Academia Mexicana de Pediatría

Convocatoria Admisión de nuevos miembros 2009
Premio Nacional de Inv. Pediátrica 2009 Premio Dr. Rafael Soto Allande 2009 Premio Dr. Mario A. Torroella 2009

Bibliografía de interés

 

                         

 

 

EL VALOR DE LA AUTOPSIA EN UNA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS PEDI�TRICOS

Fern�ndez A1, Rodr�guez A2, Sosa G1,Palenzuela S 2,Beltramo P2, Guti�rrez C2 , Alberti M.1

Archivos de pediatria de Uruguay2006;77(2)
Unidad de Cuidados Intensivos de Niños (UCIN). Laboratorio de Patolog�a Pediátrica.

Centro Hospitalario Pereira Rossell. Montevideo, Uruguay.

Objetivo: el objetivo de este estudio es evaluar la contribuci�n diagn�stica de la necropsia en una Unidad de Cuidados Intensivos Pedi�tricos.


Material y m�todos: se realiz� la revisi�n de la historias clínicas y los informes anatomopatol�gicos de todas las autopsias clínicas realizadas entre el 1� de octubre de 1998 y el 31 de diciembre de 2004 en la Unidad de Cuidados Intensivos Pedi�tricos (UCIN) del Centro Hospitalario Pereira Rossell.


Los resultados de las autopsias fueron clasificados de acuerdo con los criterios de Goldman en diagnóstico mayor que incluye la enfermedad principal y la causa de muerte y diagnósticos menores que significan hallazgos no relacionados que se conocen a trav�s de la autopsia. Los diagnósticos que fueron revelados por la autopsia, pero que no fueron sospechados previamente por la clínica, son considerados errores y se subdividen en cuatro grupos de acuerdo al mismo autor.


Resultados: en el per�odo de 6 a�os y tres meses comprendido en esta revisi�n, el n�mero total de pacientes egresados de la UCIN fue 5024. Fallecieron 339 pacientes (6,7%). Se realiz� autopsia en 131 casos (39%). En 111 casos fue una autopsia clínica, realizada por pat�logo pediatra. En 30 casos fue una autopsia realizada por m�dico forense. La edad promedio de los fallecidos fue 27 meses con un rango entre 1 mes y 15 a�os. De las 208 muertes en las que no se realiz� autopsia, en 118 casos se requiri� consentimiento para realizar el procedimiento pero �ste fue denegado. En 90 pacientes la autopsia no fue solicitada.


En 33 de 111 pacientes en los que se le realiz� una autopsia clínica el PRISM al ingreso mostraba un riesgo de muerte de 25%. En 13 niños (12%) se encontr� un error tipo I (es decir, un diagnóstico revelado por la autopsia cuyo conocimiento en vida hubiese significado un cambio en el tratamiento y la posibilidad de vida). En 15 niños (14%) se encontr� un error tipo II (diagnóstico mayor revelado por la autopsia cuyo conocimiento en vida no hubiese significado un cambio en tratamiento o el pron�stico).


Conclusiones: la modernas t�cnicas diagn�sticas no han desplazado a la autopsia, que siempre debe ser solicitada aun cuando se tenga certeza de la causa del fallecimiento. En pediatría cumple un rol esencial para certificar los diagnósticos cl�nicos realizados, para revelar aquellos que no fueron sospechados, para permitir el conocimiento de los errores cometidos as� como para evaluar la asistencia brindada. La autopsia es un excelente medio para evaluar la calidad asistencial en una unidad de cuidados intensivos pedi�tricos.


Palabras clave:  AUTOPSIA | ERRORES diagnósticoS | UNIDADES DE CUIDADO INTENSIVO
 

 

 


 

FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR EN UNA POBLación Pediátrica

Gambetta Arbur�a J1,Farr� Silva Y 2, Chiesa P 3,Peluffo C 4, Duhagon P 5 .

