Rev. chil. pediatr., feb. 2006, vol.77, no.1, p.27-33. ISSN
0370-4106

Dres. Rodolfo P. Moreno*, C. Gustavo Caprotta*, Roxana Ja�n**, Jos�
L. Araguas*, Pedro Pacheco**, Cecilia Chede**, Roberto M. Pena* y
Mariela Ghiggi**
Arch.argent.pediatr 2006; 104(1):15-22 / 15
Intuba ci�n endotraqueal:
complicaciones inmediatas en dos unidades de cuidados intensivos
pedi�tricos
23 de mayo 2006
Intro ducci�n. La intubación endotraqueal es uno de los
procedimientos de mayor frecuencia en las unidades de cuidados
intensivos pedi�tricos. Hay pocos trabajos que eval�an las
complicaciones que la misma ocasiona, y la mayoría de ellos est�n
realizados en pacientes adultos.
Objetivos. Identificar las complicaciones relacionadas con
la intubación endotraqueal en dos unidades de cuidados intensivos
pedi�tricos. Conocer la forma de realización del procedimiento.
Determinar las drogas m�s frecuentemente utilizadas en el mismo.
Población, material y m�todos.
Criterios de inclusi�n: Todos los pacientes internados
entre el 01 de enero de 2001 y el 31 de diciembre de 2001 que
requirieron intubación endotraqueal.
Dise�o: Estudio descriptivo y prospectivo.
Resultados. Se evaluaron 116 procedimientos. La media de
edad de los pacientes fue de 24,3 meses; 53% menores de 6 meses. La
causa m�s importante de intubación fue patolog�a respiratoria: 83
pacientes (71,6%). La intubación fue orotraqueal en el 100% de los
pacientes. El tama�o de tubo endotraqueal fue adecuado en un 81% y
se necesit� m�s de un intento en el 22%. Se registraron 54
complicaciones (46,5%): leves 42 y graves 12 (22%). El tubo
endotraqueal desplazado detectado por clínica fue la complicación
m�s frecuente, seguido por bradicardia, tubo endotraqueal desplazado
detectado por Rx de t�rax, intubación en bronquio derecho y
atelectasia de v�rtice derecho. Las intubaciones fueron no
programadas (emergencia) en 65 oportunidades (56%) y las programadas
en 51 (43,9%). La incidencia de complicaciones fue m�s elevada en
las intubaciones no programadas (61,5%) que en las programadas
(27,4%). Esta diferencia fue estadísticamente significativa (RR=
2,24; IC95%: 1,38-3,64). Las drogas m�s utilizadas fueron midazolam
(81%), fentanilo (50,8%), ketamina (44,8%) y pancuronio (34,4%).
Conclusiones. La mayoría de las complicaciones fueron
leves, hubo 22% de complicaciones graves y ninguna fatal. Todos los
pacientes fueron monitorizados durante el procedimiento. Midazolam,
fentanilo y ketamina fueron las drogas m�s utilizadas.
Palabras clave: intubación endotraqueal, complicaciones,
efectos adversos, terapia intensiva pediátrica.
Art�culo original
* Unidad de Cuidados Intensivos Pedi�tricos.
Hospital Municipal Materno Infantil de San Isidro �Dr. Carlos A.
Gianantonio�.
** Unidad de Cuidados Intensivos Pedi�tricos. Hospital de Clínicas
�Jos� de San Mart�n�. Universidad de Buenos Aires. Correspondencia:
Dr. Rodolfo P. Moreno morenopablorod@hotmail.com

M L�pez Maestro(a)
CR Pall�s Alonso(a) M�C Muñoz Labi�n(b)
M�C Barrio Andr�s(c) C Medina L�pez(c)
J de la Cruz B�rtolo(d)
ANALES DE PEDIATRIA, An Pediatr (Barc) 2006; 64: 422 - 427
Lunes 1 Mayo 2006. Volumen 64 - N�mero 05 p. 422 - 427
Uso de la CPAP en la estabilización inicial de los niños con
un peso al nacimiento menor de 1.500 g
17 de mayo 2006
Antecedentes: La introducción de la presi�n positiva continua
en v�a a�rea (CPAP) ofrece una posibilidad diferente de manejo del
reci�n nacido con un peso menor de 1.500 g, especialmente en los
niños menores de 1.000 g, permitiendo disminuir el uso de
surfactante sin empeorar su pron�stico.
