Miriam A. Bonadeo, M�nica Marenghi, Florencia Bassi, María E.
Fern�ndez, María I. Lago, �ngel Piacentini y Carlos Rodr�guez
Bertoni
Arch.argent.pediatr 2005; 103(6):491-496 / 491
Evaluación del grado de satisfacci�n del personal m�dico en un
hospital de pediatría
30 de marzo 2006
RESUMEN
Introducción. El gran desaf�o para toda la organización de salud
es encontrar la forma de satisfacer las necesidades de los dem�s, de
los médicos en nuestro caso. Se debe tener en cuenta que la
satisfacci�n laboral ha sido poco estudiada entre los trabajadores
de la salud.
Objetivos. Describir el grado de satisfacci�n de un grupo de
médicos del Hospital �Dr. Pedro de Elizalde�, para elaborar
propuestas tendientes a optimizar la calidad de la atenci�n.
Población, material y m�todos. Se realizaron setenta
encuestas a médicos de planta que desempe�an sus tareas en el
Hospital �Dr. Pedro de Elizalde�, con m�s de diez a�os de antig�edad
en la instituci�n. No incluimos médicos con cargos de conducci�n en
nuestro trabajo. Se cargaron los datos en planillas de Excel. Se
emple� un dise�o metodol�gico descriptivo, transversal,
observacional.
Resultados. Del total de las preguntas, el 50% tuvieron
respuesta satisfactoria (en gran medida-moderadamente), 15%
mostraron satisfacci�n intermedia (poco) y 35%, evidenciaron
insatisfacci�n, relacionada con: salarios bajos, espacio f�sico
inadecuado, excesiva carga de trabajo, excesiva demanda de los
pacientes, falta de realización de trabajos de investigación, falta
de participación en la toma de decisiones en lo que compromete al
servicio en el que trabajan.
Conclusi�n. Si bien el 50% de los encuestados demostr�
satisfacci�n, deber�amos abocarnos a la mejora de aquellos �tems que
generaron mayor conflicto.
Palabras clave: satisfacci�n profesional, encuesta, calidad
de atenci�n
http://www.sap.org.ar/staticfiles/archivos/2005/arch05_6/491.pdf

Falkner, B.; Gidding, S.S.; RamirezGarnica, G.; Wiltrout, S.A.; West,
D.; Rappaport, E.B.
Vol: 148, Nro: 2, P�gs. 195 - 200. Fecha: 01/02/2006
Journal of Pediatrics
The relationship of body mass index and blood pressure in
primary care pediatric patients
30 de marzo 2006
Objetivo: Determinar si una asociación de sobrepeso, o el
riesgo de sobrepeso, y la tensi�n arterial puede ser descubierta en
niños en sitio primario de atenci�n pediátrica.
Dise�o de estudio: Se examinaron datos de atenci�n
primaria en el registro electrónico m�dico (EMR) en 18,618 niños
entre 2 a 19 a�os. Cada ni�o fue clasificado sobre la base de la
edad e �ndice de masa corporal por sexo (BMI), percentilados como de
peso normal (BMI < p85), en peligro de sobrepeso (BMI entre p 85 y
95), o el sobrepeso (BMI> = p 95). La distribuci�n Z del BMI y de la
talla fueron calculados. Las tensiones arteriales sist�lica y
diast�lica fueron comparadas entre grupos de BMI por edad y sexo.
Resultados: 16.7 % estaban en peligro de sobrepeso y el
20.2 % resultaron con sobrepeso. Con el aumento de BMI hubo un
aumento significativo la tensi�n arterial sist�lica (P <.001) y la
tensi�n arterial diast�lica (P <.001). La asociación de tensi�n
arterial m�s alta con el aumento de BMI estuvo presente en todas las
categorías de edad.
Conclusiones: Estos datos verifican el alto predominio de
sobrepeso en la niñez. El efecto de sobrepeso sobre la tensi�n
arterial est� presente en la niñez y puede ser descubierto a�n en
niños tan pequeños entre 2 y 5 a�os.