Archivos de pediatria de Uruguay2006;77(2)

 

  1. Pediatra. Cardi�logo Pediatra. Policlínica de factores de riesgo cardiovascular en niños y adolescentes.
  2. Cardi�loga. Cardi�loga Pediatra. Policlínica de factores de riesgo cardiovascular en niños y adolescentes.
  3. Cardi�logo Pediatra. Jefe del Servicio de Cardiolog�a Pediátrica del CHPR. Instituto de Cardiolog�a Infantil.
  4. Cardi�logo. Cardi�logo Pediatra. Instituto de Cardiolog�a Infantil.
  5. Cardi�logo. Cardi�logo Pediatra. Instituto de Cardiolog�a Infantil. Ex. Profesor Agregado Pediatría. Ex. Prof. Encargado Postgrado Cardiolog�a Pediátrica.
    Policlínica de Factores de Riesgo Cardiovascular en Niños y Adolescentes. Servicio de Cardiolog�a Pediátrica. Centro Hospitalario Pereira Rossell.

Se evaluaron 194 pacientes que consultaron en la policlínica de factores de riesgo cardiovascular en niños y adolescentes en el per�odo 2000-2004 del Servicio de Cardiolog�a Pediátrica del Centro Hospitalario Pereira Rossell.

Se valoraron diagnóstico de hipertensi�n arterial, estado nutricional, sedentarismo, alteraciones de l�pidos en sangre y antecedentes familiares de hipertensi�n arterial, cardiopat�a isqu�mica en menores de 55 a�os y sobrepeso.
Se realiz� un trabajo en equipo con pediatra, cardi�logo pediatra, nutricionista, psic�logo y enfermera.


En 152 pacientes (78%) se realiz� diagnóstico de prehipertensi�n o hipertensi�n arterial. De �stos, 75% present� s�ntomas al momento de la consulta, siendo la cefalea el m�s frecuente. El 25% tenían hipertrofia ventricular izquierda y/o alteraciones en el fondo de ojo. El 77,7% de los pacientes presentaron hipertensi�n arterial esencial, 16,4% secundaria y en el 5,9% no se realiz� diagnóstico etiol�gico. La etiolog�a secundaria m�s frecuente fue la renal en el 50%, cardiovasculares 20%, endocrinas 20%, por f�rmacos 8% y otras 2%. El tratamiento de los niños con presi�n arterial mayor al percentil 90 (P90) fue no farmacol�gico en el 61% de los casos, 39% recibieron tratamiento farmacol�gico. En los niños con presi�n arterial mayor al P90 se encontraron cargados factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares: riesgo de sobrepeso-sobrepeso 37%, sedentarismo 65%, alteraciones de los l�pidos en sangre en 23,5% y antecedentes familiares de: hipertensi�n arterial en 78%, cardiopat�a isqu�mica en menores de 55 a�os en 35%, sobrepeso 38%.


Los factores de riesgo cardiovascular existen ya en la edad pediátrica. El factor de riesgo predominante fue la hipertensi�n arterial, siendo la esencial la etiolog�a m�s frecuente y entre las causas secundarias las renales prevalecieron, aunque con menor frecuencia que en las series internacionales. Las repercusiones de la hipertensi�n aparecen a temprana edad donde es importante el tratamiento temprano y adecuado. Es frecuente la asociación con otros factores de riesgo donde parece necesario un abordaje global de estos pacientes y la necesidad de trabajar con un equipo multidisciplinario.


Palabras clave: HIPERTENSI�N | ARTERIOSCLEROSIS | FACTORES DE RIESGO | ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

 

 


 

ASPECTOS CL�NICO-EPIDEMIOL�GICOS DE LA Infección POR VIRUS DE LA GRIPE A EN MENORES DE 7 A�OS EN ATENCI�N PRIMARIA.

DL van Esso Arbolavea A Estabanell Bux�b I Fern�ndez Garcíac M Pérez Cifuentesd R Besora Anglerille JM Casanovas Gord�f T Pumarola Su��g M�A Marcos Maesog A Mart�nez Mateoh A Dom�nguez Garcíah An Pediatr (Barc) 2006; 65: 211 - 218

Introducción.- El objetivo del estudio ha sido analizar aspectos cl�nicos y epidemiológicos en pacientes menores de 7 a�os con enfermedad confirmada por virus de la gripe A.