Objetivos: Comparar la frecuencia de uso de surfactante en
los niños prematuros antes y despu�s de introducir la CPAP para su
estabilización inicial. Comparar la frecuencia de neumot�rax,
displasia broncopulmonar, mortalidad, lesión grave del sistema
nervioso central, d�as de ingreso y d�as de intubación.
M�todos: Estudio de evaluación antes y despu�s en reci�n
nacidos con un peso menor de 1.500 g en un hospital terciario
durante dos per�odos. Grupo 1: 78 niños nacidos durante el a�o 2001;
grupo 2: 80 niños nacidos desde junio 2003 hasta febrero 2004. Los
niños pertenecientes al grupo 1 recibieron un tratamiento
convencional (intubación y administración de surfactante en
paritorio). En el grupo 2 la CPAP se introdujo para la
estabilización inicial de estos niños.
Resultados: En el grupo 1 la media de peso fue 1.059 6 309 g
y en el grupo 2 fue 1.127 6 295 g (p 5 0,15). La media de edad
gestacional fue 29 6 3,3 semanas en el grupo 1 y 29 6 2,8 semanas en
el grupo 2 (p 5 1). Se intubaron en paritorio 54 % niños en el grupo
1 frente a 31 % en el grupo 2 (p 5 0,004). El surfactante se us� en
el 68 % de los niños frente a 49 % del grupo 2 (riesgo relativo [RR]
5 1,34 [1,06-1, 83]). La media de d�as intubados fue 4 6 11 en el
grupo 1 frente a 2,7 6 5,8 (p 5 0,15). La displasia broncopulmonar a
las 36 semanas de edad corregida fue el 19 % en el grupo 1 y 14, 5 %
en el grupo 2 (RR 5 1,34 [0,63-2,84] ). La media de d�as con ox�geno
fue de 34 6 47 y 21 6 25 (p 5 0,04). La enterocolitis necrosante fue
el 3,8 % en el primer grupo y 8,7 % en el segundo grupo (RR 5 0,43
[0,11-1,63] ). La mortalidad y la frecuencia de neumot�rax fueron
similares en ambos grupos. En el subgrupo de los niños nacidos con
una edad gestacional menor de 28 semanas tampoco se encontraron
diferencias.
Conclusiones: El uso de la CPAP para la estabilización
inicial de los niños prematuros no ha asociado incremento en la
patolog�a neonatal, disminuyendo el uso del surfactante, incluso se
observ� una disminuci�n en el n�mero de d�as que precisaron
suplemento de ox�geno, sin que se hayan asociado efectos adversos,
aunque todav�a no se disponen de datos de seguimiento a largo plazo.
Palabras clave: CPAP. Prematuridad. Surfactante.
(a) Servicio de Neonatolog�a. Hospital 12
de Octubre. Madrid.
(b) Servicio de Neonatolog�a. Hospital de
Fuenlabrada. Madrid. España.
(c) Servicio de Neonatolog�a. Hospital 12 de
Octubre. Madrid.
(d) Servicio de Neonatolog�a. Hospital de
Fuenlabrada. Madrid. España.

JA Belmonte Torras(a) D Mar�n de la Cruz(b)
JM� Su�� García(c) I Gonz�lez Ala�a(d)
J Reg�s Bech de Careda(e) A Guinot Madridejos(f)
ANALES DE PEDIATRIA, An Pediatr (Barc) 2006; 64: 468 - 473
Lunes 1 Mayo 2006. Volumen 64 - N�mero 05 p. 468 - 473
Quemaduras por manipulación de encendedores
17 de mayo 2006
Objetivo: Describir las caracter�sticas de los pacientes
que han precisado hospitalización por quemaduras producidas por
llama en relación con la manipulación de encendedores, y revisar el
estado actual de su prevención.
Pacientes y m�todos: Estudio retrospectivo de historias
clínicas de los pacientes afectados de quemaduras por llama y/o
inhalación de humo (de 0 a 14 a�os) ingresados durante m�s de 24 h
en nuestro Hospital entre el a�o 2000 y 2004. De ellos,
seleccionamos los accidentes producidos en relación con la
manipulación de encendedores. Se estudiaron las siguientes
variables: edad, sexo, mecanismo, superficie corporal quemada (SCQ),
grado de profundidad, duración del ingreso, pacientes que
requirieron injerto cut�neo, mortalidad y secuelas.