Uldall, P.; Alving, J.; Hansen, L.K.; Kibaek, M.; Buchholt, J.
THE MISDIAGNOSIS OF EPILEPSY IN CHILDREN ADMITTED TO A
TERTIARY EPILEPSY CENTRE WITH PAROXYSMAL EVENTS
Archives of Disease in Childhood
Vol: 91, Nro: 3, P�gs. 219 - 221. Fecha: 01/03/2006
22 de marzo 2006
Objetivos: Determinar la proporci�n de niños admitidos en
un centro de epilepsia terciaria, quienes no tenían la epilepsia.
M�todos: En un estudio observacional, retrospectivo, todos
los casos de 223 niños admitidos en 1997 fueron examinados. La
referencia fue hecha del departamento local de Pediatria en el 51 %
de casos, otros departamentos en el 27 %, y de médicos generales o
especialistas en el 22 %. La duda en cuanto al diagnóstico de
epilepsia fue expresada en la nota de remisi�n en el 17 %. En la
admisión, el 86 % estaba en tratamiento antiepil�ptico. Durante la
admisión todos los niños fueron sujetos a una observación
comprensiva intensiva y en el 62 % se monitoriz� EEG
Resultados: El 39 % (87/223) no tuvo epilepsia. En el 30 %
de niños (55/184) referidos sin alguna duda sobre el diagnóstico de
epilepsia, este fue refutado. De los 159 niños admitidos por primera
vez, 75 (el 47 %) fueron egresados con un diagnóstico de crisis no
epil�pticas. De 125 niños admitidos por primera vez sin duda en el
diagnóstico de epilepsia, 44 (el 35 %) no tenían epilepsia.
Episodios ausencia fueron los m�s frecuentemente encontrados en los
eventos parox�sticos no epil�pticos. Crisis no epil�pticas
psicog�nicas se encontraron en 12 niños. Un total de 34 (el 15 %)
habían reducido su medicamento y posteriormente 22 (el 10 %) lo
habían disminuido antes de la admisión.
Conclusi�n: El presente estudio apoya la opini�n de que el
diagnóstico err�neo de epilepsia es com�n. El m�dico tratante
deber�a ser cauteloso en el diagnóstico, sobre todo en episodios de
ausencia. Una re-evaluación diagn�stica deber� ser realizada en
casos dif�ciles de eventos parox�sticos continuos para evitar el
tratamiento con drogas innecesarias y restricciones en el estilo de
vida del ni�o.

Hutton, J.L.; Pharoah, P.O.D.
LIFE EXPECTANCY IN SEVERE CEREBRAL PALSY
Archives of Disease in Childhood
Vol: 91, Nro: 3, P�gs. 254 - 258. Fecha: 01/03/2006
22 de marzo 2006
Resumen
La par�lisis cerebral comprende un componente importante de la
pr�ctica pediátrica y obst�trica y tiene grandes implicaciones
medicolegales. El pron�stico para la supervivencia en la par�lisis
cerebral determina que se haga una provisi�n financiera en casos que
entran a litigio. La calidad de datos y la estimación de los m�todos
son cr�ticas. La estimación de la probabilidad de supervivencia en
la par�lisis cerebral basada en la experiencia clínica obliga a
serios errores a no ser que puedan producirse datos num�ricos. solo
un análisis actuarial basado en una tabla de est�ndar de vida de los
casos de par�lisis cerebral permitir� una estimación v�lida de
supervivencia. La construcci�n de la tabla requiere una cohorte
total de los casos de par�lisis cerebral con su fecha de nacimiento.
Cada caso debe conformarse a una definici�n espec�fica del s�ndrome.
La notificación de todo los que mueren, con su fecha de muerte es
obligatoria. La estimación de la probabilidad de supervivencia seg�n
la severidad de incapacidad funcional requiere de criterios de
definici�n espec�ficos para cada categoría de severidad y para
aquellas categorías que son mutuamente excluyentes. La supervivencia
es considerablemente m�s pobre en aquellos con la incapacidad
severa. Incapacidad severa cognoscitiva, motora ( manual y
ambulatoria), y h�ndicaps visuales tienen efectos independientes
sobre la probabilidad de supervivencia. La incapacidad auditiva
severa no adiciona información adicional cuando las otras cuatro
categorías de incapacidad funcional est�n incluidas.