Pacientes y m�todos.- Estudio descriptivo retrospectivo sobre clínica y epidemiología de la infección por el virus de la gripe A en pacientes menores de 7 a�os, atendidos en 3 centros de atenci�n primaria, durante la temporada gripal 2003-2004. Los pacientes con infección confirmada por inmunofluorescencia, cultivo celular o reacci�n en cadena de la polimerasa, fueron entrevistados para obtener la información cl�nico-epidemiol�gica.


Resultados.- El virus de la gripe A se detect� en 47 pacientes de 5 meses a 6 a�os y 11 meses (media 37,3 6 5,7 meses). El 74,4 % (35/47) menor de 4 a�os. La fiebre (100 %), tos (95,7 %) y rinorrea (76,6 %) fueron los s�ntomas m�s frecuentes; la sintomatolog�a gastrointestinal estuvo presente en el 40,4 % de los niños. La duración media de la fiebre fue de 5,2 6 1,8 d�as (rango 2-8). Se presentaron complicaciones en el 19,2 % (9/47). La frecuencia de s�ndromes gripales en los padres fue del 9,1 % (8/88) en el momento del diagnóstico de la gripe al caso �ndice y de 23,9 % (21/88) inmediatamente despu�s de la enfermedad del ni�o (p 5 0,01). Los d�as de ausencia escolar fueron 7,5 6 3,6 d�as.


Conclusiones.- La media de edad de nuestros pacientes confirma que la gripe es una enfermedad frecuente en lactantes y niños pequeños. Los resultados demuestran que en el entorno dom�stico la infección se transmite de niños a padres, ya que la frecuencia de s�ndromes gripales en adultos aumenta tras la enfermedad del ni�o.

Palabras clave: Gripe. Epidemiología. Virus de la gripe A. Atenci�n primaria. Infancia.

 

 


 

BROTE EPID�MICO DE TUBERCULOSIS EN UNA GUARDER�A DE ZARAGOZA

R Sarrat Torresa R Macipe Costaa F de Juan Mart�na M�A Lezcano Carrerasb M Bouthelier Morenoc M�C Mar�n Bravoc JA Esteban Ibarzd An Pediatr (Barc) 2006; 65: 219 - 224

Objetivo.- Describir la clínica, radiolog�a, diagnóstico y tratamiento en los niños afectados por un brote de tuberculosis en una guarder�a de Zaragoza.


Material y m�todos.- El caso �ndice fue una cuidadora que fue diagnosticada tard�amente de tuberculosis activa. Se realiz� Mantoux a todos los niños, a los positivos se hizo radiograf�a de t�rax. En aqu�llos con radiograf�a patol�gica se procedi� al diagnóstico microbiol�gico.


Resultados.- De todos los niños de la guarder�a, 11 presentaron un Mantoux positivo. La radiograf�a fue patol�gica en 10. De ellos, 7 (70 %) estaban sintom�ticos. Las im�genes radiol�gicas mostraban en 9 (90 %) casos una condensación parenquimatosa y en 5 (50 %) una adenopat�a parahiliar. Tres niños (30 %) presentaron atelectasia lobular y precisaron broncoscopia y administración posterior de corticoides. La baciloscopia fue positiva solamente en un ni�o, el cultivo en siete y la detecci�n de muestra directa para el complejo tuberculosis en otros siete. �nicamente en un ni�o toda la investigación fue negativa.


Conclusiones.- El diagnóstico de tuberculosis en la infancia es dif�cil, y a veces debe hacerse en base a unos criterios cl�nicos, radiológicos y epidemiológicos en niños con Mantoux positivo. Los test de detecci�n de muestra directa para el complejo tuberculosis tienen una sensibilidad muy alta y proporcionan resultados muy r�pidos. La aparici�n de brotes epid�micos contin�a siendo un hecho frecuente en nuestro medio. El estudio de contactos en los mismos presenta un elevado rendimiento en el control de los brotes

Palabras clave: Tuberculosis. Ni�o. Guarder�a. diagnóstico. Tratamiento. Microepidemia. Brote

 

 

 


 

ESTIMación DE LA EFICACIA DEL USO DE PALIVIZUMAB EN LA PREVENCI�N DE HOSPITALIZACIONES POR Infección POR VIRUS SINCICIAL RESPIRATORIO EN UNA COHORTE DE PREMATUROS.

