisión de los padres. El tiempo medio de sumersión fue > 10 minutos en el 3,4 %, tuvieron apnea al ingreso 26% y el Puntaje de Glasgow fue < 5 en 19,99%. El ácido láctico fue mayor a 3 mmol/l en 10 pacientes. Se asociaron con mal pronóstico, quienes al ingreso tuvieron glucemia ≥ 300 mg% (OR: 3,325), apnea (OR: 2,752), bradicardia (OR: 4,74), Glasgow < 5 (OR: 3,550) y tiempo de sumersión > a 10 minutos (OR: 5,12). Murieron 2/30 pacientes.

Conclusión.
En nuestra población, la presencia de apneas, bradicardia, glucemia ≥ 300 mg%, Puntaje de Glasgow < 5 y  sumersión mayor a 10 minutos, se asociaron a mal pronóstico. La elevación de ácido láctico > 6 mmol/l al ingreso y a las 24 h fue marcador de lesión grave.


Palabras clave:
casi ahogamiento, ácido láctico, reanimación cardiopulmonar (RCP), secuela neurológica






Cirugía cardíaca neonatal: análisis comparativo de resultados quirúrgicos según el método RACHS-1 de estratificación del riesgo

Ithuralde M, Ballestrini M, Ithuralde A, Seara C, García MN, Campos M, Fernández N, García PD, Nojek C. Cirugía cardíaca neonatal: análisis comparativo de resultados quirúrgicos según el método RACHS-1 de estratificación del riesgo Arch Argent Pediatr 2009; 107(3):229-233

Introducción. El método RACHS-1 (Risk Adjustment for Congenital Heart Surgery) se utiliza para predecir mortalidad y ajuste de riesgo en cirugía cardiovascular pediátrica y constituye una herramienta válida para la comparación de resultados.

Objetivo. Establecer si la mortalidad neonatal
se relaciona con la edad y con la estratificación según RACHS-1.

Material y método. De marzo de 2001 a mayo de 2008 se operaron en forma consecutiva 751 pacientes: 160 neonatos (0-30 días), 309 lactantes (31-365 días) y 282 mayores (1-18 años); se analizó la distribución de los pacientes según edad, RACHS-1 y mortalidad. Se empleó un análisis de regresión logística con la mortalidad como variable dependiente y la edad y el RACHS-1 como variables independientes.

Resultados. La mortalidad total bruta fue del 4,3%, la neonatal 9,2%. Se observó una diferencia estadísticamente significativa (= 219, p< 0,0001) de distribución por grupo etario y de RACHS-1. El análisis logístico indicó que no hay diferencias estadísticamente significativas (p> 0,05) de mortalidad entre los grupos etarios agrupados por RACHS-1 y que, mientras este último es un poderoso factor predictivo de mortalidad (p> 0,001), la edad no lo es (p= 0,8). Utilizando la unidad uno del RACHS-1 como grupo control, las razones de probabilidades (odds ratio) de las distintas edades fueron 2,1 (IC 95%: 1,6-2,7) por cada unidad de RACHS-1.

Conclusiones. La edad de la operación no resultó un factor de riesgo independiente para las mortalidades.

El RACHS-1 resultó un factor de riesgo de mortalidad de alto valor predictivo, no hubo diferencias de mortalidad entre los grupos etarios al ser agrupados por RACHS-1.

Palabras clave: cirugía cardiovascular, cardiopatías congénitas, riesgo, mortalidad.






Probióticos en diarrea aguda infecciosa

KAHN CH, MARIANA; FUENTES D, FRANCISCA  y  VILLARROEL M, GUISELLA.
Probióticos en diarrea aguda infecciosa. Rev. chil. pediatr. [online]. 2009, vol.80, n.2, pp. 129-136. ISSN 0370-4106.

Probióticos en diarrea aguda infecciosa. Rev. chil. pediatr. [online]. 2009, vol.80, n.2, pp. 129-136. ISSN 0370-4106.

Antecedentes: La diarrea aguda infecciosa en niños constituye un problema a nivel mundial y se traduce en desnutrición, morbilidad y muerte.

Objetivos: Determinar la utilidad de los probióticos en el tratamiento de la diarrea aguda infecciosa en los niños mediante la revisión de la información científica disponible en forma de meta-análisis.

Material y Métodos: Se realizó una búsqueda detallada en bases de datos electrónicas de uso frecuente. Cuatro de los artículos encontrados cumplían con los criterios de inclusión.

Resultados: Los cuatro meta-análisis revisados evidenciaron que la administración de probióticos en niños con diarrea aguda infecciosa disminuía la duración del cuadro en aproximadamente un día con mínimos efectos adversos.

Conclusiones: A pesar de las limitaciones metodológicas de los trabajos analizados, la mayoría de los estudios presentan una misma tendencia al observar beneficio en el uso de los probióticos en diarrea aguda infecciosa en niños. Lo anterior le otorga mayor consistencia a la asociación. En general, el uso de probióticos en niños con diarrea aguda infecciosa sería útil en la práctica clínica diaria, disminuyendo la duración de la diarrea en aproximadamente un día.

Palabras llave : diarrea aguda; probióticos; niños.






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