Nichols, J.F.; Rauh, M.J.; Lawson, M.J.; Ji, M.; Barkai, H.S.
PREVALENCE OF THE FEMALE ATHLETE TRIAD SYNDROME AMONG HIGH
SCHOOL ATHLETES
Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine Vol: 160, Nro: 2,
P�gs. 137 - 142. 01/02/2006
15 de marzo 2006
Objetivo: Estimar la prevalencia de la tr�ada de atleta
femenina (desorden en la alimentación, irregularidad menstrual, y
densidad �sea baja) entre atletas de Higth school..
Dise�o: Estudio transversal de observación.
Lugar: Higth school.
Participantes: Se reclutaron 170 atletas femeninos
representando 8 deportes, de 6 institutos en California del sur.
Variables principales: El desorden alimentario y el estado
menstrual fueron determinados por cuestionarios asistidos por
entrevistador. La densidad �sea fue medida por absorsiometr�a dual
de cadera, columna (L1-L4), y el corporal total.
Resultados: Entre todas las atletas, 18.2 %, 23.5 %, y
21.8 % tuvieron criterios de desorden alimentario, irregularidad
menstrual y densidad �sea baja, respectivamente. Diez muchachas (5.9
%) tuvieron criterios para 2 componentes de la tr�ada, y 2 (1.2 %)
tuvieron criterios para los 3 componentes. Las atletas
Oligomenorr�icas /amenorr�icas tuvieron un mayor desorden en la
alimentación (1.55 +/-1.60 contra 1.04 +/-1.27; P =.02) y mayor
calificación global del Cuestionario de Desorden para comer (1.68
+/-1.20 contra 1.33 +/-1.14; P =.03) que las atletas eumenorr�icas.
Despu�s de controlar la edad, la edad de menarca, el �ndice de masa
corporal, la raza/identidad �tnica, y el tipo de deporte, las
atletas con oligomenorrea/amenorrea tuvieron menor densidad �sea
para el troc�nter (0.884 +/-0.090 g (.) cm (-2)) que las atletas
eumenorr�icas (0.933 +/-0.130 g (.) cm (-2); P =.04)
Conclusiones: El predominio de la tr�ada de atleta
femenina fue bajo en nuestra muestra; sin embargo, un porcentaje
sustancial de las atletas puede tener riesgo para la salud a largo
plazo asociadas al desorden en la alimentación, irregularidad
menstrual y densidad �sea baja. La participación en la b�squeda de
estos componentes debe ser orientada como un abordaje preventivo
para identificar atletas de alto riesgo.

JM Moreno Villares(1) L Oliveros Leal(1)
R Torres Peral(1) C Luna Paredes(2)
A Mart�nez-Gimeno(2) G García-Hern�ndez(2)
�C�MO CRECEN LOS LACTANTES DIAGNOSTICADOS DE ALERGIA A
PROTE�NAS DE LECHE DE VACA?
An Pediatr (Barc) 2006; 64: 244 - 247 Volumen 64 - N�mero 03 p.
244 � 247. Mi�rcoles 1�. De marzo 2006
15 de marzo 2006
Introducción: Aproximadamente el 2-3 % de los lactantes
sufren alergia a prote�nas de leche de vaca (APLV). El tratamiento
consiste en su eliminación de la dieta. Algunos estudios han
demostrado una disminuci�n del crecimiento en aquellos niños con
APLV y dieta exenta en l�cteos.
Objetivos: Evaluación del crecimiento al a�o y a los 2 a�os
de edad de una cohorte amplia de lactantes diagnosticados de APLV.
Material y m�todos: Estudio observacional, longitudinal y
retrospectivo de todos los lactantes diagnosticados de APLV en el
per�odo 2000-2001. Se recogieron datos relativos a la cronolog�a y
tipo de alimentación, presencia de alergia a otros alimentos,
dermatitis at�pica u otros s�ntomas de alergia, duración de la APLV
y datos antropom�tricos (peso y talla) en el momento del
diagnóstico, al a�o y 2 a�os de edad. Los datos antropom�tricos se
expresan como puntuación Z.
Resultados: Fueron diagnosticados de APLV 141 niños (71 niños
y 70 ni�as). Un total de 67 niños (47,5 %) presentaron dermatitis
at�pica y 36 (25,5 %) sibilancias. El 27 % tuvo alergia a otros
alimentos adem�s de la leche. solo el 21,3 % de los niños habían
superado la APLV a los 2 a�os de edad, de los que el 37 % lo
hicieron en el primer a�o. La puntuación Z para el peso fue 0,5 al
nacimiento, 0,25 en la primera visita; 0,25 al a�o y 0,19 a los 2
a�os. La puntuación Z para la talla fue de 10,26, 10,64 y 10,35 en
el momento del diagnóstico, al a�o y a los 2 a�os de edad,
respectivamente. La alergia a otros alimentos, la presencia de
dermatitis at�pica o de sibilancias resultaron en una diferencia
significativa de la puntuación Z del peso con respecto a los que
solo presentaron alergia a APLV.
Conclusiones: Los niños con APLV que toman una f�rmula de
sustituci�n (hidrolizado o preparado de soja) tienen, a los 2 a�os
de edad, un desarrollo ponderoestatural similar al de la población
sana, aunque se apreci� una tendencia a mejor percentil de talla que
de peso. La multialergia alimentaria, as� como la presencia de
dermatitis o sibilancias, parecen ser factores que afecten al estado
nutricional del ni�o con APLV.
Palabras clave: Alergia. Prote�nas de leche de vaca. Dermatitis
at�pica. Lactantes.
(1) HaUnidad de Nutrici�n Clínica. Hospital
Universitario 12 de Octubre. Madrid. España
(2) Secci�n de Neumolog�a y Alergia Infantil. Hospital Universitario
12 de Octubre. Madrid. España