Jo�o Franco*, Cl�udia Costa*, Ana Margarida Queiroz*, Ana Dias Alves*, Daniel Virella**, Ana Jorge* Acta Pediátrica Portuguesa, vol. 37:15-22
Hospital Garcia de Orta * Servi�o de Pediatria do Hospital Garcia de Orta;
** Unidade de Cuidados Intensivos Neonatais do Hospital Dona Estef�nia.
Janeiro / Fevereiro de 2006:
 


Se esta implementando la profilaxis medicamentosa de la infección por el virus sincicial respiratorio (VSR) con el palivizumab en edades inferiores a 30 SEG. Algunos hospitales de la atenci�n perinatal se distinguen por criterios mas estrictos, limitando su uso a la prematurez extrema y/o los prematuros con la enfermedad pulmonar del crónica de la prematurez.

Objetivos.- Estimar la relación costo-eficacia de la profilaxis con palivizumab, seg�n las recomendaciones del SNN-SPP, a trav�s de la aplicación de un modelo te�rico a una cohorte real de prematuros

Metodolog�a.- Estudio prospectivo hist�rico. Cohorte de reci�n nacidos en Hospital de Apoyo Perinatal entre el 1/10/2002 al 30/04/2005 con edad gestacional menor de 35 semanas.


Consideramos casos de internamiento en el mismo hospital por bronquiolitis por VSR del 2003/04 al 2004/05. Bas�ndose en las recomendaciones de ka Secci�n de Neonatolog�a de la Sociedad Portuguesa de Pediatria (SNN-SPP) del n�mero necesario a tratar de los estudios IMPACT e IRISAR, nosotros estimamos la reducci�n prevista en las tasas de hospitalización en los casos en que la profilaxis se realiz�, comparando sus costos con la reducci�n de costos de hospitalización.

Resultados.- De 356 reci�n nacidos elegibles, nueve fueron exclu�dos por muerte y dos para la administración del palivizumab. La tasa de hospitalización por bronquiolitis para VSR en los 345 niños incluidos fue de 9.3%. En el subgrupo con la indicación de profilaxis (26 niños) la tasa de hospitalización fue de 15.4%, con una estimación del costo medio de hospitalización de 6.542, 35 euros. Ninguna muerte por VSR ocurrio. La reducci�n estimada en el n�mero de hospitalizaciones bajo profilaxis fue de 1.5 (IMpact) o 2.4 (IRIS). El costo necesario para prevenir un internamiento estar�a en 26.263, 11 euros en la mejor estimación y 57.716, 26 euros en la peor estimación.

Conclusi�n.- Em este modelo, mo conseguimos demostrar em nuestra corte um estimado de relacion costo efic�cia a favor de la administración del palivisumab segun recomienda la SNN-SPP

Palabras clave: VSR, palivizumab, prematurez, costo-eficacia
 

 

 


 

MINIMISING VENTILATOR INDUCED LUNG INJURY IN PRETERM INFANTS

Donn  S. M,  and Sinh .S. K. Arch. Dis. Child.

Fetal Neonatal 2006;91;226-230 (PubMed)

13 de septiembre de2006


La enfermedad pulmonar crónica (EPC) se presenta en el reci�n nacido de muy bajo peso como consecuencia del s�ndrome de dificultad respiratoria (SDR). El ventilador induce da�o pulmonar como componente significativo de enfermedad pulmonar crónica., determinado por varios factores como volutrauma (sobredistensi�n del pulm�n por la entrega excesiva del gas ), barotrauma (la presi�n excesiva da�a el epitelio de la v�a a�rea), atelectotrauma (por la apertura y el cierre de unidades pulmonares), biotrauma (por infección y la inflamación), rheotrauma (da�o causado por el flujo a�reo inadecuado). El da�o pulmonar puede ser reducido al m�nimo usando estrategias pulmonares protectoras, para reducir al m�nimo la lesión pulmonar inducida por el ventilador , mejorando sus efectos perjudiciales.