Resultados: Se ha evaluado 22 pacientes, por parte de los
niños. El 76 % eran varones. El rango de edad fue desde 1,5 a�os
hasta los 14 a�os. Diez fueron menores de 6 a�os (45 %) y 12 tenían
6 o m�s a�os (55 %). El porcentaje de SCQ fue variable, siendo el
grupo m�s numeroso, con el 64 %, el que presentaba quemaduras en
menos del 10 % de SCQ y encontrado un porcentaje del 27 % (6
pacientes) con superficie de gran quemado (> 20 % SCQ). La estancia
media fue de 25 d�as (l�mites: 4-58 d�as). El 77 % precisaron
cirug�a, principalmente desbridamiento y autoinjerto cut�neo. El 33
% presentaron secuelas, siendo la m�s grave la de un paciente con
encefalopat�a hip�xico-isqu�mica, por inhalación de humos y CO que
desarroll� secuelas psicomotoras graves y falleci�, posteriormente,
al cabo de 3 meses por complicaciones infecciosas relacionadas con
su encefalopat�a de grado profundo. En total fallecieron 2 pacientes
(9 %).
Conclusiones: La producci�n de quemaduras por la manipulación
de encendedores en los niños origina una morbilidad importante que
justifica establecer una mejor prevención de estos accidentes,
mediante la educación de la población. Deber�an existir medidas de
tipo legislativo en España, al objeto de incorporar dispositivos de
seguridad en los encendedores, para niños menores de 5 a�os.
Palabras clave: Quemaduras por llama. Encendedores.
Prevención de accidentes.
(a) Servicios de Pediatría y Adolescentes.
Hospital Universitario Vall d'Hebron. Barcelona. España.
(b) Servicios de Cirug�a Pl�stica. Hospital
Universitario Vall d'Hebron. Barcelona. España.
(c) Servicios de Pediatría y Adolescentes.
Hospital Universitario Vall d'Hebron. Barcelona. España.
(d) Servicios de Cirug�a Pl�stica. Hospital
Universitario Vall d'Hebron. Barcelona. España.
(e) Servicios de Cirug�a Pediátrica. Hospital
Universitario Vall d'Hebron. Barcelona. España.
(f) Servicios de Cirug�a Pl�stica. Hospital
Universitario Vall d'Hebron. Barcelona. España.

Dres. Miguel Tregnaghi*, Ana Ceballos*, Ricardo Ruttimann**,
Pascal Peeters**,
Jorge P. Tregnaghi*, Jos� Ussher*, M�nica Rodriguez*, Lidia
Carvajal*,
Silvia Yudowski*, Adriana Bortolin*, Ilide De Lisa*, Alicia Oller* y
Hugo Robledo*
Archivos Argentinos de Pediatría - Vol. 104 Nro 1 - Febrero 2006
Vigilancia epidemiol�gica activa de la enfermedad neumoc�cica
en lactantes, en el �mbito ambulatorio y en la internación
17 de mayo 2006
Introducción. El objetivo del trabajo fue investigar la
incidencia de enfermedad invasiva por Streptococcus pneumoniae en
pacientes hospitalizados y ambulatorios atendidos en centros de la
ciudad de C�rdoba, Argentina.
Población, material y m�todos. Este estudio de incidencia
se realiz� entre diciembre de 1999 y noviembre de 2002. Se
obtuvieron hemocultivos en todos los pacientes de 2 a 23 meses de
edad con sospecha de la enfermedad (temperatura axilar ≥ 39 �C,
sospecha clínica de neumon�a o sospecha clínica de otra enfermedad
invasiva por Streptococcus pneumoniae). A los pacientes con
sintomatolog�a respiratoria y temperatura <39 �C, se les realiz�
radiograf�a de t�rax y a los que presentaban neumon�as con
condensación, se les realiz� hemocultivo. Tanto la información
demogr�fica y patol�gica como la evoluci�n de la enfermedad se
consignaron en una hoja de toma de datos.
Resultados. La incidencia global de enfermedad invasiva
por S. pneumoniae fue de 206,8 por 105/a�o, mayor en los pacientes
de 6 a 17 meses. Entre las formas de presentación de la enfermedad
se encontraron: 47,5% (IC 95% 40,0-55,0) de bacteriemia sin foco;
45,8% (IC 95% 38,4-53,4) de neumon�a; 3,9% (IC 95% 1,7-8,2) de
meningitis y 2,8% (IC 95%1,0- 6,7) de abscesos. El serotipo m�s
frecuente fue el 14 en el 45,6% de los aislamientos, seguido del 6B
y 1 con ambos en el 10,8% de los casos. Durante la vigilancia se
encontr� un 68% de cepas sensibles, 26% con resistencia intermedia y
6% resistentes a penicilina.