R Rodr�guez Piedra(1) A Seoane Lago(1)
JL Pedreira Massa(2)
Niños CONTRA Niños: EL BULLYING COMO TRASTORNO EMERGENTE
Anales de Pediatría Mi�rcoles 1 Febrero 2006. Volumen 64 - N�mero 02 p. 162 - 166
7 de marzo 2006
Art�culo especial
Cada vez son m�s los niños que llegan a la consulta con cuadros
diversos que tienen como trasfondo un maltrato en el colegio. Se
define la conducta bullying como la violencia mantenida, f�sica o
mental, guiada por un individuo en edad escolar o por un grupo y
dirigida contra otro individuo tambi�n en edad escolar que no es
capaz de defenderse a s� mismo en esta situación, y que se
desarrolla en el �mbito escolar.
En este tipo de conductas est�n implicados: el agresor, el agredido,
el grupo de los propios escolares, la propia instituci�n
(profesores, equipos psicopedag�gicos y equipos directivos) y las
familias (la del agresor, la del agredido y las asociaciones de
padres).
El bullying es un tipo de trastorno que se puede incluir en alguna
de las tipolog�as descritas por Terr para el trastorno de estr�s
postraum�tico en la infancia, en concreto en el tipo II o cr�nico y
en el tipo III o mixto (cr�nico con fases de reactivación aguda).
Estudios longitudinales relacionan la asociación entre haber
padecido bullying en la etapa escolar y la posibilidad de estar
incluidos en fen�menos de mobbing, la mayoría de las veces como
acosado laboral.
Sorprende en este tema el pacto de silencio que acontece entre los
compa�eros. La actitud de las instituciones escolares es percibida
m�s tolerante con los agresores que con los sujetos v�ctimas del
bullying.
Palabras clave: Acoso. Bullying. Estr�s postraum�tico.
Infancia. Psicopatolog�a del desarrollo.
(1)Hospital Universitario Pr�ncipe de Asturias.
Alcal� de Henares
(2)Hospital Infantil Universitario Ni�o Jesús. Madrid. España

Szajewska, H.; Horvath, A.; Koletzko, B.; Kalisz, M.
EFFECTS OF BRIEF EXPOSURE TO WATER, BREAST-MILK SUBSTITUTES,
OR OTHER LIQUIDS ON THE SUCCESS AND DURATION OF BREASTFEEDING: A
SYSTEMATIC REVIEW
Acta Paediátrica
Vol: 95, Nro: 2, P�gs. 145 - 152. Fecha: 01/02/2006
7 de marzo 2006
Objetivo: Evaluar sistem�ticamente el efecto de alimentos o l�quidos
suplementarios durante los primeros d�as de vida sobre la duración
de amamantamiento total y la tasa de amamantamiento exclusivo entre
niños sanos.
M�todos: Se usaron t�rminos médicos y expresiones libres para la b�squeda
de estudios relacionados con alimentación al seno en MEDLINE,
EMBASE, Cumulative Index to Nursing and Allied Health (CINAHL), la
Biblioteca Cochrane, y La Liga de la Leche. Solo se consideraron
para inclusi�n estudios aleatorizados y controlados (EAC).
Resultados: De 56 estudios cl�nicos potencialmente relevantes identificados,
solo un EAC (170 infantes) tuvo los criterios de inclusi�n para esta
revisi�n sistem�tica. En este estudio, la alimentación de f�rmula
era considerablemente m�s frecuente a la 4� semana en el grupo
experimental en el cual la alimentación al seno hab�a sido
complementada con glucosa del 5 % ad libitum durante los primeros 3
d�as de vida (la n = 83) que en el grupo control exclusivamente
criado con el pecho (la n = 87) (p <0.05). En la 16� semana, el
porcentaje de las madres que siguieron amamantando, exclusivamente o
parcialmente, era considerablemente inferior en el grupo
experimental que en el grupo de control (p <0.01).
Conclusi�n: Estos resultados dejan incertidumbre considerable sobre el efecto
de la exposición breve al agua, substitutos de leche materna, u
otros l�quidos sobre el �xito y la duración de amamantamiento.