La presi�n positiva continua de v�a a�rea (CPAP) es una forma de presi�n de distensi�n continua para mantener la inflación alveolar durante la espiración; su utilidad clínica aun se somete a debate. La Hipercapnia permisiva es una estrategia protectora pulmonar capaz de disminuir volutrauma y aumentar la captación de ox�geno. Los ensayos cl�nicos, sin embargo, no muestran ninguna reducci�n de EPC asociada con esta estrategia. Son necesarios mas estudios para ambas estrategias.

EPC puede ser determinada por asincron�a ventilatoria incluso con mejoras tecnol�gicas, como la ventilación inducida por el paciente (PTV). Lamentablemente, los estudios de PTV hasta ahora han sido decepcionantes, aunque ventajas de corto plazo hayan sido descritas. Investigaciones a futuro son necesarias. La ventilación volum�trica permite escoger el volumen de gas a usar; reduciendo el volutrauma, independientemente de la distensibilidad pulmonar. Las ventajas potenciales de esta metodolog�a han sido demostradas y un reciente mostr� una ventaja significativa en infantes VLBW. Otra t�cnica nueva es la ventilación proporcional asistida, basada en los mecanismos pulmonares y en el esfuerzo de musculatura respiratoria para regular la ventilación; esto puede reducir barotrauma, y son necesarios estudios sal respecto.

La ventilación de alta frecuencia est� basada en vol�menes diminutos de gas que se mueven de dentro a afuera del pulm�n en cargas r�pidas. Dos modalidades son usadas: ventilación jet de alta frecuencia (HFJV) y ventilación oscilatoria de alta frecuencia(HFOV). HFJV es usado como una terapia de rescate; sin embargo, un estudio sobre HFJV como una estrategia primaria mostr� una reducci�n de la incidencia de DPC y una necesidad inferior de ox�geno en casa. Los resultados acerca de HFOV son mucho m�s pol�micos; por lo tanto, no se puede recomendar HFOV como una estrategia primaria.


Hoy d�a, es posible supervisar continuamente toda la respiración y par�metros vitales. La monitorización ha mostrado ser �til al destete de pacientes con ventilación mec�nica. Aunque no hay ninguna prueba aleatorizada controlada, la monitorización puede ser usada con las estrategias acostumbradas para cada paciente.

La anulación de los elementos "mec�nicos" de ventilador inductores de da�o pulmonar puede ser lograda ventilando al pulm�n cerca de la capacidad funcional residual normal. Adem�s, deben darse atenci�n cuidadosa al flujo del circuito y de la v�a a�rea. El flujo excesivo en el circuito de ventilador puede contribuir a un aumento de la carga el�stica y sobredistensi�n; si el flujo es menor los vol�menes pueden ser tambi�n pequeños y la necesidad de aire puede presentarse.

Para concluir, las investigaciones clínicas a�n no definen el mejor modo de evitar el da�o pulmonar en infantes prematuros que requieren ventilación mec�nica.
La realidad es que algunos casos de EPC son inevitables en prematuros de muy bajo peso. Sin embargo los cl�nicos deben intentar provocar menos da�o durante esta etapa con una adecuada terapia.
 