Conclusiones. La tasa de incidencia de la enfermedad
invasiva por S. pneumoniae en niños de C�rdoba se sit�a en valores
elevados en comparación con Latinoam�rica y Europa, probablemente
revelada por la pesquisa de la enfermedad, que en este estudio se
realiz� en pacientes ambulatorios que representaron m�s de la mitad
del total de aislamientos.
Palabras clave: incidencia, enfermedad invasiva, pesquisa.
* Centro de Desarrollo de Proyectos Avanzados.
**Glaxo
Smith Kline Biological�s .
Aclaración de intereses:
Estudio desarrollado con el apoyo de Glaxo Smith Kline Biological�s.
Szymankiewicz, M.; MatuszczakWleklak, M.; Vidyasagar, D.; Gadzinowski, J.
Journal of Perinatal Medicine
Vol: 34, Nro: 3, P�gs. 220 - 225. Fecha: 01/05/2006
Retrospective diagnosis of hypoxic myocardial injury in
premature newborns
9 de mayo 2006
La asfixia perinatal tiene un alto impacto sobre la mortalidad,
morbilidad y desenlace neurol�gico. Son bien reconocidos los efectos
hip�xicos sobre el cerebro, ri��n y sistema gastrointestinal en el
neonato. Si bien se conoce que la hipoxia tambi�n afecta la funci�n
cardiaca, hay pocos estudios que cuantifiquen el da�o mioc�rdico en
niños prematuros que sufrieron hipoxia.
Objetivo: Investigar la utilidad de la troponina cardiaca
(cTnT) y de la fracci�n MB de la creatinkinasa (CK-MB) en el
diagnóstico de da�o mioc�rdico debido a hipoxia al nacer y
correlacionar estos marcadores con funciones cardiacas medidas por
ecocardiograma.
M�todos: Estudiamos 43 neonatos pret�rmino 21 con asfixia
al nacer y 22 controles. Los estudios ecocardiogr�ficos y la
determinación cuantitativa de cTnT y CK-MB en suero, fueron
realizadas entre las 12 y 24 hs de vida.
Resultados: Los niveles de cTnT y CK-MB fueron mayores en
niños asfixiados comparados con los controles (0.287�0.190 vs 0.112
� 0.099 ng/ml, p<0.001) y (18.35�14.81 vs 11.09�5.17 ng/mL p<0.05.
Entre los controles, observamos un valor elevado de cTnT en aquellos
con s�ndrome de dificultad respiratoria. Encontramos un decremento
en al fracci�n de eyecci�n (p<0.05) y un incremento en la
insuficiencia tricuspidea (p<0.01) en neonatos asfixiados.
Conclusiones: cTnT y CK-MB son fuertes indicadores de da�o
mioc�rdico debido a hipoxia perinatal. Los niveles de cTnT fueron
mas fuertemente relacionados con SDR.
Suwandhi, E.; Ton, M.N.; Schwarz, S.M.
Pediatric Annals
Vol: 35, Nro: 4, P�gs. 259 - 266. Fecha: 01/04/2006
Gastroesophageal reflux in infancy and childhood
9 de mayo 2006
ERGE es una raz�n com�n de visitas pediátricas y referencias a un
gastroenter�logo pedi�trico. Esta condici�n con frecuencia es
benigna, y es autolimitada en muchos niños. Aunque una historia
cuidadosa y el examen completo f�sico por lo general sean
suficientes para diagnosticar ERGE, un alto �ndice de sospecha debe
ser mantenido para otros diagnósticos asociados con emesis
recurrente, incluyendo des�rdenes metab�licos, as� como para otras
condiciones gastrointestinales, como estenosis pilorica y las
anormalidades de rotación intestinal. Modificaciones conductuales y
en el estilo de vida pueden ser indicadas emp�ricamente al
diagnosticar y manejar un caso sospechado de ERGE no complicado.
Cuando esto falla, la terapia m�dica puede ser iniciada, empleando
aumento o el acercamiento de disminuci�n gradual con un PPI o H2RA.