 

 


 

LAPAROTOMY VS PERITONEAL DRAINAGE IN THE TREATMENT OF NECROTIZING ENTEROCOLITIS
A RANDOMIZED STUDY SHOW COMPARABLE CLINICAL OUTCOMES IN BABIES WITH PERFORATED NECROTIZING ENTEROCOLITIS WHO UNDERGO LAPAROTOMY OR PERITONEAL DRAINAGE

Moss RL, Dimmitt RA, Barnhart DC et al. N Engl J Med. 2006 May 25;354(21):2275-6. (PubMed)
13 de septiembre de2006


La enterocolitis necrozante es una causa importante de morbilidad y mortalidad en infantes prematuros, con un �ndice de mortalidad muy alto. El camino com�n que conduce a la necrosis y a la perforación intestinales es isquemia e infección intestinales a trav�s de una barrera mucosa inmadura. La perforación resultante, peritonitis, y la sepsis ocurren en infantes de alto riesgo y que demandan una pronta intervenci�n. El abordaje regular es resecci�n quir�rgica del intestino implicado pero, en infantes prematuros, esto exige riesgos substanciales. Un alternativa puede ser drenaje peritoneal primario, pero varias dudas todav�a rodean esta pr�ctica. Actualmente, hay la controversia considerable con respecto a que el procedimiento es preferible y el abordaje cl�nico actual depende sobre todo de la instituci�n que trata.


Un ensayo cl�nico multic�ntrico con selecci�n al azar fue conducido para verter nuevas luces sobre este discusión. En total, se seleccionaron 117 infantes de pret�rmino < de 1500g de peso al nacer con enterocolitis necrozante perforada para experimentar drenaje peritoneal primario o laparotom�a. El resultado primario fue supervivencia en 90 d�as postoperatorios. El resultado secundario fue dependencia de la nutrici�n parenteral 90 d�as postoperatorios y prolongación de la estancia del hospital.

Al final del estudio, 34.5% de los infantes asignados al drenaje peritoneal habían muerto, contra 35.5% en el grupo de laparotom�a. Los porcentajes de los infantes que dependieron de la nutrici�n parenteral total eran 47.2% en el grupo de drenaje peritoneal- y 40.0% en el grupo de laparotom�a. La media de estancia hospitalaria fue similar en los dos grupos. El análisis de subgrupos estratificados seg�n la presencia de enterocolitis de necrozante extensa, edad gestacional, y el pH s�rico no demostr� ninguna ventaja significativa de cualquier tratamiento en cualquier grupo.

Estos resultados demuestran que en infantes prematuros con enterocolitis necrozante perforada, no existen diferencias significativas en mortalidad, dependencia de nutrici�n parenteral o en la duración de la estancia hospitalaria, entre los beb�s que experimentaron laparotom�a y resecci�n del intestino y los que experimentaron drenaje peritoneal primario. Por lo tanto, el tipo de operación realizada para la enterocolitis necrozante perforada no parece influenciar la supervivencia u otros resultados cl�nicos tempranos importantes en infantes pret�rmino, al igual que la estratificación de beb�s seg�n varios factores de riesgo. Esta conclusi�n tiene gran importancia clínica para la conducta apropiada en niños con enterocolitis necrozante perforada.


De todas formas los resultados de este estudio, deben ser considerado con gran cuidado. De hecho, algunas limitaciones estadísticas y un seguimiento demasiado corto pueden limitar la eficacia de este ensayo. Pero, considerando tambi�n todas estas limitaciones, los resultados apoyan fuertemente que en beb�s prematuros, no hay diferencia evidente en la supervivencia a corto plazo, tiempo de hospitalización, o requerimiento de nutrici�n parenteral entre los infantes que experimentan drenaje peritoneal primario y los que experimentan laparotom�a.

 

 

 


 

 

GIARDIASIS INTESTINAL: ESTUDIO DE 60 PACIENTES

Dra. Nuris Rodr�guez Vargas, Dra. Tania Mart�nez Pérez, Dr. Rolando Mart�nez García, Dra. Gilda Mart�nez Fur� y Lic. Victoria Calvo Luaces. Revista Cubana de Pediatria;2006;78:2
Facultad de Ciencias Médicas �Manuel Fajardo
http://bvs.sld.cu/revistas/ped/vol78_2_06/ped05206r.htm

6 de septiembre 2006

 