Con la eficacia probada de PPI y su disponibilidad a niños, el
tratamiento m�dico se ha hecho el pilar de terapia en pacientes
severamente afectados. Sin embargo, la cirug�a antireflujo todav�a
es extensamente realizada en niños con ERGE. (2) . Los Pediatras y
otros proveedores de cuidado primarios a menudo manejan a infantes
(hijos) y niños que tienen ERGE, antes de referirlos al
gastroenter�logo pediatra. De ah�, ellos tienen la responsabilidad
de educar a niños y familias sobre ERGE, su historia natural,
complicaciones, y opciones terap�uticas. Una historia cuidadosa y el
examen f�sico, el empleo informado de estudios diagnósticos, y un
abordaje consistente del tratamiento m�dico son los principios
importantes que requieren para garantizar el �xito del manejo del
ERGE en infantes y niños.

Renko, M.; Kontiokari, T.; JounioErvasti, K.; Rantala, H.; Uhari, M.
Vol: 95, Nro: 3, P�gs. 359 - 363. Fecha: 01/03/2006
Disappearance of middle ear effusion in acute otitis media
monitored daily with tympanometry
2 de mayo 2006
Antecedentes: La desaparici�n de efusi�n de o�do medio es uno de
los resultados m�s importantes en el tratamiento de la otitis media
aguda (OMA).
Objetivo: Evaluar la duración de efusi�n en
OMA tratado con antimicrobianos y encontrar lols factores que
influyen en ello.
M�todos: Los padres de 90 niños con OMA
supervisaron diariamente la desaparici�n de efusi�n con
timpanometr�a. Los niños seleccionados al azar, fueron tratados con
amoxicilina oral o con cefuroxime-axetil por 10 d. Se supervis�
diariamente por 14 d�as o hasta que la timpanometr�a fuera normal en
ambos o�dos (curva A o C). Otoscop�a neum�tica se realiz� cada 2
semanas.
Resultados: El Timpanograma normal se obtuvo
en un tiempo promedio de 7.5 d (rango 1-58 d) en 75 pacientes
satisfactoriamente revisados. En dos terceras partes (el 69 %) de
ellos, efusi�n resolvi� en 14 d. La duración media de efusi�n no
difiri� considerablemente entre los dos grupos de tratamiento (8
contra 7 d�as, p = 0.7). Los niños que tenían OMA unilateral curaron
m�s r�pidamente que aquellos con AOM bilateral (5 contra 19 d, p
<0.001). En análisis de regresi�n log�stica ajustado para edad, la
efusi�n bilateral explic� el fracaso del tratamiento a las 2 semanas
con una OR de 28.1 (el 95 % CI 4.6-169.5, p <0.001).
Conclusi�n: La elecci�n de antimicrobianos no
influy� en la duración de efusi�n de o�do medio, que fue mucho m�s
breve de lo que se hab�a visto antes. Los niños con OMA unilateral
fueron curados mucho m�s r�pidamente que aquellos con OMA bilateral.

Lindley, R.M.; Shawis, R.N.; Roberts, J.P.
Acta Paediátrica
Vol: 95, Nro: 3, P�gs. 364 - 368. Fecha: 01/03/2006
Delays in the diagnosis of anorectal malformations are common
and significantly increase serious early complications
2 de mayo 2006
Objetivo: Clarificar el tiempo de retrazo en el
diagnóstico de malformaciones anorectales y las consecuencias de
esto.
M�todos: Realizamos una revisi�n de casos retrospectiva de
todas las admisiones neonatales con una malformación anorectal a una
unidad de cirug�a pediátrica terciaria. Se consider� diagnóstico
retrazado cuando se hizo 24h o mas despu�s del nacimiento.
Resultados: 75 pacientes fueron incluidos en el grupo de
estudio: 31 ( 42 %) ten�a un retraso del diagnóstico; 44 ( 58 %) no
ten�a ning�n retraso del diagnóstico. El tiempo de diagnóstico
retrazado fue de 2-16 (mediana 2) d. El retrazo del diagnóstico no
pudo ser considerado por diferencias de edad, sexo, peso al nacer,
edad gestacional , la severidad o visibilidad de la lesión, la
necesidad de cuidado intensivo o neonatal especial, o la presencia
de otras anomal�as. Hab�a considerablemente m�s complicaciones
(incluyendo una muerte) entre el grupo de los niños que tenían un
retraso del diagnóstico de una malformación anorectal. No hab�a
ninguna diferencia significativa en el resultado a largo plazo
funcional.
Conclusi�n: Los retrasos del diagnóstico de malformaciones
anorectal son mucho m�s comunes de lo que se piensa. Un retraso del
diagnóstico aumenta considerablemente el riesgo de complicaciones
tempranas, serias y muerte.