Se investiga, en un per�odo de tiempo de 6 meses, a 60 pacientes en edades comprendidas entre 1 y 14 a�os. Los pacientes proven�an del �rea de salud del Policl�nico �19 de Abril� y acudieron a consulta por presentar v�mitos y dolor abdominal de forma aislada o conjunta. Se analizaron variables como la edad y el sexo y se realizaron estudios relacionados con la b�squeda de enfermedades enterales por par�sitos protozoarios, espec�ficamente ocasionadas por Giardias lamblia. Para ello se indic� estudio parasitol�gico de las heces, estudio parasitol�gico del contenido duodenal mediante intubación, examen radiol�gico contrastado de es�fago, est�mago y duodeno y análisis de la inmunidad humoral. El mayor n�mero de niños estaba en el grupo de 1 a 4 a�os (28 pacientes) y le siguieron en frecuencia los de 5 a 8 a�os (20 niños). Predomin� el sexo masculino con un total de 38 pacientes. El hallazgo de Giardias lamblia en las heces reci�n emitidas se registr� en m�s de la mitad de los casos (33 pacientes, mientras que el estudio duodenal fue positivo en 45 pacientes, lo cual evidencia un mayor valor diagnóstico en el análisis del aspirado duodenal. Los resultados de la radiograf�a de est�mago y duodeno detectaron 41 casos de duodenitis, lo cual corrobor� los hallazgos de la exploración f�sica. En 43 pacientes se pudo realizar un estudio de inmunoelectroforesis y 29 de ellos presentaron disminuci�n de la IgA.


Palabras clave: Giardiasis, dolor abdominal y v�mitos, deficiencia inmunol�gica.

 

 


READMISIONES HOSPITALARIAS EN RECI�N NACIDOS EGRESADOS DE UNA SALA DE ALOJAMIENTO CONJUNTO

Pediatría
�rgano Oficial de la Sociedad Paraguaya de Pediatría

Hospital readmissions of newborns discharged from a rooming-in ward Navarro E, Mendieta E, Mir R,C�spedes E, Caballero BC. Pediatría
�rgano Oficial de la Sociedad Paraguaya de Pediatría 2006;33: ISSN 1683-9803
Departamento de Neonatolog�a. C�tedra de Pediatría. Centro Materno Infantil. Hospital de Clínicas. Facultad de Ciencias M�dica. Universidad Nacional de Asunci�n.


Introducción: La readmisión neonatal es un tema muy importante con morbilidad significativa y costosa responsabilidad, constituye un especial desaf�o para el pediatra, debido a la inespecificidad y labilidad con que el RN reacciona ante diferentes noxas y la variedad de patolog�as que pueden presentarse de manera similar.

 

Objetivo : Conocer las causas de reingreso, las caracter�sticas perinatales y la morbimortalidad de una población de reci�n nacidos readmitidos en el primer mes de vida y analizar las estrategias posibles que resulten en la mejor atenci�n de la madre y el RN en la sala de alojamiento conjunto.

 

Material y m�todos : Estudio prospectivo, anal�tico, observacional, incluyeron todos los reci�n nacidos egresados del Servicio de alojamiento conjunto y readmitidos en el Departamento de Neonatolog�a del Centro Materno Infantil (San Lorenzo), en los primeros 28 d�as de vida, en el periodo comprendido de enero del 2004 a junio del 2005.

 

Resultados: Total de RN readmitidos 51. Promedio de edad materna 24 a�os (16-41), 76% de las madres presentaron CPN suficiente, en el grupo de pacientes readmitidos el 40% tuvieron CPN insuficientes y 30% en el l�mite (4). El 57% (29/51) nuligesta, 20% primigesta, nacieron por ces�rea el 52% de los RN. Peso de nacimiento promedio 3189 g. DS + 593, edad gestacional promedio 38 semanas DS + 2, 41% fueron RN casi de t�rmino y lim�trofe (35-37 sem.). 63% masculinos, el 100% presentaron Apgar de 8/9. Edad media al alta 3 d�as + 1, el 100% con lactancia materna exclusiva, d�as de vida al reingreso 9.3 + 4. Los diagnósticos principales fueron: hiperbilirrubinemia 59%, de los cuales el 90% fue sin incompatibilidad y sin hem�lisis, el 99% requiri� solo luminoterapia y un paciente exanguinotrasfusi�n. El 18% reingres� por mala t�cnica alimentar�a, el 16% (8) con diagnóstico de malformaciones cong�nitas mayores, dos pacientes fallecieron, constituyendo el 3.9% del total.

 

Conclusiones : Las causas de readmisión hospitalaria en este grupo de RN fueron hiperbilirrubinemia y mala t�cnica alimentar�a; la gravedad de la readmisión se asoci� a diagnóstico de infecciones y malformaciones cong�nitas.


Palabras claves : readmisión, alojamiento conjunto, morbimortalidad, reci�n nacido.

6 de septiembre 2006

 

 


ADENOMEGALIAS EN Niños

Pediatría
�rgano Oficial de la Sociedad Paraguaya de Pediatría 2006;33: ISSN 1683-9803
Adenomegalias en niños. Abordaje diagnóstico en el Consultorio de Hemato-oncolog�a de un Hospital de Referencia
1 Departamento de Hemato-oncolog�a. C�tedra de Pediatría. Centro Materno Infantil. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Asunci�n. (CMI�FCM�UNA).

6 de septiembre 2006


Introducción: Las adenopat�as constituyen uno de los motivos m�s frecuentes de consulta al hemat�logo pediatra. Si bien la mayoría de los casos corresponde a procesos benignos transitorios autolimitados, en algunas ocasiones pueden ser manifestaciones iniciales de patolog�as m�s graves, principalmente relacionadas con enfermedades malignas. Objetivos: Determinar las caracter�sticas clínicas y los m�todos diagnósticos utilizados en pacientes que consultaron por adenopat�as en el Departamento de Hemato-oncolog�a de la C�tedra y Servicio de Pediatría del CMI-Hospital de Clínicas, de enero de 2000 a julio de 2005.

 

Materiales y M�todos: Estudio descriptivo retrospectivo, de corte transversal, mediante revisi�n de historias clínicas, de enero de 2000 a julio de 2005. Resultados: Se analizaron 65 pacientes que consultaron por adenopat�as; el rango de edad fue de 1 a 16 a�os con predominio de menores de 5 a�os (41.5%), siendo en el sexo predominante el masculino en un 68%. El promedio de tiempo transcurrido desde el inicio de los s�ntomas hasta la consulta fue de 207 d�as. 81.5% (53/65) de los pacientes presentaron adenomegalias localizadas, de los cuales el 66% correspondi� a la regi�n lateral cervical, 18.5% (12/65) presentaron adenomegalias generalizadas. La asociación con esplenomegalia se observ� en el 18.5% (12/65), hepatomegalia en el 17% (11/65) y s�ntomas sist�micos en el 31% (20/65). Se realizaron radiograf�as de t�rax en el 91% (59/65), constat�ndose ensanchamiento mediastinal en el 34% (20/59). Estudio de ecograf�a abdominal se realiz� en el 55% (36/65), observando hepatomegalia en un 14% (5/36), adenopat�as linf�ticas en el 5% (2/36). Tomograf�a Axial Computada (TAC) de abdomen se realiz� en el 49% (32/65), la cual revel� adenopat�as retroperitoneales y paraa�rticas en el 22% (7/32). La TAC de t�rax se realiz� en el 49%, presentando adenopat�as mediastinales y n�dulos pulmonares en el 37.5% (12/32). La biopsia ganglionar se indic� en un 66% de los casos, y aspirado de m�dula �sea en el 48%. Como diagnóstico final se tuvo una leve predominancia de patolog�as malignas, Adenitis infecciosa en el 37%, Hiperplasia reactiva inespec�fica 5% (3/65), pero el porcentaje de enfermedad maligna, en este caso Linfoma de Hodgkin fue alto correspondiendo al 48% de los casos (31/65).

 

Conclusiones: La atenci�n del ni�o con adenopat�a debe seguir un esquema de manejo organizado, orientado a adoptar la conducta m�s acorde a cada caso, buscando el diagnóstico oportuno y as� asegurar el adecuado tratamiento.
 

Palabras claves: adenopat�as, adenomegalia, diagnostico, ni�o

 

 


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